<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029</id><updated>2012-01-25T10:59:57.888-08:00</updated><title type='text'>Historias, relatos, viajes e ideas. Leelo, esta bueno!!</title><subtitle type='html'>relatos cortos, historias, ideas, pensamientos, cuentos, breves</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>81</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-2209897400698242507</id><published>2012-01-10T13:32:00.000-08:00</published><updated>2012-01-10T13:33:34.326-08:00</updated><title type='text'>Mi Abuelo</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Quiero advertir que estos son solo recuerdos, aunque no por eso valen menos.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Son pequeños retazos de conversaciones que me fueron quedando en la cabeza, dando vueltas, durante años…como si fueran satélites en órbita a un planeta que ya no esta. Como todas esas latas que surcan el espacio; las frases, las palabras, fueron cayendo irremediablemente al mar, un mar de letras, un océano de acentos, comas y mayúsculas. Revolviendo en el fondo de este mar que es mi cabeza alcance a rescatar tres historias simples y pequeñas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Caballos Negros&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Una carroza, negra, seis caballos con el color oficial del luto era el capital de su familia.&lt;br /&gt;El trabajo no era mucho, la población no era mucha tampoco y en esa complicada balanza de los que nacen y los que se mueren iban ganando los que nacían. Más trabajo para después, habría que ver, solamente, quien resistía mas.&lt;br /&gt;De todas formas tenían la carroza y los caballos negros y hacían los últimos viajes de todos los habitantes de la zona.&lt;br /&gt;Con el tiempo y los avances que iban llegando los vivos ya no querían que los muertos se fueran a su última morada como siempre, ahora pedían modernidad, pompa y todo el lujo que pudieran pagar. Entonces digamos que el destino les cambio la carroza por un Chevrolet negro 12 cilindros, largo y grueso como un rio oscuro. De ahí que la cosa cambiara tanto que todo se vistiera de orgullo. Me contaba como sonaba, lo que se sentía cuando la maquina empujaba las ruedas pesadas para moverse dejando atrás las frustraciones, el poder ahora estaba en un pedal; mirá vos…una chapita larga colgando de un hierrito &lt;span&gt; &lt;/span&gt;y cuanta diferencia. Ahí si le tocó manejar y dejar de acompañar con cara de circunstancia. Empezó casi sufriéndolo pero al poco tiempo se dio cuenta de que lo que alguna vez había escuchado&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;“uno termina acostumbrándose a todo” era cierto. Después ya no le importaba si el que llevaba era conocido (en realidad todos por la zona de una u otra forma terminaban siéndolo) o alguien lejano. Pero reservaba la memoria para un servicio bastante especial que les toco hacer. Saliendo en procesión desde una casa pequeña en un campo bastante alejado. El muerto era un hombre humilde pero que había ahorrado toda su vida, o casi, con el objetivo de mudarse de pueblo. La hija contaba que al padre no le habían alcanzado los ahorros ni el tiempo que llevaba guardando para comprarse otro campo e irse lejos, pero había dejado bien en claro que en caso de morir antes de mudarse, quería ser enterrado en otro lado, el mas lejano que se pudiera, hasta donde alcanzaran los pesos que tenía juntados, para por fin separarse de los vecinos que tanto odiaba. La plata del difunto alcanzaba solo para dejarlo a mitad de camino entre el campo y el cementerio. Un sinsentido que nadie pensó podía terminar finalmente haciéndose realidad. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;No hubo posibilidad de una colecta entre la gente que tanto odiaba el difunto; la hija estaba grande y no tenía ganas de poner un centavo en el entierro de un padre que hasta el último acto de su vida (y aun después) pensó solo en él. Así fue como la procesión escuálida que empezó en la casa, en el campo, se fue desintegrando lentamente y perdiendo cuerpo, tanto como si los pesos del viaje se fueran desapareciendo a medida que avanzaban, hasta quedar el chevrolet negro, el muerto, mi abuelo y los 12 cilindros del motor, solos, al costado del camino polvoriento esperando nada. Pasaba el rato y como iba cayendo la tarde decidió seguir solo hasta el cementerio y bajar como pudo el cajón en la puerta que ya estaba cerrada. Lo acercó arrastrando a la reja, pensó en decir algo, pero nó. Para que hacer algo que no tenía sentido ni efecto ni razón. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;Se alejó rápido, aunque supiera que no tenía sentido irse, sabiendo que inevitablemente vendrían a reclamarle por el muerto abandonado. Al otro día temprano recibió la sugerencia amable del juez de paz&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;de que hiciera algo con el trabajo que había dejado en la puerta del cementerio. Le pidieron que lo entrara o lo devolviera al lugar del cual lo había traído. El juez de Paz no pareció interesarse en la historia del trabajo que no estaba pagado, ni en el relato de cómo los deudos se fueron perdiendo en la procesión, así que decidió entrarlo al cementerio antes que desandar el camino. No pensaba perder el tiempo con un muerto que nadie quería..&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Manejo Yo&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El destino le acerco un turco de apellido Zazú. Este hombre se dedicaba a viajar vendiendo telas. El turco no manejaba, decía que si manejaba no vendía porque la fuerza se le consumía apretando el acelerador y mirando el camino. Así que zazú prefería contratar un auto con chofer que lo llevara de un lado a otro, siempre fuera de la ciudad, en rondas de dos o tres días, visitando clientes y levantando pedidos. Mientras lo llevaban, dormía. Cuando llegaba a destino, el turco se despertaba excitado y fresco, como si en todo el tiempo gastado hasta ahí hubiera estado atado, amordazado y le soltaran la furia de la palabra y la sonrisa al bajarse del auto. Se conocieron en la Terminal de ómnibus. La cola de taxis era larga pero se movía firme, entre los pasajeros que llegaban y salían al andén para buscar un taxi estaba Zazú, el turco, y claramente por obra de ese destino misterioso; coincidieron. Turco y puerta de taxi. Acomodó innumerables rollos de tela en el baúl subió un portafolios enorme, se sentó atrás e hizo montones de preguntas. Kilometrajes, tiempos, rutas, estado del tiempo, paisajes y precios. La primera negociación fue larga, mientras hablaban y manejaba con destino a ningún lado y el taxímetro galopaba con pulso firme. Sin darse cuenta, al rato estaba dando la tercera vuelta alrededor de la Plaza San Martín, cuando el Turco detuvo la conversación gritando por la ventana pidiendo la policía porque lo estaban robando.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Paró el taxi en seco y discutieron a los gritos sin escucharse uno a otro. El griterío derivo en asuntos de plata y repentinamente fueron bajando la voz hasta que Zazu dijo mil quinientos y el respondió mas tranquilo: mil quinientos esta bien. Se acomodaron cada uno de nuevo en sus lugares. La gente se fue despejando, la policía se quedó mirando.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Entonces le dio una última mirada por el espejo retrovisor al turco que se acomodaba el sombrero y arranco nuevamente. Cortó el taxímetro y le pareció que el turco exhalaba aliviado. Lo miró por el espejo y Zazú lo miró también.&lt;br /&gt;El primer viaje fue corto, algunos pequeños pueblos en los alrededores y un regreso ya casi de noche. Mañana pasa a buscarme por el hotel a las 8, tenemos que vender, porque hoy nada mas perdí plata. Cuando lo veía meterse al hotel tuvo que &lt;span&gt; &lt;/span&gt;llamarlo para recordarle que no le había pagado. Recibió los mil quinientos pesos. Zazú se dio vuelta y volvió a subir &lt;st1:personname productid="la escalera. Las" st="on"&gt;la escalera. Las&lt;/st1:personname&gt; telas del baúl! Le gritó. Sin darse vuelta el turco sacudió la mano y se metió en el hotel.&lt;br /&gt;A las 8 de la mañana estuvo esperando en la puerta del hotel, hacía frio todavía pero no importaba. El Turco bajo la escalera y sin saludar se metió en el auto. Al norte dijo y se tapó los ojos con el sombrero. Salieron al camino cuando el sol ya había empezado a calentar la mañana fría de agosto y mientras el turco dormía no tuvo otro remedio que poner las manos en el volante y la mente en blanco. Lentamente, fluyendo como el camino, se le vino a la cabeza la escena de siempre. Estaba el, las hermanas (tres), la calle de tierra, la noche de verano en el pueblo, el cielo limpio y el aire quieto, la luz escuálida de la única farola, infinidad de bichitos tratando de picotear la lámpara y arriba las estrellas.&lt;br /&gt;El camino seguía abajo del auto cuando Zazú levantó el sombrero repentinamente y preguntó: Cruz del eje?&lt;br /&gt;La pregunta lo tomó tan de sorpresa que las manos le jugaron en contra y casi chocan con un camión que venía de frente. Se sacudieron de un lado a otro, el sombrero del turco se cayó al suelo y en la última sacudida lo aplastó el enorme portafolio que llevaba acostado en el asiento de atrás. Eso le cambió el humor para el resto del viaje.&lt;br /&gt;Recordó la pregunta y le dijo que estaban a pocos kilómetros. El turco no contestó, prefirió seguir mirando el sombrero aplastado como si fuera un jarrón de porcelana hecho pedazos y sin solución.&lt;br /&gt;Pasaron el cartel de bienvenida a Cruz del Eje e instantáneamente Zazú levantó la vista del sombrero malogrado y le dijo: a la derecha, dos cuadras, sobre la principal.&lt;br /&gt;Ya vino acá? preguntó curioso por la exactitud de las directivas.&lt;br /&gt;No vine ni volveré a venir, explicó Zazú acomodándose como pudo lo que quedaba el sombrero aplastado.&lt;br /&gt;Siguió las indicaciones y paró el taxi en la puerta de un negocio de ramos generales completamente despintado. El turco se bajo del auto arrastrando el portafolios gigante y camino hasta &lt;st1:personname productid="la entrada. Las" st="on"&gt;la entrada. Las&lt;/st1:personname&gt; telas del baúl! Le gritó desde el auto. Sin darse vuelta Zazú &lt;span&gt; &lt;/span&gt;sacudió la mano y se metió en el almacén.&lt;br /&gt;Pasaron los meses y los viajes, siempre regulares, cada tres meses. La estación, el mismo hotel, las telas del baúl, los recorridos por los pueblos, el sueño del Turco, la energía que lo atrapaba cuando bajaba, las mismas telas cuando llegaban de vuelta. Se sumaron destinos ampliando la vuelta, Catamarca, Santiago y La Rioja.&lt;br /&gt;Nunca dejó un metro de tela, nunca volvimos a un lugar. Me confió mi abuelo como quien deja el final abierto en una película de suspenso.&lt;br /&gt;Y no te parecía extraño? Le pregunte una vez.&lt;br /&gt;Me pagaba para que manejara, no tenía porque preguntar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Alguien sabe lo que vendrá?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;De vez en cuando, mientras hablábamos, hacía un paréntesis en el relato para poner entre las palabras y las historias que iba soltando una escena que le repicaba en la cabeza. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;Estaba el, las hermanas (tres), la calle de tierra, la noche de verano en el pueblo, el cielo limpio y el aire quieto, la luz escuálida de la única farola, infinidad de bichitos tratando de picotear la lámpara y arriba las estrellas. En la escena no había palabras. Solamente flotaban sensaciones, sentimientos y deseos. La inexplicable sensación de esperar al futuro con las manos abiertas y al mismo tiempo no querer que el tiempo se mueva un milímetro. La escena se me hacía tan cercana porque podía ver en sus ojos, el reflejo de lo que había sido. Todos tenemos secretamente, los brazos todavía abiertos, para el futuro que esperamos, muchas veces inútilmente.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-2209897400698242507?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/2209897400698242507/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=2209897400698242507&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/2209897400698242507'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/2209897400698242507'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2012/01/mi-abuelo.html' title='Mi Abuelo'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-8351556757722674707</id><published>2011-12-30T15:51:00.000-08:00</published><updated>2011-12-30T15:52:56.475-08:00</updated><title type='text'>Si</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Hacia frio en Praga ese invierno, lo recuerdo especialmente, no por el frío, que en invierno es lógico y es siempre Praga; se quedo trabado en mi memoria porque lo único que podía hacer era caminar de mesa en mesa, de bar en bar, de sótano en sótano tratando de encontrar algo que me era imposible definir. Hacía frio y la nieve se apretaba en las calles intentando cortar el paso de la gente una y otra vez, el tranvía que asomaba por Nerudova y después giraba invisiblemente a la derecha camino al Nove Mesto parecía flotar sobre una nube de espuma blanca. Me refugiaba entre las mesas de los bares que guardaba la galería camino al puente de Carlos, por más abrigado que estuviera cada vez que trasponía una de las arcadas de la galería sentía el ardor del frío en la cara. Frío, unos pasos, mucho mas frío, unos pasos, frío otra vez y así hasta que me decidía a entrar y pedir algo en la mesa mas oscura que pudiera encontrar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Al principio cruzaba el puente con el primer impulso y mientras el viento que vagaba libre sobre el moldava se empeñaba en sacudirme la gorra, el saco y los cabellos, caminaba y contaba con detenimiento los barcos y los botes que se animaban a surcarlo. Cuatro, nueve, once. Al otro día repetía el recuento. Cuatro, nueve…nueve. Del otro lado ya, me bajaba las solapas del abrigo y por Markova subía hasta la plaza para darle un par de metódicas vueltas y después sentarme frente a la vidriera, del lado de adentro claro, de una librería de libros usados que estaba en la misma vereda que el reloj astronómico. Podía pasarme horas ahí. El dueño era, extrañamente, chino y tenía la rigurosidad oriental del silencio asi que aprovechándome de eso y del hecho de que jamás me diría que me fuese, me instalaba horas y horas apenas apoyado sobre el vidrio helado y sentado sobre la madera que hacia de base a la vidriera. Pasaban los días y leía y releía antiguas versiones de libros gastados, Twain, Mankiewickz, Chejov, Verne con tapas rojas y filigranas de oro, Salgari en checo y con dibujos en tinta y un Dostoievsky en tamaño descomunal. Como dije antes el dueño de la librería era chino y eso parecía ser también extraño para todos los que entraban al negocio. No bien traspasaban la puerta se me acercaban, a mi puesto en la vidriera, y me preguntaban por un ejemplar en especial, por un consejo o simplemente por un autor en particular. Suponían seguramente que el chino, el verdadero dueño, era mi empleado. Al principio, sonreía amablemente y me excusaba explicando la situación, obviamente sin la referencia a la paciencia y el silencio característico de los chinos y mi insobornable desfachatez de mantener un absurdo tan absurdo en un equilibrio semejante. Con el paso de los días me canse de explicar y sonreir y comencé a limitarme a señalar el estante donde estaba lo que buscaban, luego ya pase a una nueva etapa de hartazgo y si bien seguí señalando, mudo, solo apuntaba mi dedo a donde el chino estuviera. No tuve demasiadas muestras de inconformismo con mi sistema aunque algunas mujeres salían insultando por el maltrato recibido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;De repente un día llegué a la plaza con aires renovados, sin tener un motivo concreto y real, pero igualmente me sentía distinto, mejor, diferente; así que cuando entro el primer cliente a la librería no solo no apunte con mi dedo como venía haciendo sino que me levante de mi espacio y mientras el chino me miraba petrificado con el plumero en la mano derecha y un pequeño tomo del “Diccionario Filosófico” de Voltaire en la izquierda, acompañe a un turista americano de bigotes a buscar “La Condena” de Kafka. Por cierto un clásico del negocio y que por ser el autor nacido en Praga y venerado casi exacerbadamente estaba siempre en stock , aunque los libros ofrecidos no fueran usados ni antigüedades en realidad, pero se parecieran tanto que se vendían como tales. El hombre eligió su ejemplar, lo examino y me pidió precio, me giré ininmutable y dirigí mi mirada al chino que seguía inmóvil, plumero y Voltaire en mano. 2000 coronas, dijo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Mire entonces al turista que había escuchado claramente, reviso otra vez el libro y saco los billetes de su bolsillo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Después de mi primera venta y cuando el comprador ya se había retirado. Volví a mi habitual vidriera a seguir recorriendo las paginas de un minúsculo libro verde ,en ingles, llamado “la Familia del Instructor” de Daniel Dafoe, el mismo y venerado autor de “”Robinson Crusoe”. El chino me miró un instante mas y diciendo (o maldiciendo) en chino se dio vuelta y siguió limpiando. Ese día atendí amable y exitosamente a 5 o 6 personas más. Para cuando estaba ya en mi cuarto cliente, el dueño de la librería dejo de detenerse en sus tareas cada vez que alguien entraba y caía en mis manos de vendedor novato, dejó de hurgar con curiosidad mis habilidades y destrezas (o la falta de ellas) y se limitó a gritar, de espaldas, sin mirar siquiera ni a mi ni al ocasional cliente, los precios de los libros que me pedían. La última clienta en entrar ese día iluminó los oscuros estantes de roble con su presencia. Traía un halo distinto, una sonrisa que no encajaba en la lluvia que se despeñaba afuera. Estaba un poco mojada pero el paraguas enorme que llevaba le había ayudado a mantenerse todavía radiante. Lo sacudió ni bien paso la primera puerta y las gotas salpicaron el vidrio de la segunda entrada, me sobresalte porque sabía lo que eso enloquecía al chino en su búsqueda de la perfección y el equilibrio universal inmaculado. Ella se dio cuenta de que había perpetrado un atentado criminal contra miles de años de tradición oriental y trato con la mano de secar las gotas pero solo pudo agrandar la herida en el impoluto vidrio del local. El chino desde el fondo sufría y se retorcía internamente con cada movimiento de la mano de la mujer sobre el vidrio y las gotas asesinas. Sin embargo no se movió, no hizo gestos, no pronuncio palabras ni dejo escapar sonidos que hicieran siquiera suponer su desesperación. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;Le hice señas a la mujer para que avanzara. Paso la puerta y al fondo el chino soltó el plumero en el piso, dejó caer los hombros y dándose media vuelta atravesó el cortinado que dividía el salón de la oficina. En el local mi clienta acomodó el paraguas entre el marco de la segunda puerta y la pared y siempre sin dejar de sonreír pregunto por “Los Miserables” de Victor Hugo, antes de que pudiera terminar de hablar me di vuelta y comencé a dirigirme al estante donde estaban los autores franceses pero su voz me detuvo cuando advirtió. En francés por favor, si lo tuvieran, es que mi prima se rehusa a leer&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;traducciones. Me quede petrificado porque lo que parecía inicialmente un simple trámite, que me permitiría comenzar una conversación más interesante en cuestión de minutos, se había transformado casi en un imposible. No teníamos (no tenia el chino en verdad) libros en francés. Estaban todos en Checo, algunos en Ruso, en Ingles y hasta unos libros en Mandarín que juntaban polvo desde hacia años. Intente continuar con mi racha positiva de vendedor y la tente. Conan Doyle en Ingles? Kafka en Checo? (allí sonrió para hacerme entender que no pretendía tamaña obviedad), Dostoievsky en Ruso?. No dijo nada y nos quedamos mirando. No, definitivamente Victor Hugo y en Francés. Repitió. El chino desde el fondo grito que seguramente podría conseguirlo, “mañana, mañana” insistió. No hizo falta que repitiera. Había quedado claro. Sumamos dos o tres palabras a la situación y me comprometí a hacer todo lo posible para tener al día siguiente el libro que buscaba; como si de mi dependiera semejante milagro editorial. La vi irse, esta vez con el paraguas cerrado aunque seguía lloviendo suavemente, camino al río y al puente de Carlos, supuse. Fui hasta donde estaba el chino acomodando libros, en vez de volver a mi puesto habitual en la vidriera, me pare frente a él y solo con mirarlo supo que tenia que darme una respuesta, explicarme porque había prometido algo que seguramente no podría cumplir. Nos quedamos frente a frente largo rato, en silencio. Por mi parte ya había tomado partido por esa clienta, aun sin conocerla, me estaba preocupando verdaderamente por ese libro y había hecho de “Los Miserables” en francés una cuestión personal. En la Isla de Kampa, al final de la calle sobre el río, antes de llegar al parque hay una pequeña casita roja, allí vive mi primo. Si el no tiene el libro lo conseguirá…o lo inventará. Me dijo. Y cuando va a buscarlo? Pregunte. Yo no lo busco, me dijo, búsquelo usted, es su clienta, es su libro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Me senté entonces nuevamente en mi lugar de siempre pero no podía concentrarme en la lectura, el libro de Dafoe ya no me interesaba. Ahora Victor Hugo ocupaba mi cabeza, Victor Hugo, el primo chino del chino y el chino mismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Al día siguiente, en la mañana, baje desde El Castillo, a donde había ido a comprar una especie de factura típica, una masa azucarada que se envuelve sobre un cilindro de madera y se cocina a la llama, cuando esta dorado se saca de la madera con una pinza, se espolvorea con canela y se disfruta serpenteando entre las escaleras que bajan al barrio judío. Llegué abajo cruce el puente y me sacudió el viento que se arrastraba helado por sobre el agua. Seguí un poco más y decidí tomar el tranvía hasta el puente de carlos para llegar más rápido a buscar el misterioso ejemplar en francés. Me senté junto a la ventana y me dejé convencer por las imágenes que se transparentaban por el vidrio empañado de que Praga es una ciudad bonita, al menos desde esa vista y por esos rumbos. Los edificios prolijos, las fachadas con bajorrelieves, arcadas, figuras doradas, gigantes sosteniendo balcones, héroes barbados guiando ejércitos, mujeres celosas mirando el destierro. El tranvía se detuvo y casi pierdo mi parada, bajé, atontado, tratando de reordenar mi cabeza y rebobinar el hilo de pensamientos que se me había escapado. Crucé la calle y pasando la primera puerta del Puente de Carlos baje a la derecha. Seguí la calle paralela al río, pase un par de hostales, unos cuantos bares y llegue a la casa roja. Era pequeña, con una sola puerta y una pequeña ventana que daban a la calle. Estaba prolijamente pintada y si no fuera por una esquina donde se unían el techo y la pared derecha podría haber pensado que siempre había sido roja. Sin embargo en esa esquina aun podía verse la base de lo que alguna vez fue una casa verde. Estaba todo completamente cerrado pero desde el timbre una pequeña pintura de un dragón amarillo me hizo sentir confiado y toqué. Espere un rato sin respuestas y volví a insistir, el resultado fue el mismo. Contrariando esa reflexión que dice que si uno repite una acción y obtiene siempre el mismo resultado no puede pensar en que si sigue haciéndolo obtendrá algo diferente acerqué mi dedo al dragón amarillo y casi pidiéndole disculpas , en silencio, apreté el timbre de nuevo. No hubo respuesta, nada, ni un sonido, ni un movimiento, ni una esperanza con la forma mezquina de un eco. Nada. Supuse que no había mas remedio que seguir camino a la librería y hablar con el dueño y explicarle que su primo no estaba o al menos no atendía. Suponía que la mujer, mi clienta, pasaría por el negocio mas o menos a la misma hora, eso era pasado el mediodía, aun había tiempo. No llovía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Empecé a caminar hacia el puente para poder cruzar al otro lado y cuando no había hecho mas de 10 metros de la pequeña casa roja distinguí un hombrecito que caminaba semi agachado, envuelto en una larga campera gris, enfrentando el viento que le sacudía la bolsa de cartón que llevaba casi arrastrando en su mano izquierda, a medida que se acercaba podía distinguir los rasgos de del milenario imperio de la muralla en su rostro. Me paré a esperarlo y confirmar mientras pasaba a mi lado que era sin dudas chino, o al menos japonés, que para el nivel occidental de conocimiento representa casi lo mismo. Paso a mi lado, sus ojos rasgados me dieron la confirmación de lo que suponía y cuando puso la llave en la puerta de la pequeña casita roja me asomó una sonrisa. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;Espere a que entrara, no quería asustarlo ni sorprenderlo. Espere unos minutos al rayo tibio del sol que estaba empezando a aparecer y toque por cuarta vez el dragón amarillo que sonreía en el timbre. Tardó un buen rato en asomarse pero no me preocupó. Sabía que estaba adentro asi que era una cuestión de tiempo y suerte; tiempo para que saliera, suerte que necesitaba para evitar algún trágico accidente del primo chino camino a la puerta de calle. Afortunadamente llego sano y salvo, escuche el sonido de sus pantuflas arrastrándose por lo que imagine seria un pasillo. Las pantuflas se detuvieron y le dieron paso al sonido de la llave entrando en la cerradura, el metal empujando los pestillos, girando en el tambor reseco, arrastrando resortes, hasta que entreabrió la puerta y por la rendija que quedaba entre el marco y la puerta misma me miró con un solo ojo. Le sonreí y nos quedamos tontamente en silencio. Me di cuenta ,en el letargo de la situación, que correspondía que yo hablara. Había llegado hasta ahí para algo, era necesario explicar el porque. No puse demasiadas palabras y fui directo al grano, estaba tan preocupado por conseguir el libro de esa mujer que olvide mencionar lo que buscaba. Me referí casi desesperadamente a Victor Hugo y al francés. Cuando me di cuenta de que seguramente no entendía de lo que hablaba puse un freno a la catarata de palabras que se caian de mi boca. Me detuve y recomencé la historia, esta vez explicando que su primo, el dueño de la librería de libros usados me había pedido que pasara por su casa porque necesitábamos conseguir un libro para una clienta muy importante. De ese libro y de cumplir el deseo de esa bella mujer (creí oportuno asumir que este y los demás adjetivos que vendrían &lt;span&gt; &lt;/span&gt;me ayudarían a entusiasmarlo y comprometerlo en mi lucha) dependía el futuro de la librería ya que ella era uno de los mas reconocidos clientes que tenia. El libro en cuestión era “Los Miserables” de Victor Hugo, pero en francés le recalque, en francés porque eso es lo que nos hará destacarnos entre todas las librerías de usado de Praga (otra vez me pareció oportuno sumar pompa para obtener un mayor compromiso). El viejo chino seguía mirando con su ojo por la brecha que dejaba su desconfianza en la puerta. Cerró y sonreí, pensé que seguramente acercaba la puerta al marco para poder sacar la cadena que la trababa y limitaba nuestra conversación. Estoy mas cerca del libro pensé. Pasaron los minutos y la puerta no volvió a abrirse, contuve mis ganas de golpear con mi dedo el dragón amarillo del timbre otra vez, seguramente ya volvería, estaba convencido de que había cerrado solo para volver a abrirme. Los minutos se siguieron sumando y nada ocurrió. Me decidí entonces y frustrado apreté con fuerza el dragón, pude escuchar el ruido intenso dentro de la pequeña casa. Ya no me importaba molestar al primo chino, estaba molesto con el, no podía haberme dejado en la puerta , solo , sin decirme una palabra y lo que era peor; la idea de no conseguir ese libro me estaba enloqueciendo. Escuché otra vez las sandalias arrastrándose por la casa hacia la puerta, me acomodé lo mejor que pude para demostrar con mi presencia que lo mío venía en serio. Esta vez el chino abrió la puerta por completo. Quedamos enfrentados, separados por 50 centímetros del aire mas tenso que pudiera haber y un felpudo gris. Nos miramos unos segundos, empecé a cuestionar el porque no me ayudaba. Al instante empezó a mover los brazos y las manos frenéticamente, expresando un gran “no” y largo con una repetición eterna de “no ingles, yo no ingles, no ingles!!” me callé e intente atrapar alguno de sus brazos para que dejaran de moverse pero fue inútil. Espere que se quedara quieto. Nos quedamos otra vez en silencio e inmóviles. Comprendí que no todo estaba perdido y fui preguntándole para ver que idioma nos podía servir de puente entre mi desesperación y su posible solución. Llegamos al checo, tal como yo imaginaba y temía. No dominaba demasiado el idioma aunque estuviera en Praga hacia ya un buen tiempo, no lo necesitaba realmente y me sonaba tan confuso y complejo que apenas lo había intentado alguna vez mas allá de las palabras y frases mas básicas que significaban la diferencia entre la vida y la muerte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;La mujer de la librería parecía tener un poder especial sobre mi porque sin estar presente estaba logrando poner a prueba mi checo mas fluido y lo que era aun peor, me obligaba a esforzarme tanto que me dolía la cabeza. Hilvane un par de frases seguramente con los tiempos verbales equivocados pero por la cara del chino pude interpretar que de alguna forma estaba entendiendo. “Victor Hugo” repitió conmigo “Victor Hugo” y asentimos los dos, sonreí porque no podía creer que lo hubiera logrado, en mi rudimentario y maltratado checo estaba consiguiendo transmitir una idea tan compleja. Y, afortunadamente, la esperanza de que la mujer de la librería se fijara en mi otra vez seguía viva. Nos quedamos en silencio unos segundos mas, mirándonos, yo sonreía o pretendía hacerlo, el me miraba sin demostrar emoción alguna. No, Victor Hugo, no. Lo escuche y mi cara se transformo. Supongo que habre pasado de la sonrisa a la ira porque el chino se hizo un paso atrás y abrió los ojos como si estuviera esperando un golpe de karate. Avance ese paso para recuperar el terreno perdido y presionarlo de nuevo. Como que Victor Hugo No? Su primo dijo que lo tenia o lo hacia.! Le grité. Hizo un nuevo paso atrás y cubriéndose con la puerta entreabierta me dijo. Hago, si…hago, no ahora. Victor Hugo para miércoles. Cerró la puerta y escuché como ponía media docena de trabas. Estábamos en lunes, pasarían dos días hasta que tuviera mi libro…mejor dicho…su libro, no me pareció demasiado tiempo y casi volví a sonreir de nuevo. Me puse otra vez en camino a la librería, seguramente ella pasaría a buscar el libro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;No llegué a tiempo, apenas entre en la librería el dueño me dijo que ella acababa de irse. Había preguntado por mi y por el libro. Me asegura que lo hubiera hecho en ese orden y el chino me lo aseguró mientras se iba refunfuñando con el plumero en la mano a sacudir el encierro de la estantería de Dickens.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Todo el martes estuve desde temprano en la librería. Ella no paso. Al principio me sentí frustrado, había ensayado todas las frases, explicaciones y variantes posibles para una conversación que seguramente se iba a dar, pero no se dio. Finalmente, a las 6 de la tarde mientras todos los turistas se arremolinaban por enésima vez frente a las figuras móviles del reloj astronómico y el dueño cerraba el local la vi pasar. Yo salía, tratando de acomodarme el abrigo y mientras luchaba con la bufanda pude verla caminar hacia la Iglesia de Tyn. Me acomodé como pude y salí detrás. Cruce la plaza, siempre detrás de ella, llegamos a la iglesia que esta extrañamente escondida entre pasillos de una galería, bares y una calle sin salida. Equivoque la entrada y termine en una tienda de souvenirs, pregunte donde estaba la entrada a la iglesia y llegué. No podía verla, había mucha gente, algunos sacaban fotos, otros rezaban (los menos). Después de un buen rato la divise parada junto una estatua de San Pablo. Parecía mirarlo con dedicación. No quise interrumpirla y me quedé afuera, lo suficientemente adentro como para que no pudiera irse sin que la viera. Unos veinte minutos después comenzaron a cerrar la iglesia, los turistas y los locales comenzaron a salir en tropel por la puerta estrecha pude notar que ella se sumaba a la cola y aproveché el tumulto para hacerme uno mas en busca de la salida. Nos chocamos y no me reconoció, la mire esperando una palabra o un gesto pero en cambio dio vuelta la cara para seguir adelante y esquivar a una mujer que se detuvo en medio del pasillo a calmar a su bebe que lloraba en el cochecito. Esquivó la nena del llanto y la perdí, no pude volver a encontrarla. Casi llegando al otro lado de la plaza volví a verla. Troté despacio hasta ella para no asustarla y cuando la tuve al lado y mientras respiraba agitado le dije que para mañana tendría su libro. Se detuvo, me miró sin comprender y mientras seguíamos mirándonos pareció encajar en su mente el rompecabezas de mis palabras, mi cara y la sorpresa. Me sonrió y sonreí aun más. EL libro en Frances? Me pregunto tímidamente tratando de saber si no estaba equivocándose de persona. Si, si, Victor Hugo…Los Miserables…en francés. Ya lo conseguí. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;No pareció verlo como una gran hazaña porque me dedico una sonrisa comprometida y me aseguro que entonces pasaría al día siguiente por el local. Cinco segundos después se había ido y yo seguía parado en el mismo lugar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;El miércoles temprano fui hasta Kampa a buscar el libro prometido, golpee despacio un par de veces y como no tuve respuesta seguí golpeando, cada vez mas fuerte, cada vez mas preocupado. Decidí dejar pasar un rato y volver después seguramente el chino ya había salido, como la primera vez que lo ví, y volvería en un rato.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Fui a comprar un dulce típico, una masa con canela enrollada sobre un redondel de madera que se pone al fuego y se carameliza por fuera. Hice la cola, espere mi turno, pague y camine por las calles un buen rato tratando de controlar mi ansiedad. Un buen rato después nuevamente me pare frente a la casita roja y comencé a llamar. Pasaron los minutos y seguía sin respuesta, acerqué el oído a la puerta y no escuche nada, seguramente la casa seguía vacía. Así pasó la mañana. La casa vacía, sin respuesta, yo desesperado. Corrí a la librería y ni bien entré al negocio el chino, el dueño, me detuvo. Nunca mas vaya de mi primo a pedir libro, no ,no…el no quiere verlo, tiene miedo de usted. Usted loco? Lo miré sin entender pero después fui recuperando la memoria de mi visita a la casa de su primo, seguramente mi cara desencajada había sido demasiado para ese pobre hombre. Me disculpé, sinceramente y trate de explicarle. El chino no quiso escucharme, se dio vuelta y camino hacia el fondo del local. De pronto se detuvo y sin darse vuelta me gritó que su primo había traído el libro personalmente y que la mujer ya había pasado a buscarlo. Se me detuvo el corazón, se me salieron los ojos, se me erizaron los pelos, se me cortó la respiración. No quería comprenderlo. Pregunté y pregunté, una y otra vez. Había sido asi. La sucesión de hechos lo demostraba. El primo chino trajo el libro, la clienta paso a buscarlo, yo no estaba, se lo llevo. Me quedé petrificado, desahuciado. El chino siguió avanzando hacia la estantería de Oscar Wilde. Otra vez sin darse vuelta me gritó. Preguntó por usted y por el libro. Solo estaba el libro. Dijo. Imaginé que se reía, a mi no me causó gracia aunque debí admitir luego que la broma era sutíl pero buena.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;No tiene demasiado sentido pasar revista de los reproches que me hice a mi mismo, a mi carácter, a mi intolerancia, al chino, al primo chino, al karate y a Victor Hugo…especialmente a Victor Hugo. Salí a caminar para despejarme. Decidí ir caminando hasta el castillo, el viento frío en la altura me vendría bien. Bajé hasta el puente de Carlos y casi a mitad de camino la ví. Estaba parada frente a la estatua de San Nepomuceno esperando su turno para tocar las dos figuras de bronce que están debajo del santo y dicen que traen suerte. Seguí caminando tranquilo, había varias personas delante de ellas y hasta que cada una cumplía con el ritual de la foto se hacía larga la espera. Me pare detrás y espere que pusiera sus manos en las imágenes del santo cuando es lanzado al río. Cumplió el rito y se hizo para atrás en pasos cortos. Me chocó otra vez, giro para pedirme disculpas y su pelo me dio de lleno en los ojos. Se puso roja, me pidió disculpas otra vez, en la mano llevaba un pequeño libro de tapas azules. Les Misérables, de Victor Hugo. Sin agradecerle la disculpa le dije. No pude llegar a tiempo para entregarte el libro personalmente, estuve esperando toda la mañana a que me lo dieran sin saber que la persona que lo tenia ya lo había llevado al negocio. Fue complicado encontrarlo pero lo logré. Sonreí como para cerrar el concepto y esperar una respuesta similar, un agradecimiento. En cambio ella me miró extrañada, se quedo callada y mientras buscaba en su memoria empezó a doblar las puntas de las primeras hojas del libro. Le miré las manos tratando de que sus ojos me siguieran, que no hicieran falta palabras y se diera cuenta de lo que hablaba.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Bajó la vista pero no pareció comprenderlo. Seguimos mirándonos y entonces ella decidió que ya era hora de irse. Hizo unos pasos para atrás y me agradeció; aunque pude darme cuenta de que sus palabras estaban vacías. No tenía idea de que estábamos hablando. La miré caminar hacia Mala Strana. Teóricamente yo iba para el mismo lado pero mis piernas se quedaron quietas. Tuve que hacerme a un lado cuando dos alemanas redondas me empujaron para tomarse una foto con San Nepomuceno y su historia hecha estatua. Me quede parado soportando a los turistas y el viento helado, los primeros mas molestos que el segundo. Paso el rato y cuando recupere la conciencia decidí que ya no iría al castillo, que no volvería a la Librería tampoco. Bajé del puente rumbo a Mala Strana y camine sin detenerme hasta el Barrio Judío, sin saber porqué sin preocuparme por tenerlo claro, tampoco. Llegué con las últimas luces de esa tarde fría. Me pareció verla caminar por el Pariska y me apuré para tratar de detenerla otra vez, iba a insistir de nuevo con mi historia, con el libro, Victor Hugo y el Chino, estiré el brazo le toque dos o tres cabellos rubios que flotaban sostenidos por el viento y la velocidad de sus pasos; repentinamente me arrepentí, recogí el brazo inmediato, me di vuelta y como un autómata del fracaso y de la esperanza al mismo tiempo caminé exactamente en la dirección opuesta. Doblando la esquina, a través del reflejo que me devolvía una vidriera de perfumes, me pareció ver que se detenía, se daba vuelta y miraba atrás. Seguí camino y me perdí. Mañana en la librería, otra vez los dos seriamos los mismos de siempre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-8351556757722674707?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/8351556757722674707/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=8351556757722674707&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/8351556757722674707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/8351556757722674707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/12/si.html' title='Si'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-7021560704878161830</id><published>2011-12-24T13:35:00.000-08:00</published><updated>2011-12-24T13:41:04.025-08:00</updated><title type='text'>1956</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span&gt;"General Valle prepárese a morir". Hay algo mas violento que un anuncio así? es posible pensar en algo más triste que el saber que todo se termina?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Escuché las palabras y volví otra vez a pensar. En mi hija, en mi mujer. En el porqué, en lo que había resultado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;"Ni vencedores ni vencidos". Lonardi parecía un buen tipo, lo conocía poco y probablemente por eso lo veía así. no sé...quizás me equivoque pero soy de los que cree que el tiempo no cambia a las personas, solo les pule las aristas. Sin embargo en Lonardi se me representaban dos filos de una misma espada. Un tipo recto, conservador, católico, honesto; por un lado. Y al mismo tiempo un conspirador, un tipo capaz de traicionar a un amigo. Quizás sí sea demasiado tajante en mis observaciones. Tendría amigos Lonardi? y lo que seguramente es mas fácil de contestar. Tendría amigos Perón? No, no lo creo. De todas formas dos hombres, dos compañeros de armas que se conocieron tanto estaban ahora tan alejados y en este caso Lonardi había sido el que dio el primer paso para separar los caminos, de eso estaba seguro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Ni vencedores ni vencidos. Cuando le escuche decir eso casi me largo a reír. Es que este hombre había venido de otro planeta?, Donde había estado los últimos diez años? No se daba cuenta que las iglesias a las que iba eran ahora mitines políticos, trincheras, espacios de lucha? Que los cuarteles en los que pasaba sus días estaban infectados de bronca y odio, que los que estaban "afuera" querían volver a toda costa? Había estado tal vez en un sótano...había perdido el sentido?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Ni vencedores ni vencidos. A lo mejor era como decía mi mujer. Quizás era verdad y yo no lo podía ver. Quizás era verdad aunque no se llevara con lo que hicieron en la plaza de mayo, aunque no supiéramos cuanta gente murió, por mas que no estuviéramos de acuerdo en que lo sacaran a Perón...quizas era cierto y Lonardi también lo creía. Ni vencedores ni vencidos. Probablemente sí, probablemente esa era su idea.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;de todas formas no hizo falta demasiado tiempo para ponerse al tanto y darse cuenta que la cacería había comenzado. Ahora era al revés. El lobo es liebre, la liebre lobo y como siempre pasa en estos casos cuando la liebre puede ponerse el traje del lobo elige los dientes mas grandes, la boca mas grande, la venganza mas extrema.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Nos habíamos estado reuniendo desde hacia un buen tiempo, desde antes que los muchachos de la libertadora se decidieran a poner las botas en la calle. Se veía venir, se sentía, se olfateaba, pero mas que nada se sentía en el aire, era una premonición casi cumplida que flotaba en Buenos Aires. Nosotros sabíamos lo que se venía y cuando llegó no nos sorprendió. Simplemente no esperábamos que fuera tan fácil, que todos actuaran tan resignadamente. Algo no funcionó en ese engranaje idílico que mantenía en funcionamiento el peronismo. La gente donde estaba? que había pasado con lo de "&lt;st1:personname productid="La Vida" st="on"&gt;La Vida&lt;/st1:personname&gt; por Perón"? Já…me causa gracia, parece que tanto tiempo enroscados en esto de vivir un poco mejor, en comprar la moto o el autito, la casita, el pan dulce, la sidra…tanto tiempo bajo la sombra de Perón, bajo el ala del líder; los hicieron tímidos, indiferentes, cobardes…La vida por Perón!! Gritaban todos y se les salía el alma por la garganta pero ahora resulta que el único que la pone, de verdad, soy yo. Pero no importa, ya está, un tiempo se acaba. Otro mas importante habrá de llegar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Ni vencedores ni vencidos…a veces me pongo a pensar que pasó con Perón en ese 55. No hizo nada, no pidió que nadie hiciera nada, no levantó un dedo, no movió una pieza en cambio levantó sus bártulos y se mando a mudar, como pudo. Que pasó? El león se cansó de la selva? No tengo la respuesta, sinceramente, no pude ni puedo entenderlo. Inclusive ahora que nos jugamos la vida otra vez. Ni un gesto de apoyo, una palabra comprometida, un pedido de clemencia, una reivindicación para este grupo de ilusos que le pusieron el cuerpo a los gritos de la gente!!. Nada, solo agravios y descalificaciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Seguramente Perón se equivoca, otra vez. Es un cobarde, otra vez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;“General Valle prepárese a morir”. Debería sentirme estúpido, idiota, avergonzado de haber dado mi vida y la de los que de mi dependían por las ideas de un tipo al que no le importa mas nada que él. Las cartas ya están jugadas. Que puedo decir entonces de Perón, solo que me defraudo. También podría asegurar que a la bronca le ganó la frustración. Frustración de no entenderlo, de no poder interpretarlo, de no saber lo que piensa, lo que busca, lo que lo mueve.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;NI vencedores ni vencidos…Lonardi ya no está, ahora manejan los hilos de este teatro tipos mucho mas comprometidos con las balas y la sangre, gente a la que no le “prende” la piedad, el entendimiento, el perdón…ni la superación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;Empecé estas líneas, este pensamiento preguntándome que sentiría una persona defraudada en lo más intimo, viendo que todo lo que hizo, todo por lo que vivió, todo aquello por lo que dio la vida fue inútil. No se si pondría responderlo…ya no me siento así, ya no soy ese hombre. Podría en cambio preguntarme que siente un hombre que no siente nada y podría preguntárselo a Perón… Podría preguntarme que siente un hombre que solo sabe fracasar… pero eso que la historia se lo pregunte a Aramburu.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="background:white"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; "&gt;Carta del Gral. Valle al Gral. Aramburu antes de ser fusilado&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="background:white"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; "&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt; Dentro de pocas horas usted tendrá la satisfacción de haberme asesinado. Debo a mi Patria la declaración fidedigna de los acontecimientos. Declaro que un grupo de marinos y militares, movidos por ustedes mismos, son los únicos responsables de lo acaecido. Para liquidar opositores les pareció digno inducirnos al levantamiento y sacrificarnos luego fríamente. Nos faltó astucia o perversidad para adivinar la treta. Así se explica que nos esperaran en los cuarteles, apuntándonos con las ametralladoras, que avanzaran los tanques de ustedes aun antes de estallar el movimiento, que capitanearan tropas de represión algunos oficiales comprometidos en nuestra revolución. Con fusilarme a mi bastaba. Pero no, han querido ustedes escarmentar al pueblo, cobrarse la impopularidad confesada por el mismo Rojas, vengarse de los sabotajes, cubrir el fracaso de las investigaciones, desvirtuadas al día siguiente en solicitadas de los diarios y desahogar una vez mas su odio al pueblo. De aquí esta inconcebible y monstruosa ola de asesinatos.&lt;br /&gt;Entre mi suerte y la de ustedes me quedo con la mía. Mi esposa y mi hija a través de sus lágrimas verán en mi un idealista sacrificado por la causa del pueblo. Las mujeres de ustedes, hasta ellas verán asomárseles por los ojos sus almas de asesinos. Y si les sonríen o les besan será para disimular el terror que les causan. Aunque vivan cien años sus víctimas les seguirán a cualquier rincón del mundo donde pretendan esconderse. Vivirán ustedes, sus mujeres y sus hijos, bajo el terror constante de ser asesinados.&lt;br /&gt;Porque ningún derecho, ni natural ni divino, justificará jamás tantas ejecuciones.&lt;br /&gt;La palabra "monstruos" brota incontenida de cada argentino a cada paso que da.&lt;br /&gt;Conservo toda mi serenidad ante la muerte. Nuestro fracaso material es un gran triunfo moral. Nuestro levantamiento es una expresión más de la indignación incontenible de la inmensa mayoría del pueblo argentino esclavizado. Dirán de nuestro movimiento que era totalitario o comunista y que programábamos matanzas en masa. Mienten. Nuestra proclama radial comenzó por exigir respeto a las Instituciones y templos y personas. En las guarniciones tomadas no sacrificamos un solo hombre de ustedes. Y hubiéramos procedido con todo rigor contra quien atentara contra la vida de Rojas, de Bengoa, de quien fuera. Porque no tenemos alma de verdugos, sólo buscábamos la justicia y la libertad del 95 por ciento de los argentinos, amordazados, sin prensa, sin partido político, sin garantías constitucionales, sin derecho obrero, sin nada. No defendemos la causa de ningún hombre ni de ningún partido.&lt;br /&gt;Es asombroso que ustedes, los más beneficiados por el régimen depuesto, y sus más fervorosos aduladores, hagan gala ahora de una crueldad como no hay memoria. Nosotros defendemos al pueblo, al que ustedes le están imponiendo el libertinaje de una minoría oligárquica, en pugna con la verdadera libertad de la mayoría, y un liberalismo rancio y laico en contra de las tradiciones de nuestro país. Todo el mundo sabe que la crueldad en los castigos la dicta el odio, sólo el odio de clases o el miedo. Como tienen ustedes los días contados, para librarse del propio terror, siembran terror. Pero inútilmente. Por este método solo han logrado hacerse aborrecer aquí y en el extranjero. Pero no taparán con mentiras la dramática realidad argentina por más que tengan toda la prensa del país alineada al servicio de ustedes.&lt;br /&gt;Como cristiano me presento ante Dios que murió ajusticiado, perdonando a mis asesinos, y como argentino derramo mi sangre por la causa del pueblo humilde, por la justicia y la libertad de todos no sólo de minorías privilegiadas. Espero que el pueblo conocerá un día esta carta y la proclama revolucionaria en las que quedan nuestros ideales en forma intergiversable. Así como nadie podrá ser embaucado por el cúmulo de mentiras contradictorias y ridículas con que el gobierno trata de cohonestar esta ola de matanzas y lavarse las manos sucias en sangre. Ruego a Dios que mi sangre sirva para unir a los argentinos.&lt;br /&gt;Viva &lt;st1:personname productid="la Patria." st="on"&gt;la Patria.&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p style="background:white"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; "&gt;Juan José Valle&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; "&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;Buenos Aires, 12 de junio de 1956&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-7021560704878161830?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/7021560704878161830/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=7021560704878161830&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7021560704878161830'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7021560704878161830'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/12/1956.html' title='1956'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-8693356733002946938</id><published>2011-10-22T16:17:00.000-07:00</published><updated>2011-10-22T16:19:26.008-07:00</updated><title type='text'>Male</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;En Male caminaba por la calle con miedo a caerme del mapa. Todo tan pequeño, tan diminuto y reducido. Así es el espacio de esa ciudad oriental que se mezcla de algunas formas extrañas con occidente. Todo aquí se mueve lentamente casi pretendiendo ser lo que no es. Male es la capital, la ciudad más importante, la única en verdad.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Tuve allí una sensación extraña, he estado en muchas ciudades pero en ninguna parecida, es que la sensación que me acompaño en todo el recorrido fue la de estar inmerso en una maqueta.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;Pequeños muñequitos, autitos a escala, edificios de cartón, todos montados sobre un vidrio pegado a un cartón turquesa.&lt;br /&gt;La ciudad ha ocupado todo el terreno disponible y esa es la razón de mis sensaciones. El día esta nublado, apenas se mueven las hojas de los árboles, las casas y los edificios se ven excesivos, si se hincharan, si una noche comieran de más, terminarían apoyando al menos un pié en el agua. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;La tomes por donde la tomes empieza en el mar y termina en el Indico otra vez. Recorrimos entre la gente de las culturas mas diversas que puedan imaginar pero lo que mas nos llamo la atención fue esa costumbre del islam. Las mujeres caminan detrás de los hombres, siempre. Ellos se detienen, ellas también, siempre detrás, manteniendo la distancia, separados por un recuadro invisible.&lt;br /&gt;La mezquita mas antigua nos esperaba, nos descalzamos y respetuosamente admiramos un hermoso edificio que nace en un parque tan verde como solo aquí el verde puede expresarse, el blanco y el azul combinados, los espacios vacios de las paredes para que el aire pueda darse el gusto de envolvernos y acariciarnos a cambio de un alivio al calor que nos persigue. Seguimos paseando hasta llegar una calle que desembocaba en el puerto infinito. Chucherías, recuerdos y souvenirs nos llamaban desde las vidrieras. Aquí, aquí…insistían en decir. Me pare en un negocio y el señor de la túnica blanca y la piel de cobre me hizo pasar, el ingles tiene esa cosa tan interesante de ponernos en contacto con la mas lejana de las galaxias y entonces nos pusimos de acuerdo. Me prometió una remera y en esa remera imaginó corales, peces tropicales, el fondo de esponjas y una &lt;span&gt; &lt;/span&gt;medusa gigante. Lo miré curioso y le dije que no había visto nada semejante entre las cosas que tenía colgadas. Me pidió unos minutos muy amablemente paso detrás de una cortina y trajo una señora de manos tan flacas y huesudas que parecían dibujos trasnochados. Extendió la remera, blanca como estaba, saco una esponja de esas que cualquiera de nosotros solo podría usar para lavar un vaso, cuatro tapitas plásticas con pinturas distintas y empezó a pintar. En unos minutos el sueño del hombre de la piel de cobre había pasado por las manos huesudas de esa mujer pequeña y se había pegado a la que ahora era mi remera. Quise tomarla pero ella me detuvo con un gesto. Le puso un papel transparente encima y le paso una plancha china que parecía a pilas, recién entonces me la entregó. La mire. La miramos, busque a la señora pero ya había pasado a través de la cortina. Pagué y el hombre que soñaba me despidió con una sonrisa brillante. Salimos otra vez a la calle y bajamos hacia el muelle, se hacia tarde, el barco se iba.&lt;br /&gt;Las Maldivas son como un collar caprichoso y Male esta engarzada cuidadosamente, como un pequeño y valioso diamante, en esa joya turquesa del Índico.&lt;br /&gt;Ahh, por cierto…todavía tengo esa remera, siempre es bueno tener un sueño guardado, nunca se sabe cuando podemos necesitarlo.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-8693356733002946938?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/8693356733002946938/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=8693356733002946938&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/8693356733002946938'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/8693356733002946938'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/10/male.html' title='Male'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-2043722093096667465</id><published>2011-10-08T07:26:00.000-07:00</published><updated>2011-10-08T07:29:18.230-07:00</updated><title type='text'>El señor de Copán</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: Georgia, serif; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Copán esta en ruinas, sabías?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Sí, ruinas. Parece que un día amaneció distinto, el sol al revés, de arriba a abajo de oeste a este y todo terminó. Fue una ciudad enorme, hermosa y prestigiosa. Copán tiene escaleras que hablan, estelas que cuentan historias, paredes y pinturas que no pueden callarse. Parece imposible que en el medio de la selva uno tenga que cubrirse los ojos para esquivar por un rato el bullicio.&lt;br /&gt;El camino a Copán es un viaje en si mismo, recuerdo que íbamos por la ruta, nadie yendo nadie viniendo. La camioneta alumbraba como podía el resto de noche oscura que lo cubría todo.&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;El asfalto termino bien atrás, lo que quedaba era tierra, arcillosa, húmeda, reptando el camino en su cuerpo, como podía, abrazando montañas bajas y algunas altas pasando entre los arboles mas verdes y grandes que ví. Seguíamos el camino con la indicación dibujada con pulso tembloroso sobre un papel rayado. El mapa…bien gracias. En una de las salídas de una recta larga que se acomodaba lentamente al costado de una montaña las luces tenues de la camioneta me dejaron ver, por suerte, que la mitad del camino había desaparecido. Verdaderamente desaparecido, ya no estaba, lo que alguna vez había sido ruta ahora era vacío, el cuerpo de ese camino ahora estaba 300 metros mas abajo en el fondo de una cañada. Me detuve esperando ver mejor, nos quedamos esperando pesando en nuestros pensamientos si el paso de la camioneta seria demasiado para lo que quedaba de camino o si podríamos seguir a pesar de todo. Finalmente, confiando en que las desgracias siempre sucederán mañana aceleré y pasamos. Realmente pasamos. Mas aliviados pero atentos seguimos adelante. Un rato después otra aventura. En la oscuridad absoluta de la desolación hecha camino descubrimos la ruta casi cortada al medio por una maquina gigante. Estaban trabajando o habían estado allí, era de noche y la maquina cortaba el paso otra vez. No quieren que lleguemos a Copán, pensé. Quienes? Me pregunté. Nadie puede querer eso me respondí y acerque la camioneta a la maquina amarilla que decía “cater” había perdido el “pillar” de su nombre, paradójicamente. La iluminamos cuando nos acercamos y distinguimos un movimiento en la cabina. &lt;span&gt; &lt;/span&gt;Se nos acerca un señor morocho, bajo y vestido de obrero con el detalle de un rifle verdadero en las manos, no dejo de sorprenderme la escena porque era verdaderamente algo que no esperaba. Asi es que este buen hombre se va acercando curioso con su rifle entre manos. No debe ser muy amistosa la zona, pienso. El camina tratando de ver entre las luces nuestras. Finalmente hablamos, amistosamente, el solo cuida las maquinas, nos asegura que vamos bien y falta poco, no dispara, no amenaza, sonríe con un par de dientes que le faltan y sacude el rifle cuando nos vamos. Mejor así.&lt;br /&gt;Finalmente llegamos al pueblo que queríamos llegar. Es el umbral de lo que venimos a buscar. El pueblo, muy poco originalmente, se llama “Copán Ruinas”. El hotel Jaguar nos dará una cama y nos dejara dormir, otro hotel nos dará la cena y a la mañana despertaremos listos para seguir.&lt;br /&gt;El sol tiene la capacidad de embellecerlo todo y esa virtud se hizo presente. El sol arriba coloreando el camino verde y terroso al mismo tiempo, entre las montañas bajas, las plantas enormes. Finalmente llegamos, cumplimos con el cometido. Estábamos en Copán, las estelas características, las escaleras, los templos de la que fue una de las ciudades mas grandes e importantes del imperio maya. Estremece pensarlo, emociona vivirlo.&lt;br /&gt;Nadie sabe como fue el final de Copán, miro al sol y le pregunto. Me tapo los oídos y escucho. Las lágrimas no lo dejan hablar. Llueve... como siempre.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-2043722093096667465?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/2043722093096667465/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=2043722093096667465&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/2043722093096667465'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/2043722093096667465'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/10/el-senor-de-copan.html' title='El señor de Copán'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-5086009777604445966</id><published>2011-09-30T16:25:00.000-07:00</published><updated>2011-09-30T16:33:43.354-07:00</updated><title type='text'>Es culpa del Indico</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; " &gt;Su poder hipnótico, a eso se lo atribuyo.Lo pensé bastante, lo medité, lo repensé y repase cien veces la escena, losmovimientos y las circunstancias; hasta concluir que la culpa – ciertamente- noera mia. La culpa, la culpa toda era del Océano Indico. Para que se entienda deque hablo y se interprete lo que digo voy a contar la historia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family: Georgia, serif; " &gt;Estaba instalado en un pequeñísima isla en un atolón remoto de las Islas Maldivas, ese día como tantos otros estababuceando en uno de los cientos de lugares que rodean a Alimatha (la isla a laque me refería antes). Curiosamente y como dato anecdótico, el centro de buceode la isla estaba dirigido por dos enormes alemanas que imponían el rigorteutónico a todos los que pretendíamos explorar el mundo submarino que tenían a su cargo. El asunto es que ya habíamos hecho varias inmersiones en la zona, endiferentes días y horarios y en todas y cada una la maravilla del mundo submarino se iba incrementando. He buceado en muchos lugares pero claramente de los que conozco el indico, y especialmente en Las Maldivas, se lleva todas las medallas, palmas y palmadas por el mas hermoso paisaje viviente. Una vida tan abundante y rica que parece la onda expansiva de una milenaria explosión decolores, formas y caprichos de la naturaleza. Hay tanto para ver, tocar,descubrir, asombrarse y sentir…que por momentos confunde los sentidos. No hay espacio para abstraerse porque la vida de ese ecosistema es tan prolífica, tanabundante y única que solo podría imaginar una situación semejante vaciando todos los estanques del acuario que imaginen de la ciudad que quieran en la mismísimapileta del patio de cualquiera de sus vecinos. Asi estaba entonces, recorriendo el fondo de ese mar, en un paseo que había comenzado zambulléndonos desde la cubierta del barco de madera que nos llevaba y traia; sumergiéndonos unos 25metros, lo que realmente no era importante, hasta lograr permanecer flotando a50 centimetros del fondo, sin tocar nada pero sintiéndolo todo. Corales,esponjas, arena, piedras, langostas, morenas, payasos, leones…peces y máspeces. Del color que uno pudiera imaginar, del color que tus ojos imaginencuando los cierres.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span &gt;Retomando la historia entonces, ahí estaba yo. Paseando con los sentidos inundados de ese mundo, buceando tranquilo buscando la próxima sorpresa cuando después de un buen rato, unos 40 minutos,recordé que aunque lo lamentara no pertenecía a ese mundo calido, transparentey acuoso. Mi vida estaba arriba y mas importante aun, necesitaba algo que ahí abajono podía conseguir: aire. Hice entonces lo que todo buzo debe hacer variasveces en cada viaje, chequee mis instrumentos y me di cuenta que culpa delIndico hipnotico me encontraba a 10 metros de la superficie y me estaba quedando sin aire. Decidí tosudamente que no iba a retirarme tan fácilmente y entonces busque la solución. La encontré muy rápidamente en el segundoregulador de Eugenia. Muchos equipos de buceo tienen dos mangueras y dos reguladores, uno para el buzo que lleva ese equipo y otro para emergencias opara gente que como yo, se niega a subir a la superficie aun cuando no tiene mas aire que respirar. Volviendo al asunto, me encontraba entonces 10 metrosbajo el océano indico empecinado en no retirarme tan rápidamente y seguir disfrutandode ese increíble paseo. Por culpa del poder hipnotico, repito, del OceanoIndico tome el regulador nuevo y me quite de la boca el mio. Hice lo que todo buzo debe hacer y me quede con los pulmones llenos de aire para poder con unpotente soplido sacar el agua acumulada del nuevo regulador cuando me lo pusiera en la boca, para no cometer la tontería (peligrosa) de aspirar agua envez de aire. Asi fue que cumpli con los todos los pasos excepto con el defijarme que me ponía en la boca el regulador al revés. Sin darme cuenta delerror expulsé todo el aire que tenia esperando vaciar de agua el equipo pero como estaba al revés el efecto fue nulo. El agua seguía ahí. Resultó entoncesque estaba 10 metros bajo el Indico, rodeado de la belleza mas hermosa pero…sin aire que respirar. Esta vez no hice lo que todo buzo debe hacer en una situación similar, que es simplemente pensar para presionar una valvula que libera aire apresión y te permite retomar la respiración. No, no…culpa de ese poder hipnotico del que hablaba al principio me quede mirando sin pensar y emprendí repentinamente la mas veloz y audaz carrera de mi vida hacia la superficie. Recuerdo que llegue arriba y todo lo que vi, el cielo, el mar, las olas, el barco,estaban completamente teñidos de rojo…fue solo un instante hasta que recupere los colores y el aliento. Me quede flotando, respirando agitado, pensando, ahora si, porque me había pasado esto. Un par de minutos después la guía alemana apareció en la superficie, indignada. Empezó a gritarme en ingles, a decirmeque estaba loco, a insultarme y reprocharme enojada. Yo seguía pensando y ella seguía gritando, entonces deje de escuchar los gritos y  lo vi claramente…la culpa de todo era de ese increíble Oceano Indico. Nade hasta el barco, subí y me asegure de que mañana volvería aunque ella me siguiera gritando. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-5086009777604445966?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/5086009777604445966/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=5086009777604445966&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5086009777604445966'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5086009777604445966'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/09/es-culpa-del-indico.html' title='Es culpa del Indico'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-6413199440407419444</id><published>2011-09-08T16:26:00.000-07:00</published><updated>2011-09-08T16:31:42.308-07:00</updated><title type='text'>de Miami a Bimini sacudiendo tormentas</title><content type='html'>Entretantas ideas que se me ocurrieron para tratar de encontrar nuevas experienciasen el mundo de los viajes y, en ese momento, en el del buceo; deje que un avisopublicitario de la revista Scuba pasara de mis ojos a misdedos.&amp;nbsp;Así&amp;nbsp;fue que un&amp;nbsp;día&amp;nbsp;de octubre,nublado,&amp;nbsp;húmedo&amp;nbsp;y con una llovizna que de a ratos semanifestaba&amp;nbsp;estábamos&amp;nbsp;caminando por uno de los muelles del puerto deMiami en busca de tres veleros iguales en los que partiriamos para un recorridopor Bahamas.Caminamosun rato siguiendo indicaciones hasta llegar a los tres barcos, Sea Explorer,Morning Star y Pirate´s Lady. Tenian capacidad para poco mas de 20 pasajeros,con 20 metros de largo y dos velas enormes. Sabiamos a donde&amp;nbsp;íbamos&amp;nbsp;asique cuando llegamos a destino subimos directamente al Sea Explorer que era elvelero que nos&amp;nbsp;había&amp;nbsp;tocado en suerte, nos recibieron muy bien,saludamos a los&amp;nbsp;demás&amp;nbsp;pasajeros, una mezcla de canadienses ynorteamericanos del medio oeste. Reconocimos la cabina, las literas dondedormiriamos, cerradas independientemente por cortinas, una mesa grande demadera que hacia de centro de la sala, el baño y su ducha y la escalera quesiempre se debe bajar de espaldas a los escalonees para no golpearse la cabeza.&lt;br /&gt;Afuera elclima fue cambiando. Haciendose mas diafano a medida que anochecia. El plan denavegacion era salir de Miami a las 9, navegar toda la noche para estartemprano en Bimini y comenzar 5 dias de buceo y paseo en las Bahamas. Asi fuecomo empezo todo segun lo calculado.A las 9 de la noche y despues de que latripulacion se hubo asegurado de que estabamos todos y todo en su lugarsalimos. La noche era profunda ya y a medida que nos alejabamos del puertoteniamos otra perspectiva de Miami, una diferente, desde el mar salpicado deinnumerables luces azules, blancas, rojas, que delineaban el paisaje de fondo.&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-bottom: .0001pt; margin: 0cm;"&gt;&lt;span style="color: black;"&gt;Un ratodespues de partir, no podria precisar cuanto porque entretenido con losperfiles de la ciudad luminosa que se iban desapareciendo, el tiempo seevaporó; comenzamos a sentir como el viento iba subiendo su intensidad.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;El mar se iba encrespando y los recuerdos dela radio avisando de un huracán que estaba rondando volvieron a mi cabeza, noparecía un día de huracán aunque debía aceptar que por la época del año eratotalmente factible. No quise preocuparme y seguí en cubierta distrayéndome conla aventura de surcar el mar subiendo y bajando ondas saladas. Un rato despuésya había comenzado a llover, primero suavemente y después con un poco mas deganas. El aire seguía templado pero el agua que caía acercaba el frio. El vientose había propuesto ser mas y mas fuerte por lo que las olas eran cada vez masaltas. La noche ya estaba cerrada, las luces de la ciudad no se veían y esosolo significaba que cualquier vuelta atrás era imposible. Navegábamos por unverdadero océano, en un velero de poco mas de 20 metros de largo, acaballo delas olas que se volvían cada vez mas rebeldes y en una noche totalmente oscura.La luna nos había abandonado y ahí fue cuando sentí &amp;nbsp;por primera vez una sensación conjugada desoledad y abandono. Sin embargo esos mismos sentimientos hacían fluir laadrenalina por lo que no sabemos que vendrá y la convicción de que el mundo esverdaderamente tan grande como se siente.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Ahí estábamos entonces avanzando a través delmar, desde Miami a Bimini, entrando sin remedio a una tormenta que de todasformas se nos venia encima. Bajo cubierta en los camarotes las luces ponían unpoco de claridad al asunto y por mas que íbamos y veníamos de abajo arriba y dearriba abajo el resultado siempre era el mismo; el movimiento del barco estabaempezando a hacer su efecto en los animales de tierra que llevaba encima. Encubierta a combinación de lluvia, viento y el spray que dejaban las olas alchocar con la proa del barco convertía todo en la escena de una película. La tripulaciónestaba totalmente concentrada y enfocada en la navegación, el capitán se había acomodadodetrás del timón y estaba firme ahí a pesar del agua que lo asaltaba de cuandoen cuando, en el palo mayor, arriba, un reflector enorme era la única luz visibley marcaba el camino, mostrándonos la oscuridad del mar que venia, la altura delas olas que se acercaban.&lt;/span&gt;No paso mucho tiempo para que estuviéramos cadavez mas adentro de la tormenta, la radio del barco repetía que era la “cola” deLily, el huracán que se avecinaba y que si todo salía bien no llegaría a vérselascon nosotros. Me acerque como pude al capitán, tomandome de sogas, cables ypartes del barco; pensando en no resbalarme y con el cuerpo inclinado haciaadelante para vencer la gravedad del barco que subia las olas y el viento queme empujaba, le pregunte a los gritos cuales eran los pasos a seguir, que nosesperaba y como sería el resto de la noche. No me respondió, ni siquiera memiró, seguía con la mirada fija en las porciones de horizonte que le daba elreflector del palo mayor. Me quede un minuto esperando algún gesto pero no lohubo, entendí que no había tiempo para responder a mis preguntas en una situaciónde esas, me estaba volviendo cuando el oficial que lo asistia se apiado de minecesidad de información y en ingles me dejo claro que seguramente ya estábamosen lo peor de la tormenta y que pronto saldríamos de ella, no había posibilidadde esquivarla solo podíamos atravesarla. Le pregunté si volveríamos a Miami ysu respuesta fue tan clara como lógica, esa no es una opción –me dijo- latormenta va hacia alla asi que ahora solo podemos terminar lo que empezamos.&lt;br /&gt;Me volvi tambaleando a la escalera que bajabaa los camarotes y una vez abajo les explique a los que estaban sentadosalrededor de la mesa, sosteniéndose como podían mientras la frutera colgante sezarandeaba de un lado a otro de la sala, que no volveríamos, que no había chances,que solo nos quedaba seguir adelante y esperar que escaparamos lo mas rápido posiblede “Lily”. Uno de los asistentes del capitán bajo y nos entrego a cada uno unequipo impermeable plástico de un amarillo furioso, lo agradecimos porque sindudas nos iba a hacer falta.&lt;br /&gt;Un rato después mas de la mitad de lospasajeros no podíamos parar de vomitar sobre cubierta, de cara al mar,salpicados por la lluvia que ahora era mas intensa y el viento que había subidomas y mas. Las trepadas del barco sobre las olas que enfrentaba eran cada vezmas pronunciadas y los valles en que caíamos después eran un remanso de unsegundo en donde el viento desaparecia.&lt;br /&gt;Media hora después todos sin excepción,excepto la tripulación, se habían sumado al concierto de mareos, malestar yvomitos incontenibles, lo que había empezado como una situación incomoda, casivergonzosa ahora se había convertido en algo tan incontrolable y generalizado queya nadie miraba a nadie. Todos asomados a las borda del barco superábamos como podíamosla situación. Abajo algunos seguían en la misma situación, tratando decomprobar eso de que en el centro de gravedad del barco el movimiento es menor,pero con semejante tormenta solo habían puesto un balde enorme para quienes nopudieran resistir los 5 pasos que los separaban del baño. Nunca había sentidouna sensación igual, las ganas de vomitar sin poder ya vomitar mas, el estomagohecho un nudo. Volví arriba porque estaba convencido de que el viento en lacara me hacía sentir mejor, aunque sabia que era solo la percepción de no vermeencerrado. Una vez en cubierta vi que la situación claramente había empeorado. Lasolas eran ya gigantes y golpeban de todos lados, el viento era muy fuerte ypotenciaba la lluvia que producía un golpeteo tan intenso en el plástico de losimpermeables que parecían una multitud de ametralladoras disparando al unisono.Ahí estábamos entonces, en el medio de un viaje sin retorno, navegando en unmar tan oscuro como la mas oscura de las noches, con millones y millones degotas que caian de la nada y un viento tan intensamente fuerte que podía moverlas masas de agua que se deslisaban debajo nuestro. El estoico reflector delpalo mayor seguía firme luchando contra la negrura intensa de la tormenta soloque ahora el rayo de luz tenia un ciclo particularmente estremecedor.&amp;nbsp; Primero podias ver el rayo de luz salir delreflector hacia el frente del barco, sin un cuerpo definido pero iluminando lalluvia y las gotas tan caprichosas que se volaban y formaban una cortina deagua en todas direcciones. A continuación el mismo haz se parecía al de un ciney como si fuera una pantalla lo que teníamos enfrente nos mostraba una pared deagua gigante que crecia y se nos venia encima. El barco ya no subia esas olas,simplemente (y por suerte) las atravesaba. La proa se hundía como un clavogigante en el cuerpo de ese monstruo de agua y como si fuera un globo queexplota, el mar nos invadía y nos pasaba, literalmente, por encima. El espectáculovalia la pena y tampoco tenia fuerzas para hacer otra cosa que mirar asi que metome firmemente de uno de los cables de acero que bajaba del mástil a cubiertay ate mi brazo izquierdo consciente de que no había mas nada que hacer queesperar a que esto terminara con o sin nosotros. La noche era eterna aunque no habíanpasado mas que un par de horas. Desde donde estaba miraba atrás tratando dedescubrir las luces de Miami, aun sabiendo que era imposible. No dejaba depensar que eso debía terminar en algún momento, no por miedo o temor a lo quenos podía pasar; ya habíamos dejado atrás eso, el miedo es una situación temporal,solo dura hasta que uno se acostumbra y se da cuenta de que el fin no esrealmente lo que debe preocuparnos sino el camino hasta llegar a el. El malestarera tan intenso y la situación tan irremediablemente agobiante que solo pensabaen que si la salida de esa odisea era abandonar este mundo estaba cada vez mascerca de aceptar el canje.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Las olas seguían pasando por encima nuestro,el Sea Explorer estaba empecinado en no darse por vencido y avanzaba como podíaperforando las paredes de agua que se ponían enfrente.&lt;/span&gt;Así continuamos esa noche, balanceándonos,vomitando, dudando entre dejarnos morir o buscar la salida, en un momento de lanoche totalmente agotado me desate y tomándome como pude de todas partes bajeal camarote. Todos habían desaparecido, el caos reinaba, apenas pude acostarmeen la litera que me tocaba y mientras me movía de un lado a otro, ya sin sentirnada, tuve la bendición de dormirme.&lt;br /&gt;Me despertaron los diálogos de cubierta,eramos los últimos en despertarnos y cuando intentamos enderezarnos para comprobarque esa luz que entraba por la escalera era el sol timido de la mañana, losmusculos del estomago me hicieron recordar lo mal que la había pasado por lanoche. Apenas moviéndome como pude subi a cubierta, todos desayunaban y yo no podiaentender como lo hacían. Estábamos en Bimini, finalmente lo habíamos logrado. Meacerque al capitán que ahora sonreía, le pregunte como había terminado lanoche,le dije que estaba convencido de que su experiencia había hecho ladiferencia. Se sonrio y acercándose me dijo – Nunca había pasado por nadaigual. Se paro y mientras se alejaba por cubierta me dijo – Ahora… a bucear!!&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pero esa es otra parte de la historia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-6413199440407419444?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/6413199440407419444/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=6413199440407419444&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/6413199440407419444'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/6413199440407419444'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/09/de-miami-bimini-sacudiendo-tormentas.html' title='de Miami a Bimini sacudiendo tormentas'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-4817300827448619947</id><published>2011-08-17T13:00:00.000-07:00</published><updated>2011-08-17T13:04:51.564-07:00</updated><title type='text'>Amazonas</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Llegamos remontando el río amazonas, desde Iquitos, &lt;st1:metricconverter productid="54 kil￳metros" st="on"&gt;54 kilómetros&lt;/st1:metricconverter&gt; y 8 horas atrás. Habíamos salido despaciosamente en un barco turístico que recorría el amazonas peruano mostrando las bellezas del último lugar, casi, virgen del planeta. El paseo era por dos días, ida y vuelta, avanzando por el río y luego remontando la corriente el regreso al puerto. Nos prometieron vistas increíbles, pueblos perdidos, flora exuberante y una excursión de aventura moderada. La primera parte del paseo había sido bastante entretenida, como toda novedad, nos habíamos pasado la tarde apoyados en la baranda del barco mirando al río y a la costa, alternativamente. Los pájaros nos marcaban las miradas y entre los árboles y las plantas, de vez en cuando se distinguía algún animal que nos provocaba admiración. Entre las copas de los árboles saltaban como podían, demostrando destreza y desprecio por la gravedad, los monos aulladores. La primera parada iba a ser técnica y de descanso. Estaba programada sobre un pequeño pueblito moribundo a orillas del agua, el barco se reaprovisionaría y nosotros podríamos conocer el lugar y sus protagonistas para luego volver al barco a dormir, no sea que compartiéramos la misma miseria durante la noche.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;El barco tardo en acercarse al muelle porque no encontramos a nadie que pudiera tomar la soga que nos iba a aproximar. Estuvimos un buen rato viendo como el agua del río seguía su curso, como la gente pasaba cansina por una calle más al fondo y como dos perros marrones nos miraban desde el piso donde estaban echados. El problema parecía no tener solución, no porque no la hubiera, sino porque se veía tan absurda que ninguno de los tripulantes atinaba a nada. Mande a alguien al agua con la soga si no hay otra opción. Le dije al Capitán. No me miró inmediatamente, como si mis palabras no hubieran llegado a sus oídos, siguió fijando la vista en el muelle vacío y en los perros. Unos eternos segundos después giró hacia mí y con los ojos me dio a entender que estaba loco. El capitán era peruano y había hecho este recorrido cientos de veces, había mirado el muelle vació unas tantas y seguramente también había esperado en vano unas cuantas más. Nos pusimos todos, pasajeros y tripulantes, a mirar, con la esperanza de que nuestros deseos se convirtieran en brazos que tomaran la soga y nos acercaran al muelle. Un rato después dos hombres ajados por el tiempo se acercaron. Saludaron, tomaron la soga que le tiro la &lt;st1:personname productid="gente de" st="on"&gt;gente de&lt;/st1:personname&gt; abordo y pasándola alrededor de uno de los postes salientes nos fueron tirando hasta ponernos junto a las tablas que pretendían ser un muelle.&lt;br /&gt;Ya caminando por tierra firme recorrimos las húmedas y arcillosas calles del pueblo. Las casas eran tan pequeñas y enclenques que parecían tomadas con alfileres de la selva que asomaba detrás. La gente no nos prestaba demasiada atención excepto una nube de chicos que se movían con nosotros, pidiendo, tocándonos, gritando, jugando entre ellos, riendo y saltando. Repartimos las monedas que traíamos de la ciudad, alguna coca cola que bajamos del barco y chucherias que teníamos en los bolsillos. Repartíamos y repartíamos, discrecionalmente y eso hacía que los que conseguían algo se retiraran aunque parecía que nunca iba a acabarse la fiesta de manos que se sacudían por todos lados. Caminamos como pudimos hasta la iglesia, le dimos una vuelta al edificio ruinoso y húmedo que enfrentaba la plaza y empapados de calor avanzamos una calle mas hasta encontrar un bar que sobresalía del caserío. Nos sentamos a una mesa, al costado de la calle donde se supondría que debía ir la vereda y espiando el río y la selva al final de la calle pedimos una cerveza, esperando que estuviera fría. Contrariamente a lo que esperábamos si estaba fría y eso nos cambio el humor. Charlamos un rato del paseo, los viajes anteriores que cada uno había hecho y de los lugares que aun nos quedaban por visitar. Estábamos enfrascados en la conversación, mientras la tarde iba bajando lenta, hasta que se nos acercó un chico morochito, flaco, de unos 12 o 13 años, a pedirnos más monedas. Mi compañero de mesa lo despidió diciéndole que no tenía pero yo lo llame de nuevo. Estas loco? No nos va a dejar mas! Me dijo.&lt;br /&gt;El chico se acercó y me le quede mirando. Me miró también y me pregunto nuevamente por las monedas. Saque unas cuantas que me habían dado de vuelto por la cerveza y se las puse en la mano sin decir nada. Cuando estuvo por darse vuelta para irse lo tome del brazo y le pregunté. De donde sacaste esa camiseta? Me miró extrañado por la pregunta y hasta diría que lo hizo con miedo. Mi compañero de mesa me miró y me di cuenta que pensaba si me había vuelto loco. Yo seguía mirando &lt;st1:personname productid="la camiseta. Alguna" st="on"&gt;la camiseta. Alguna&lt;/st1:personname&gt; vez había sido de un color ocre fuerte, la tela gruesa, las mangas habían sido largas, en el lado izquierdo el escudo de Australia, en el derecho el de los wallabies, el cuello verde todavía con botones. Estaba bastante maltratada, algunas costuras rotas y el color se estaba acabando pero podía reconocerla. Lo que no podía era entender que hacia en ese lugar tan recóndito una camiseta de Australia de principios de los ´90, Le explique a Jorge, que me acompañaba, y no podía entender que me hubiera fijado en ese detalle. Su explicación era que seguramente algún turista australiano se la había regalado al chico o a un hermano o a alguien de la familia y que todo se reducía a eso. Una casualidad. El razonamiento era lógico, se lo dije y realmente lo creía, pero igualmente espere la respuesta del muchachito que seguía parado al lado de nuestra mesa, Me miró con los mismos ojos esquivos de hacia un rato atrás y soltó algunas palabras que pude interpretar: me la regalo el viejo de &lt;st1:personname productid="la pelota. Jorge" st="on"&gt;la pelota. Jorge&lt;/st1:personname&gt; le pidió que repitiera y esta vez era el quien estaba ansioso por saber. El viejo…de la pelota…y también le regalo a otros chicos, esta me la dio mi hermano mas grande. Pregunte si había mas chicos con esas remeras tan raras, me pidió mas monedas y salió corriendo con los pies descalzos. Unos minutos después llegó corriendo seguido por una maraña de chicos de todas las edades reclamando sus monedas (y sus billetes los mas grandes) &lt;span&gt; &lt;/span&gt;vestidos todos y cada uno con una de las camisetas que les había regalado el loco de &lt;st1:personname productid="la pelota. Una" st="on"&gt;la pelota. Una&lt;/st1:personname&gt; verde oscuro con el cuello amarillo y el springbok saltando, la blanca con la rosa a la que le faltaba una manga, una negra, ya casi gris, con los rastros de haber tenido bordada la hoja de los All Blacks, una de Italia, &lt;st1:personname productid="la de Francia" st="on"&gt;la de Francia&lt;/st1:personname&gt;, dos de escocia, una de irlanda sin el cuello y al fondo tres celestes y blancas, a dos de las cuales les faltaba la franja celeste última. Quedé tan sorprendido que por un buen rato no pude decir n i hacer nada. Jorge se puso a reír y a asegurarme que no iba a colaborar ni con monedas ni con billetes. Todos me sonreían seguros de no entender que llevaba a un turista como yo, en un lugar como ese a pagar para ver la ropa destruida que un loco había regalado alguna vez. Cuando se me paso el efecto de la sorpresa empecé a reírme con ganas, estuve así un buen rato; riéndome, hasta que mientras los chicos me miraban, ya sin reírse, empecé a preocuparme por saber como iba a juntar tantas monedas para repartir. En eso estaba cuando desde adentro vino en mi auxilio el dueño y mozo del bar, se asomó a la puerta y empezó a tirarles naranjas en vez de monedas. Los chicos las iban atrapando y salían corriendo mientras reían. En unos segundos no quedo ninguno y respire aliviado. Jorge seguía sonriendo. Le pedí al dueño del bar que me explicara lo que los chicos decían sobre de donde habían conseguido esas camisetas tan extrañas para un lugar como ese, quería saber quien era o quien había sido el “loco de la pelota”. El hombre se acercó a la mesa, se paro a nuestro lado y se seco las manos en un delantal amarillo que llevaba puesto. Empezó a contarnos lentamente, como tratando de hacer memoria, dijo un par de palabras y enfrascado como estaba en el relato se sentó directamente a la mesa, entre medio de nosotros dos. Con Jorge lo miramos extrañados, sorprendidos de que se hubiera sentado sin que lo invitáramos pero el no pareció darse cuenta y siguió hablando. Era un hombre de unos 50 o 60 años aunque por las condiciones de la vida allí no podría asegurarlo, estaba casi completamente pelado y los pocos pelos que le quedaban se veían tan rebeldes que le daban un aspecto sumamente desprolijo. Le faltaban un par de dientes adelante y cuando se reía descubrí que también le estaban quedando pocas muelas. El loco de la pelota era un señor que vivía detrás del galpón – empezó diciendo- donde antes estaba la fabrica de caucho, ese galpón esta desocupado desde hace muchísimos años, desde que el caucho dejo de ser importante y se fueron todos. Ese señor, el loco de la pelota llego aquí hace tiempo, ya no sabría decirle cuando, la gente que lo conoció en esos días dice que estaba escapando, que alguien lo perseguía, pero no sabría otra vez decirle si es cierto. El ya no quiere hablar de eso. Este señor trajo muchas cosas de juegos y cosas así, los niños del lugar lo seguían mucho y algunos todavía lo siguen bastante. Entre las cosas que trajo estaban las sudaderas que usted vio. Lo dejamos terminar el relato y aunque Jorge ya quería irse le pregunte si sabia donde ubicarlo ahora. Me dijo que era muy posible que estuviera en el río, subiendo, a unos 200 o &lt;st1:metricconverter productid="300 metros" st="on"&gt;300  metros&lt;/st1:metricconverter&gt; del final del pueblo. Jorge insistía en irse y le pedí por favor que se fuera, que volviera al barco y que me dejara en paz. Yo estaba intrigado con el asunto y el estaba cansado de &lt;st1:personname productid="la humedad. Jorge" st="on"&gt;la humedad. Jorge&lt;/st1:personname&gt; se levantó, saludó y dejó un par de billetes sobre la mesa sin mirar siquiera el valor. Le palmee la mano y se volvió al barco con la ultima botella de cerveza en &lt;st1:personname productid="la mano. El" st="on"&gt;la mano. El&lt;/st1:personname&gt; dueño del bar siguió el desarrollo de la escena y cuando Jorge ya estaba definitivamente alejado de la mesa siguió hablando. Casi siempre esta en el río, por esa zona, por allí hay buenos terrenos, bien planos y suavecitos que son los que el busca para sus chicos, allí se mueven, allí actúan. En eso entraron cinco parroquianos al bar y el dueño/mozo se levantó de la silla como si estuviera impulsado por un resorte y me abandonó de la misma forma en que se había sumado a la mesa, sin consideración alguna. Me quede pensando un rato en quien seria este celebre y extraño personaje, el loco de la pelota, que cosa actuaban?, que cosas hacían? Estuve ahí sentado un rato mas hasta que el sol empezó a bajar detrás de los árboles mas altos de &lt;st1:personname productid="la selva. La" st="on"&gt;la selva. La&lt;/st1:personname&gt; oscuridad iba ganando lugar de a poco y se prendían algunos generadores que le ponían un poco de luz y ruido a las casas y los negocios. Antes de irme fui adentro del bar y me pare delante del dueño que iba y venia entre las mesas y la barra, trayendo y llevando botellas. Este hombre esta siempre ahí en el río, afuera? Mañana estará? Apenas mirándome mientras destapa una nueva cerveza me dijo: seguramente, ha estado allí todas las tardes desde que llego aquí. Seguí el ejemplo &lt;st1:personname productid="de Jorge" st="on"&gt;de Jorge&lt;/st1:personname&gt; y deje un puñado de billetes, mas grandes, sobre el mostrador y salí a reconciliarme con la oscuridad, los ruidos de la selva, los pájaros que volaban recortados sobre el cielo cada vez mas oscuro y el ronroneo de los generadores eléctricos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La mañana siguiente era exactamente igual a &lt;st1:personname productid="la anterior. Cuando" st="on"&gt;la anterior. Cuando&lt;/st1:personname&gt; me desperté el sol estaba alto ya y me apuré a levantarme pensando que seguramente era tarde. Miré el reloj y me di cuenta de que no había concordancia entre la hora, 8,30, y la altura &lt;st1:personname productid="del sol" st="on"&gt;del sol&lt;/st1:personname&gt;; sin lugar a dudas las mañanas son muy distintas aquí en el amazonas, aquí en el trópico. Subí a cubierta y desayune con un par de pasajeros mas que estaban terminando su comida. Jorge no estaba, seguramente dormía. Saludé lo mas educadamente que pude y me senté en una esquina, mirando al río, esperando que nadie me hablara. Terminé de comer, alguien de la tripulación se acerco y se llevo los platos y las tazas sucias. Me levante, camine un poco por la cubierta del barco, tan solo unos metros porque no había demasiado espacio y me puse a ver el pueblo, desde cubierta la vida transcurría lenta, como ayer, como siempre, supuse. La gente iba y venia, llevando y trayendo, comprando y vendiendo desde el mercado frente al muelle, eran pequeños puestos coloridos armados con lo que cada uno había encontrado, con lo poco que cada uno tenía.&lt;br /&gt;Baje a tierra firme y empecé a caminar despacio por la calle de tierra que subía al bar, no porque fuera a tomar algo alli sino mas bien porque era el único camino que conocía y el naturalmente tomé. Estaba caminando entre la gente esquivando los charcos que se habían formado con la lluvia de la noche y que iban desapareciendo a medida que el sol se fijaba en ellos cuando me encontré frente a frente con el mismo chico de la tarde anterior, el de la camiseta de Australia. Se paró frente a mi en el momento exacto en que íbamos a chocarnos, lo miré, nos miramos y fugazmente se hizo a un costado para seguir camino. Lo llamé, instintivamente, sin pensarlo. Se dio vuelta y se quedo esperando mis palabras, quería saber seguramente para que lo había llamado. Mientras lo miraba pensando me surgió, otra vez involuntariamente, un pedido que traía desde la noche anterior. Me llevas a conocer a tu amigo? …al de las remeras? Le dije. Al loco de la pelota? Me preguntó. Le dije que si con la cabeza y me quede mirándolo mientras se daba vuelta y contra todo pronostico se empezaba a ir, siguiendo su camino. Lo miré irse sin comprender, no esperaba esa reacción, no esperaba esa respuesta. Camino unos 10 o &lt;st1:metricconverter productid="15 metros" st="on"&gt;15 metros&lt;/st1:metricconverter&gt; y se dio vuelta a verme, yo seguía mirándolo. Supongo que mi cara y la situación lo descolocaron y dejó de lado lo que iba a hacer. Se volvió y se me acercó otra vez. Bueno, vamos. Me dijo y tomó en dirección al muelle otra vez. Lo seguí sin preguntar.&lt;br /&gt;Anduvimos unos 10 o 15 minutos, primero por la calle que iba al costado del rio, luego cuando la calle se desvaneció entre las plantas y los árboles seguimos por un sendero rojizo que se cortaba entre el verde hasta hacerse casi un túnel entre la vegetación, pasamos monos, mosquitos y una heladera rota y oxidada tirada a un costado, en un momento el túnel verde se disipó, ligeramente, y empezamos a ver el sol otra vez, el sendero se hizo un poco mas ancho y las plantas cada vez mas y mas enanas. Al cabo de unos 30 o &lt;st1:metricconverter productid="40 metros" st="on"&gt;40 metros&lt;/st1:metricconverter&gt; estábamos en una especie de “isla” entre ese océano de plantas gigantes y árboles espesos que ocupaban todo, unos pequeños yuyos, el piso arcilloso oculto debajo de una alfombra verde intenso y la humedad del ambiente pegada a cada hoja. Me detuve asombrado. El chico siguió caminando un poco mas allá hasta que se dio cuenta de que me había parado y se detuvo también, esperándome. Miré a todos lados y en un costado, casi al borde con los árboles gigantes que enmarcaban el lugar vi dos troncos largos, casi rectos, sin ramas, parados ridículamente sosteniendo apenas, como podían otro tronco transversal. La estructura no parecía resistir la presencia de un pajaro ni la llovizna mas sutil sin embargo ahí estaba, desafiando el tiempo. Me quede mirándolo, en la punta de uno de los troncos, allá arriba, a unos 6 o &lt;st1:metricconverter productid="7 metros" st="on"&gt;7 metros&lt;/st1:metricconverter&gt; se adivinaban ya los brotes de unas hojas de un verde tan suave que el sol parecía que iba a carbonizarlas. Volví mis ojos al chico que seguía esperándome y me puse en movimiento de nuevo. Seguimos un minuto o dos mas hasta que otra vez entramos en ese túnel verde, húmedo y pegajoso del que antes habíamos salido. Entre dos árboles enormes con los troncos cubiertos de helechos había una cabaña sobre palafitos escuálidos. De la única ventana se asomaba una toalla que alguna vez había sido amarilla. Mi guía se detuvo al pie de la única escalera que subía a la casa y espero a que yo me acercara. Se quedo mirándome sin entender porque no subía. No vas a llamarlo? Estará? Le pregunte. Siempre esta, dijo. Nos quedamos así un buen rato. El esperándome sin entender a que se debía mi demora en subir a ver al hombre por el cual le había preguntado y por el cual había caminado hasta acá. Yo mirando hacia la casa, con la cabeza hacia arriba esperando que milagrosamente alguien se asomara y me ahorrara la incomoda situación de hacer saber que estaba ahí. Asi estuvimos hasta que el chico suspiró y como dando por terminada la espera subió la escalera sin mas. Entró a la casa que desde abajo parecia no tener puerta. Unos segundos después la voz de un hombre empezó a insultar cada vez mas fuerte, se sintieron unos ruidos que atribuí a cosas que caían al suelo y quedé inmovilizado cuando ví al que hasta hacia unos segundos había sido mi guía, saltar corriendo directamente desde la casa de palafitos hasta caer al suelo, perseguido por 7 u 8 mangos que volaban desde adentro para pegarle, aterrizo como una pantera, y hasta que no sonrió y siguió corriendo no volví a respirar. El hombre salio corriendo y riendo, se paro en el borde de las maderas que hacían de ingreso a su casa y como si no me viera se dio vuelta para volver adentro mientras seguía riendo. Me quede mirando hacia arriba sin entender. Cuando no lo escuche mas me hice un poco hacia atrás para ver si cambiando el ángulo desde donde miraba podía ver hacia adentro de &lt;st1:personname productid="la casa. Estaba" st="on"&gt;la casa. Estaba&lt;/st1:personname&gt; demasiado oscuro adentro y el sol era tan fuerte afuera que no podía distinguir nada, solamente unas nubes increíblemente blancas que con la caprichosa forma de un elefante vagaban por el cielo.&lt;br /&gt;Cuando baje la vista de las nubes me encontré con el dueño de la casa parado en la puerta, mirándome desde arriba. Era alto, con los brazos largos que se le escapaban de una remera polo negra, la barba entrecana y el pelo largo y enmarañado. No me digas que vos también venís a buscar una camiseta? Me pregunto y a los pocos segundos cuando vio que yo no entendía la broma se largo a reir. Al rato entendí su particular humorada y me sonreí de compromiso. No me dio tiempo a explicar nada y siguió hablando. Ya se, ya se…tampoco a los chicos se las regale, eh? Se la ganaron – dijo haciendo hincapié en cada silaba de “ganaron”.&lt;br /&gt;Luquitas me dijo que habías estado preguntando por las camisetas…por las que tienen ellos,, los chicos. Se ve que te llamaron la atencion pero no es para menos, no? Acá…en el medio de esta selva…esas camisetas…los wallabies, los all blacks…los pumas!. Sos argentino, vos, no? – alcance a decir que si e intenté explicarle que era argentino y algunas cosas mas pero volvió a la carga con su discurso.&lt;br /&gt;Me imaginaba, se nota. Dijo y se dio vuelta para entrar rápidamente a la casa otra vez. Salió de nuevo y se asomo afuera. Empezó a bajar la escalera y en ese momento me di cuenta de que había entrado a ponerse unas zapatillas negras enormes, con cordones blancos y varios tajos a los costados. Vení te muestro. Lo seguí caminando detrás de el porque era imposible seguirle el paso y ponerse a su lado, ahí, caminando ya no me pareció tan alto, aunque seguía siendo un hombre grande. Caminaba tan decidido, tan despreocupado por saber si yo lo seguía o no y comprendí que seguramente no le importaba, podía hacer esto solo o acompañado, tener quien lo aplaudiera, quien lo valorara o no. La voluntad que lo movía era tan fuerte que no admitía vacilaciones ni tenía lugar para dudas o segundas opiniones.&lt;br /&gt;Llegamos a un punto en el claro que antes había pasado cuando llegue al lugar, el se detuvo casi al centro del espacio y llegue unos pasos después, agitado de seguirle el ritmo. Nos quedamos parados en el lugar y nos pusimos a mirar y admirar la inmensidad verde que nos rodeaba, el claro estaba cercado por los árboles mas grandes que hasta ese día había visto. El cielo seguía tan celeste como antes y ahora una nube se empecinaba en transformarse en dragón.&lt;br /&gt;Estuvimos en silencio un buen rato. Lo miraba de reojo, casi espiándolo, para ver si seguíamos hablando o nos manteníamos callados. Yo lo espiaba y el seguía mirando el claro compenetrado en algo que yo no podía ver o sentir. Repentinamente salió de su trance y comenzó a hablar como si no hubiera mediado un instante entre que salimos de su casa y el comenzó su discurso y este momento después del silencio.&lt;br /&gt;Ves el claro que se armó no? Bueno es pura energía. Tengo planes para esto y los sume a los chicos hace tiempo, ellos son los que van a seguir porque lo llevan en la sangre…y se los mostre yo. – avanzo unos pasos y se acuclillo en el pasto- no hay nada, nada como esto. - Me quede mirando su mano que levantaba un puñado de pasto recién arrancado.- Allá…la ves? – me señalo los dos palos verticales y el transversal que había descubierto cuando llegué – sabes que es, no? – viéndolo de nuevo y sacándolo de contexto, olvidándome de la selva y poniendo en perspectiva mi cabeza pude entenderlo. Sí! Claro…ahora si…son unas “haches”, hiciste una cancha de rugby, acá, en la selva – dije sorprendido. Y con quien juegan? Fue lo primero que se me ocurrio preguntar. Ignoró completamente mi pregunta y siguió caminando hacia el centro del claro. Nos paramos ahí y estuvimos en silencio un buen rato. Te quedas mañana? Me preguntó. Veni, volvé mañana y seguimos con la charla, a la mañana mejor porque van a estar los chicos. Se dio media vuelta y tomó el camino de regreso a su casa, yo me quede inmóvil mirandolo irse. Cuando estaba por perderse dentro de la selva se dio vuelta y me gritó. Esto no es un juego!!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;La mañana resultó ser tan parecida a las anteriores que parecia nunca haber existido &lt;st1:personname productid="la noche. Cuando" st="on"&gt;la noche. Cuando&lt;/st1:personname&gt; pude comer algo baje del barco y comenzé a recorrer las calles del poblado otra vez. A medida que iba paseando por las mismas calles de los dos dias anteriores comencé a darme cuenta de que algo era diferente. Pasaron las casas, las calles de tierra y aunque la sensación seguía mas viva que nunca no podía darme cuenta de que era lo diferente ese día.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Llegué al claro del día anterior y recién en ese momento lo comprendí. Damián (el loco de la pelota) estaba de rigurosas sandalias parado en medio de una nube de chicos y muchachos. Descalzos algunos, con camisetas que seguramente el les había regalado, otros; todos lo seguían por el lugar y esperaban sus indicaciones. Me vió parado al borde de la selva y me hizo señas para que me acercara. Caminé hasta él y cuando estuve a su lado se lo dije. No sabía que había de extraño en el pueblo esta mañana y ahora me doy cuenta…no hay chicos… están todos acá!!&lt;br /&gt;Se rió bajito y me puso el brazo sobre el hombro empujándome a que lo siguiera y empezó a contarme. Me vine en el 97, en realidad fui a Lima de ahí a Cusco de ahí a un montón de lados y finalmente acá. Me habia cansado de ver sentado como me llegaba la realidad y Salí a ver que encontraba yo. Así fui, dando vueltas hasta caer en un lugar tan distinto al mio como este. Entonces me dije: Damián que es lo que mas te gusta hacer en tu vida? Y me salieron un montón de cosas pero la que primero se me ocurrió y la que siempre se me ocurria era el rugby. Pense, pensé y me di cuenta de que no podia jugar al rugby porque aca no habia nadie con quien jugar al rugby pero tambien me puse a pensar y entendí que no por eso tenia que renunciar al sueño, porque el rugby no es un juego, es un deporte, es una forma de vida, es una idea y ahí si. Damian tenes que formar &lt;st1:personname productid="gente de" st="on"&gt;gente de&lt;/st1:personname&gt; rugby, aca, en donde sea, como sea…y al principio me costo mucho…no me entendian, no sabian de lo que les hablaba…yo les nombraba a Campese, a Blanco, a Porta…y ellos me miraban como si estuviera loco. Entonces les hice dibujos, les explique los movimientos, les conte las historias de los hombres que ponian el cuerpo para que otros se llevaran los aplausos y de cómo esos mismos tipos no querian el reconocimiento si no era con todos los suyos, los que habían trabajado para que ellos llegaran a eso. Hicimos juntos las jugadas, les hice sentir un tackle que los dejara a un metro de la felicidad, los hice caerse y los hice levantarse tantas veces que ninguno comprendía porque, finalmente seguian haciendolo, les hice creer que sin sacrificio no había nada en que creer, los hice sentir hombres aunque fueran chicos. Te das cuenta porque te dije que esto no es un juego?&lt;br /&gt;Lo mire y no pude decirle nada, mire adelante esperando que nos moviéramos y me tomo del brazo, me llevo unos metros mas allá y me dijo de nuevo.&lt;br /&gt;Ya no tenemos pelotas, se rompieron todas, pero mira…fijate…ves? Ves lo bien que formamos ese scrum? A dos metros de donde hablábamos diez muchachitos, divididos en dos grupos de cinco se entrelazaban, acoplándose perfectamente. Las espaldas derechas, perfectas, a centímetros del suelo, en un empuje tan coordinado y parejo que no había ningun movimiento posible. Nadie retrocedía, nadie avanzaba, no había giros ni desplazamientos. Me quede mirándolos sin entender. Pasaron los segundos y cuando el grito de Damián lo ordenó dejaron de empujar y se soltaron. En ese instante recupere la atención y lo vi, parado, esperándome a que lo siguiera, unos diez metros mas allá. Me recibió a su lado con una pregunta. Impresionado, no? Lo mire pero no le conteste, estaba impresionado, con seguridad, pero no podía expresar ninguna idea a partir de eso.&lt;br /&gt;A su lado dos líneas de tres cuartos enfrentadas se atacaban y defendían, alternativamente, perfectamente parados, con el mejor gesto técnico pero otra vez sin la pelota, al menos yo no la veía pero ellos parecían sentirla, tenerla entre manos.&lt;br /&gt;Lindo, no? La mayoría de estos chicos uso alguna de las pelotas que teníamos así que con eso jugamos. Un año o dos más o menos llevamos trabajando sin ninguna pelota. Igual no me importa…no hay plata para comprar, aunque hubiera donde, y sinceramente no me interesa porque acá descubrí que la pelota es secundaria…el rugby se juega con esto -Me dijo mientras se señalaba la cabeza- y sale de acá – explico poniéndose la mano en el corazón y eso no te lo cambio por nada del mundo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Ese día se me hizo especialmente largo. Estuve con Damián y sus chicos hasta bien entrado el mediodía. Me volvía al pueblo, solo, caminando despacio y pensando en lo que me había dicho y lo que había visto. Me sente en el bar y después se sumo R.odolfo, casi le cuento la historia pero decidi no hacerlo. No tenia ganas de explicarle algo que no iba a entender. Estuvimos en silencio un buen rato y yo con la mirada perdida, recien a la tarde, mientras seguiamos sentados en el bar, se me asomo a la cara una sonrisa. Fue cuando empecé a ver que en el pueblo volvian a verse las caras alegres de los chicos, algunos con las camisetas de siempre. Cual es la gracia ahora, me pregunto Rodolfo. Nada, solamente el recuerdo de un loco que tiene razon…y no vas a entender. Se quedo mirándome, pensando en que estaba haciendole una broma. Nos quedamos tomando cerveza hasta que el barco se decidio a partir. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-4817300827448619947?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/4817300827448619947/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=4817300827448619947&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4817300827448619947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4817300827448619947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/08/amazonas.html' title='Amazonas'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-265368634188402835</id><published>2011-07-13T16:52:00.000-07:00</published><updated>2011-07-14T07:39:07.258-07:00</updated><title type='text'>La Isla de Kampa</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-5zlM0aiAmZk/Th4wfKIjlgI/AAAAAAAAADY/3AohQOYQJ4I/s1600/pis.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 134px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-5zlM0aiAmZk/Th4wfKIjlgI/AAAAAAAAADY/3AohQOYQJ4I/s200/pis.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5628989896114017794" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-WCWRyDbqjns/Th4wECZGCCI/AAAAAAAAADQ/7GO_3lvPkHQ/s1600/semaforopraga.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 200px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-WCWRyDbqjns/Th4wECZGCCI/AAAAAAAAADQ/7GO_3lvPkHQ/s200/semaforopraga.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5628989430179432482" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: Arial; "&gt;En la isla de Kampa terminé de confirmar que los nombres de las cosas y de los lugares no siempre significan lo que describen. Paso a explicarme. La isla, en Praga, la isla a orillas del Moldava, la isla de Kampa; no es una isla. Podría ser un apéndice de tierra que se asoma tímido al río o podría ser una pequeñisima península haciéndole cosquillas al cuerpo del moldava pero no…o mejor dicho…es todo eso pero la &lt;st1:personname productid="gente de" st="on"&gt;gente de&lt;/st1:personname&gt; Praga prefiere ignorar las razones y los nombres que la geografía presta y entender que Kampa es una isla.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; "&gt;Entonces volviendo de Stare Mesto (la ciudad vieja en Checo) por el mítico Puente &lt;st1:personname productid="de Carlos" st="on"&gt;de  Carlos&lt;/st1:personname&gt;, después de haberlo recorrido 20 veces, y seguir haciéndolo, tomamos una pequeña escalera que baja a la izquierda del puente, un poco antes del final del puente sobre Mala Strana&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;(barrio pequeño en Checo) para después de despistar los escalones cambiar de escenografía notablemente. Arriba, los turistas, la gente que va y viene, las fotos, los vendedores, los artesanos; todos en el Puente de Carlos. Aquí abajo algunos turistas, algunos curioseando como nosotros, algunos esperando la salida de los barcos que recorren el río y un sinnúmero de habitantes de Praga que salieron a encontrarse con el sol, que alto, invita y llama a ponerse bajo su melena dorada. A la derecha un gran parque, tan verde como el color resiste, enmarcado por enormes y frondosos árboles que no se resignan a quedarse quietos, un pequeño camino que serpentea, apenas, entre &lt;st1:personname productid="la gente. Algunos" st="on"&gt;la gente.  Algunos&lt;/st1:personname&gt; toman sol recostados en el césped, otros pasean sus perros, juegan con los niños, conversan, caminan y algunos… tienden la ropa que en el departamento no entra! El río moldava abraza la isla con un pequeño brazo que casi es un arroyo, sobre ese arroyo/río hay un antiguo molino de madera que gira empujado, todavía, por el agua que pasa. El molino esta totalmente restaurado y es el protagonista obligado de las fotos en el parque.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Del otro lado del parque, sobre el río, se suceden pintorescos y hermosos bares y restaurantes que son cita obligada para la noche que lo permite. Igualmente la tarde se prestó y de tan linda nos obligó a quedarnos en unas mesas pegadas al río. Obviamente el pedido es el obligatorio en Praga. Cerveza. El sol y la brisa lo hacen todo mas fácil y entonces entre el descanso y la cerveza la tarea consiste en observar los barcos que pasean por el Moldava, que lentos van y lentos vienen, la gente que viaja en ellos, los que pasean sobre el puente, los hermosos edificios del frente. El decorado es tan perfecto que hasta aparecen flotando elegantes tres enormes cisnes blancos. El bar restaurante que elegimos tenia algunas mesas sobre la margen del río y unas paredes enormes que lo enfrentaban, una pequeña puerta de dos hojas de madera y un interior para descubrir. El local sale al otro lado de la calle por un intrincado sendero de mesas, que son muchas. Hay que prestar atención a todos los cuadros colgados de las paredes, si uno se acerca puede ver una gran muestra de fotografías en blanco y negro de los efectos de una de las grandes inundaciones del Moldava sobre el mismo restaurante. Una manera un tanto extraña de exorcizar una desgracia.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; "&gt;Del otro lado del puente &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; "&gt;&lt;st1:personname productid="de Carlos" st="on"&gt;de carlos&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; "&gt;, en &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; "&gt;&lt;st1:personname productid="la misma Isla" st="on"&gt;la misma Isla&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; "&gt; de Kampa, seguimos descubriendo bares, pubs y restaurantes contorneados en hermosas casas de estilo y las típicos negocios y teatros de marionetas. En eso estábamos, recorriendo y conociendo, pasando frente a una pequeña ´plaza cuando un detalle entre dos altas construcciones nos llamo &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la atencion. Un" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;la atención. Un&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; "&gt; curioso semáforo.que da paso a un largo y angostisimo pasillo que separa dos edificios bastante altos por apenas &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; "&gt;&lt;st1:metricconverter productid="1 metro" st="on"&gt;1  metro&lt;/st1:metricconverter&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; "&gt; y poco mas. El pasaje desciende y vamos a recorrerlo. Claro, el semáforo tiene sentido es que dos personas no pueden cruzarse allí. Esperamos que las personas que vienen subiendo hacia nosotros lleguen, el semáforo muestra su luz verde y entonces bajamos. Al llegar encontramos una hermosa terraza que da al río y pertenece al restaurante certovka, muy conocido en Praga, con restaurante, pub, cervecería y música en vivo. Los precios no son demasiado amistosos asi que sacamos fotos porque el lugar lo vale y entonces otra vez el curioso pasillo. Apretamos el botón que hay al comienzo de la subida y la luz del semáforo se pone en rojo. Subimos tranquilos, no habrá embotellamientos. Un poco mas allá de la plaza dando un quiebre a la derecha por la esquina llegamos al museo de kafka que antes que nada nos sorprende en el patio de ingreso con dos modernas esculturas móviles que representan a dos hombre enfrentados. Sus cinturas se mueven independientes pero la rareza radica en que están orinando…y mas raro aún los chorros del agua que juega a ser orina sube y baja, se sacude y se mueve como si fueran dos lúdicos artistas que trabajan con sus manos para darle vida a esos chorros.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; "&gt;La vuelta nos llevo otra vez al inicio del Puente &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; "&gt;&lt;st1:personname productid="de Carlos" st="on"&gt;de Carlos&lt;/st1:personname&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; "&gt; pero antes de subir no pudimos evitar tentarnos con una especie de factura típica de Praga que consiste en una masa con canela y azucar de unos &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; "&gt;&lt;st1:metricconverter productid="10 cm" st="on"&gt;10 cm&lt;/st1:metricconverter&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; "&gt; de ancho enrollada en un palo que se pone al fuego en unos pequeños hornos y después de unos minutos se convierten en un delicioso bocado que por 50 coronas vamos degustando mientras volvemos al hotel.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; " &gt;Esta entonces podría ser la pequeña historia de una isla que no es isla, pero decidió ser hermosa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-265368634188402835?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/265368634188402835/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=265368634188402835&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/265368634188402835'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/265368634188402835'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/07/la-isla-de-kampa.html' title='La Isla de Kampa'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-5zlM0aiAmZk/Th4wfKIjlgI/AAAAAAAAADY/3AohQOYQJ4I/s72-c/pis.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-4414868249860824668</id><published>2011-06-30T08:49:00.000-07:00</published><updated>2011-06-30T08:54:11.377-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:10.0pt;font-family:Arial; mso-ansi-language:ES-AR"&gt;(continúa de Vía Appia)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:10.0pt;font-family:Arial; mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Seguí camino por &lt;st1:personname productid="la Via Appia Antica" st="on"&gt;la Via Appia Antica&lt;/st1:personname&gt; que pasando la puerta de San Sebastian se convierte mágicamente en otra cosa. Antes es una calle tranquila, bordeada de arboles, patios, enredaderas y villas ancianas; a partir de la muralla una calle muy transitada la corta como un bisturí de la modernidad y pasa a ser transitada, ruidosa, apretada y rugosa. Atravesada por muchas otras calles que tambien estan vivas.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Igualmente no importa mas que seguir avanzando. Porque si uno observa mientras camina puede ver detalles que valen el trayecto. Hay antiguas villas casi en ruinas, que parecen sostenidas por hilos invisibles, algunas deshabitadas pero la mayoría ocupadas por casas, negocios, talleres mecánicos y muchas cosas mas que uno no podría siquiera imaginar en el contraste que se respira. Hay algunos antiguos restos de tumbas y empotrada en una pared del camino como testimonio de lo que una vez fue, descubri la columna que marcaba la primera “milla” de &lt;st1:personname productid="la Via Appia" st="on"&gt;la Via Appia&lt;/st1:personname&gt;, a partir de allí se contaban las distancias de Roma con todas las partes del imperio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: 13px; "&gt;Casi llegando a las Catacumbas de San Calixto, a la izquierda del camino esta la iglesia de Quo Vadis &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;construida en 1637 en el lugar donde se dice que San Pedro se encontró con Jesús a quien le pregunto: Domine? Quo vadis? (Señor donde vas?) a lo que Jesús le respondió “a Roma a ser crucificado”, motivo por el cual San Pedro volvió a la ciudad ,aun sabiendo lo que le esperaba. Una calle separa a la pequeña iglesia de las catacumbas de San Calixto.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: 13px; "&gt;El ingreso al lugar donde estan las catacumbas es otra vez un cambio total en el escenario. La calle se diluye por un costado y sigue su ruta mientras un camino atraviesa el portico y comienza a subir suavemente, acompañado por altos árboles, en un campo verde profundo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: 13px; "&gt;A medida que sigo puedo ver hacia atrás como Roma sigue ahí, intacta e imaginar el mismo espacio, la misma tranquilidad, el sol y el mismo escenario que debe haber tenido este camino 2000 años atrás. En el lugar hay varios edificios de la curia (el vaticano es el propietario de las catacumbas y sus areas superiores), mayormente iglesias y lugares destinados a los sacerdotes. El mediodia acompaña y la gente almuerza en el césped, camina bajo la sombra de los arboles gigantes, lee, conversa y espera. Los chicos juegan al básquet, al futbol o simplemente corren en lo que ahora se convirtió en un campo profundo. Las flores se pavonean entre los pastos, algunas vacas miran sin poder creer. Pasando un área de servicios esta la boletería y el ingreso a las catacumbas propiamente dichas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Arial; font-size: 13px; "&gt;(continuará 2...)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-4414868249860824668?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/4414868249860824668/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=4414868249860824668&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4414868249860824668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4414868249860824668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/06/continua-segui-camino-por-la-via-appia.html' title=''/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-6760724342818610076</id><published>2011-06-22T15:55:00.000-07:00</published><updated>2011-06-22T15:57:16.573-07:00</updated><title type='text'>Via Appia</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Los caminos tienen el atractivo único de conducir indefectiblemente a algún lado. Hay caminos más cortos y más largos, transitados, desiertos, ocultos, evidentes, inciertos y conocidos; sin embargo la virtud del camino siempre es la misma: ponernos en movimiento, demostrarnos que solo andando se puede descubrir.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Así, pensando en los caminos, los destinos y los descubrimientos me encontré en Roma. Parado frente a las Termas de Caracalla con un plano en la mano y una línea del grosor de un suspiro que desde un punto empecinado en comenzar un triangulo se desprendía resuelto hacia arriba. Al otro lado, en mi otra mano se sostenía como podía una guía de Roma con la foto del camino que paradójicamente, en este caso, era un camino. &lt;st1:personname productid="La mítica Via Appia." st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="La mítica Via" st="on"&gt;La mítica Via&lt;/st1:personname&gt; Appia.&lt;/st1:personname&gt;&lt;br /&gt;En un domingo, en una mañana &lt;st1:personname productid="de sol" st="on"&gt;de  sol&lt;/st1:personname&gt;, en primavera, en Roma, la belleza y el aire pueden convertir a cualquier empedrado, a cualquier sinuoso trazo en un lugar milenario, reconocido y hermoso. Algo de eso sucedió conmigo. El espejismo del encanto romano me deslumbro por un momento y recorrí varios centenares de metros por una calle tranquila, apenas poblada por parejas en bicicleta y familias que subían y bajaban. Aunque la foto de la guía enloquecía y a los gritos me decía que estaba equivocado yo seguía adelante, hasta que me decidí y dejando de lado mi orgullo viajero pregunté. Evidentemente estaba errado y tuve que desandar mi camino hasta el mismo triangulo del inicio, dejar el asfalto del camino que venia caminando testarudamente y empezar a desandar los adoquines que me correspondían.&lt;br /&gt;Muchas veces los caminos empiezan y no sabemos a donde conducen pero ese domingo, esa mañana, sabía exactamente donde quería ir. El destino de mi viaje era doble. Conocer y recorrer &lt;st1:personname productid="la Vía Appia" st="on"&gt;la Vía  Appia&lt;/st1:personname&gt;, descubrir las catacumbas cristianas.&lt;br /&gt;Las catacumbas son una parte importantísima del Cristianismo y el Imperio Romano, fueron el comienzo de los lugares de culto cuando la muerte y la persecución eran moneda corriente y también los lugares donde dejar a los muertos. Con el paso del tiempo estas obras de ingenieria religiosa se convirtieron en verdaderos “monumentos” y en Roma, donde todo es historia, son un lugar que merece visitarse.&lt;br /&gt;El camino es estrecho, delimitado y acompañado en todo el recorrido por antiguas casas, paredones y muros que mezclan la piedra, las enredaderas, los brotes verdes y el sol que se pone firme y quiere pintarlo todo. Apenas algunos autos, muy pocos, bicicletas, gente caminando y puertas que se abren a parques que apenas podemos distinguir. &lt;st1:personname productid="La Via Appia" st="on"&gt;La Via  Appia&lt;/st1:personname&gt; fue la “columna vertebral” del sistema de caminos del Imperio Romano. No estoy recorriendo una pequeña calle de un lugar cualquiera, estoy avanzando los mismos caminos que veían las legiones que dejaban Roma para combatir, por los que paseaban los carros triunfantes de los emperadores, los que caminaban los artesanos y los comerciantes para vender sus productos en los mercados, los que recorrían los cristianos para dejar a sus muertos. Hace apenas 2000 años, nada más.&lt;br /&gt;Diría, irresponsablemente, que en el camino a las catacumbas &lt;st1:personname productid="La Via Appia" st="on"&gt;la Via Appia&lt;/st1:personname&gt; puede dividirse en dos partes. La primera es la que hermosamente mezcla el verde y la piedra, el sol y los pájaros con la historia hasta la puerta de San Sebastian. Esta puerta, que aparece después de una suave curva, es una de las puertas que aún en píe pertenecen a la muralla que defendía a la ciudad en el año 200 después de cristo. Y la puerta esta ahí, la muralla también…y se ven tan firmes, tan dispuestas a cumplir con lo que prometieron que uno querría poder saber cual es el truco, donde esta el secreto. Claro que para poder compartir el sentimiento, entender que lo que uno ve puede ser tan distinto a lo que los demás están mirando, hay que tener en cuenta el cristal de &lt;st1:personname productid="la Historia. Si" st="on"&gt;la Historia. Si&lt;/st1:personname&gt; no conoces la historia, si no sabes de Rómulo, de Remo, de Augusto, &lt;st1:personname productid="de Claudio" st="on"&gt;de Claudio&lt;/st1:personname&gt;, de Vespasiano, de Constantino, de Nerón, &lt;st1:personname productid="de Julio" st="on"&gt;de Julio&lt;/st1:personname&gt; Cesar, de Dioclesiano, de Trajano, Cicerón, Flavio &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;y de tantos más…probablemente no llegues nunca a conocer Roma…aunque te pases la vida sentado en la Fontana di Trevi.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;(...Continuará...)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-6760724342818610076?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/6760724342818610076/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=6760724342818610076&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/6760724342818610076'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/6760724342818610076'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/06/via-appia.html' title='Via Appia'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-4684162479583309150</id><published>2011-05-16T10:00:00.000-07:00</published><updated>2011-05-16T10:01:52.690-07:00</updated><title type='text'>Caleta</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Mi viejo me contaba siempre la misma historia. En cuanto almuerzo, cena o cumpleaños nos encontráramos, por mas con mi hermano que le decíamos “viejo…ya lo contaste!!!”&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;el tenía la capacidad de tener siempre alguien en apoyo, alguien al lado a quien señalar y decir “pero a él no” y entonces empezaba por enésima vez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;“Cuando vivía en el sur, un poco mas al oeste de Caleta Olivia, trabajaba en una fabrica a casi cien kilómetros de ahí, de lunes a viernes, viviendo en un pueblito miserable sacudido constantemente por el viento y la sequía que no hacia mas que darme ganas de escapar; así que los sábados a las 7 de la mañana cuando salía el colectivo que iba a Caleta Olivia era el primero en &lt;st1:personname productid="la fila. El" st="on"&gt;la fila. El&lt;/st1:personname&gt; recorrido de apenas &lt;st1:metricconverter productid="120 kil￳metros" st="on"&gt;120 kilómetros&lt;/st1:metricconverter&gt; era eterno recorriendo lentamente el polvo y las piedras que alguna vez habían sido un camino. De tanto ir y venir por el mismo camino y los mismos colectivos pude enterarme de algunas cosas que no eran del todo claras. Extrañamente los viajes que salían de Caleta Olivia a Cómodoro Rivadavia los días Sábados a las 12 del mediodía no llegaban nunca a la hora prevista, indefectiblemente las pinchaduras, los desvíos, las roturas, recalentadas, pinchaduras de radiadores y demás desperfectos posibles estaban predestinados a suceder. Tanta era la mala fama de ese horario que los pocos pasajeros que viajaban al mediodía lo evitaban y preferían esperar al coche de la tarde antes que una parada segura e indefinida en el medio del camino. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Una tarde en que estaba sentado en el bar frente a la plaza con unos amigos tratando de pasar el rato comenté el tema como quien habla del clima y las probabilidades de lluvia, sin darle importancia ni pretender que se convierta en un tema real de conversación. Supuse que nadie se asombraría o lo tomaría en serio pero contrariamente a lo que pensaba el Negro María comentó que si uno intentaba tomar el ómnibus a Las Heras no encontraba nunca lugar en el coche que partía los sábados antes del mediodía aunque él, que vivía en la misma ruta por la que salía el viaje, lo veía pasar siempre vacío. Portón escucho atento y agregó misterio al tema contando que las dos veces en que había salido de caleta olivia a pico truncado en el ómnibus del sábado a las 11 siempre se habían desviado en un camino secundario para tratar de evitar un corte de ruta y rompieron el radiador del ómnibus. Los dos choferes se bajaron, tomaron sus bolsos y salieron caminando prometiendo traer ayuda en el menor tiempo posible, las dos veces lo mismo,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;las dos veces volvieron un par de horas después y el como tantos otros dejaron de tomar ese servicio en esa hora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Como el tema parecía intrigante averigüe todos los horarios y empresas de colectivos que tenían recorridos por la zona, pregunte por los servicios de los mediodía de los sábados y encontré que a todas les pasaba lo mismo. Por alguna razón eran horarios sumamente problemáticos, la gente no los usaba pero igualmente los colectivos seguían saliendo; así fue como al sábado siguiente y cuando llegamos a Caleta Olivia me bajé ultimo. Esperé en el ultimo lugar de la fila para buscar mi bolso y después que se fuera la señora de bastón que tenía delante lo miré al chofer y le dije que había algo raro en ese asunto, trate de hacerlo hablar, de que me explicara o me diera una pista pero no se inmuto. Me dio el bolso, me pidió el comprobante y subió de nuevo al colectivo. Me quede parado en el andén mirando como salía marcha atrás sin saber que pensar, sintiéndome claramente como un paranoico. En eso estaba cuando el coche freno y el chofer se asomo a la ventanilla y me dijo que lo esperara en el bar de la Terminal, él estacionaria y nos veríamos ahí. Tomé el bolso del piso, entré a la Terminal y busque el bar que estaba en la esquina, frente a la plaza y al costado de las boleterías; me senté en una mesa junto a la ventana viendo pasar todo lo que el viento se llevaba por delante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Iba ya por el segundo café cuando llego el chofer. Se sentó sin dirigirme la palabra, ahuyento al mozo con un ademán grosera de su mano y sin decirme nada empezó el monologo. Estamos en un momento delicado, nos estamos jugándonos todo en esta etapa, la venimos remando desde hace varias temporadas, sacrificándonos, haciendo lo imposible por que nadie nos complique… y vos me apareces con este tema? Seguramente ya lo estuviste comentando y ahora van a aparecer un montón de giles que van a preguntar en las empresas porque tenemos los problemas que tenemos, porque pasa lo que pasa los sábados al mediodía y van a querer viajar de nuevo y romper las pelotas y…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Lo interrumpí. No, no…no le dije a nadie aunque no entiendo de que me esta hablando.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Hablo de rugby querido, rugby!! – me gritó y la gente que nos rodeaba se dio vuelta para mirarnos- tenemos un equipo, hace como cuatro años empezó casi por casualidad, se fueron haciendo los partidos, fueron sumándose los jugadores y se formó una liga. Una liga que nadie conoce y que preferimos se mantenga así. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Una liga de choferes de colectivo jugadores de rugby? Pregunté mientras tomaba el café casi congelado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Si…pero las empresas no pueden saberlo porque perderíamos el trabajo y lo que es peor no podríamos seguir jugando. Entendés porqué es tan importante que no se sepa?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Dije sí con la cabeza y agregué: yo jugaba, al rugby digo, hace un tiempo cuando vivía en Buenos Aires. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;No podes jugar. Esta liga es de choferes…y vos sos pasajero. Me cerró el tema.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Pero nunca les falta nadie? Insistí. Puedo jugar de lo que quieran…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;A ver como te lo explico…-hizo una pausa y se saco el pelo de la cara- soy el capitán del equipo de la Flecha del Sur y digo que nuestros jugadores son todos choferes. Se levantó y sin darme la mano se fue por la misma puerta por donde había entrado. Pague los cafés, levanté el bolso y salí al viento otra vez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Al sábado siguiente me propuse ver si podía jugar en el equipo de los choferes, así que empecé a hablar de partidos famosos, jugadas que había hecho, pases largos, patadas al fondo y pelotas a cargar, con el bigotudo que me había tocado manejando. El tipo no dijo ni una palabra pero cuando llegamos a Caleta me contó que ya sabía quien era yo, él y todos sus compañeros. Me dejó pensando si eso era algo bueno o podía, definitivamente,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;convertirse en algo de consecuencias peligrosas para mí. No encontré la respuesta y me baje del ómnibus como siempre, cuando me estaba yendo, cruzando los andenes vacíos; el chofer de bigotes me chifló. Primero no estuve seguro que fuera para mí pero cuando cruzamos miradas ví que si me estaba llamando. Me detuve. Empezó a caminar hacia mi. Se puso a mi lado y sin que me moviera acercó su bigote manchado de tabaco a mi oído. Me pidieron que te diga que hay una oportunidad para vos cuando falte alguien. No pude sorprenderme, preguntar ni cuando ni como porque desapareció de mi vista tan rápido como había llegado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;El sábado siguiente fue distinto a todos. Además del bolso que siempre llevaba prepare otro. Puse los botines, que lustre otra vez después de mas de dos años, acomodé el pantalón, dos pares de vendas, cinta aisladora porque no conseguí de la blanca, una rodillera por las dudas la molesta de siempre volviera y unas medias cortas que siempre me ponía debajo de las largas. Así subí al colectivo. Saludé amable al chofer pretendiendo que ya era parte del equipo pero no tuve respuesta. La indiferencia era total. Desconcertado seguí por el pasillo y me ubiqué en el asiento del medio en la fila del fondo, seguro de que aunque no quisiera el chofer me vería durante todo el viaje sin poder olvidarse de mi. Hicimos el camino esperado, las paradas programadas y cerca de la mitad del camino pasó lo que imaginaba. El ómnibus se detuvo, algo inexplicable se rompió y nos quedamos, los tres pasajeros que viajábamos ahí, solos en el medio de &lt;st1:personname productid="la nada. Probablemente" st="on"&gt;la nada. Probablemente&lt;/st1:personname&gt; no exista algo tan frustrante como quedarse con las ganas de jugar al rugby, me sentí traicionado, fracasado, impotente. Tuve que tragarme la bronca y no decir nada a los otros pasajeros. Pasaron las horas y en algún momento de la siesta retomamos el viaje. Yo seguía con la misma indignación que me había ganado cuando nos detuvimos la primera vez. Al llegar a destino, me bajé primero asegurándome de que la bronca se me viera en la cara y los gestos. No saludé, no emití sonido pero dejé en claro que estaba dolido. Pasé la puerta giratoria de&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;la Terminal y una vez afuera me abroche la campera y me subí el cuello lo mas alto posible para evitar que el viento se colara. Empecé a caminar con destino a mi casa y en la esquina misma un hombre grande, enorme, diría; se paró delante mio y me detuvo. Pará pibe no te pongas asi…estabamos viendo si lo tuyo iba en serio pero mas que nada queriamos probar si sabias guardar un secreto. Lo miré sin entender lo que estaba diciendo, sus palabras y su presencia me resultaron tan sorpresivas que no pude mas que quedarme mirándolo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Estuvimos en silencio un segundo, mirándonos. El esperando mi respuesta y yo tratando de sacar una frase de mi cabeza. De pronto me llegó el mensaje de lo mas recóndito de mis neuronas. “Ustedes” quienes? Pregunté. Para cuando había soltado las palabras yo mismo podía responderme y eso me hizo sentir tan tonto que me hice a un costado y pretendí seguir mi camino. Seguramente para el mi actitud le resultó agresiva, descortés, porque se dio vuelta y mientras pasaba me tomó del brazo con una rapidez que me dejo anonadado. Me apretó fuerte a traves de la campera gruesa que llevaba, tan fuerte que me hizo inclinar hacia su lado y una vez en esa posición acercó su boca a mi oido y me dijo lentamente. Nosotros, los choferes, los jugadores de Flecha del Sur, los que podríamos haberte hecho un lugar en el equipo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Me soltó y tarde un instante en enderezarme. El dio media vuelta y sin decirme nada se fue por el mismo lugar donde había venido. Mientras me acomodaba la campera y me masajeaba el brazo me di cuenta que había dejado escapar la única posibilidad que tenia de jugar al rugby en esa soledad. Sin quererlo pero por culpa de mis nervios había cerrado un capítulo, que para ser sincero, ni siquiera se había abierto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Arrastre mi pena durante una semana entera, soportando el viento, el frio y la tierra que intentaban sacarme una palabra aunque mas no fuera de bronca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Al siguiente sábado subi al colectivo con todas mis cosas y en un acto suplicante y silencioso puse entre mis pies, acomodado en el suelo, en el asiento del medio en la fila del fondo; mi bolso de rugby. El chofer no me miró en todo el viaje, ni siquiera cuando me quedé arriba del colectivo en la parada sorpresa, ni siquiera cuando volvió con el ojo morado y un corte en el labio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Así estuve cuatro sábados seguidos. Mostrandole al pequeño mundo de Flecha del Sur que aunque había sido un tonto por dejarme llevar por mis nervios no iban a poder sacarse de encima mis ganas de tomar la ovalada en mis manos y perderme entre los tackles de los rivales y el sacrificio de mis compañeros. Cuatro sabados seguidos intentando dar lastima y a la vez mostrar orgullo en una combinación tan extraña como poco efectiva. Sin embargo el quinto sabado, no me lo olvidaré jamas; sabado 6 de agosto de 1972, cuando todos habian bajado en paradas anteriores y me estaba por resignar a pasar las horas perdidas de siempre durmiendo en el asiento trasero apenas acurrucado por el viento, sucedió lo que ya no esperaba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Vení baja conmigo, aunque no lo creas nos quedamos sin apertura anoche. Chocó y se lastimo la mano, no puede jugar. Me dijeron que te lleve asi que…dale agarra el bolso y mas vale que estes a la altura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Otra vez quede desconcertado, otra vez espere una idea de mi cabeza. Sonreí nervioso, tomé el bolso y sin decir nada bajé casi corriendo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Me recibieron como si siempre hubiese estado con ellos. No teniamos mucho tiempo asi que mientras nos cambiabamos el entenador – el mismo gigante con el que había discutido afuera de la Terminal – daba el equipo y algunas ideas de cómo ibamos a jugarles. Afuera la cancha era un paramo marcado con las hilachas de cal que el viento había dejado. El pasto se había ido hacia rato si es que alguna vez había estado por alli. Las hache se mantenian duras como podian y de vez en cuando se arqueaban hasta un punto donde parecia resignarse a morir, pero inexplicablemente, volvian a su lugar casi como siempre solían estar. Salimos a la cancha, me dieron la camiseta con el 17. El 10 es de Tito, aunque no pueda jugar. Me dijeron. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;El partido fue durísimo, el otro equipo tenía problemas para manejar la pelota pero sin dudas no tenía problemas para tacklear, meterse en penal y hacerte sentir el rigor físico de unos jugadores enormes. Pude hacer un par de cosas como la gente, defendí bastante, pase un par de veces y me limité a hacer cosas simples porque no conocía el juego de Flecha del Sur. Cuando el partido ya se escapaba me llegó una pelota limpia de un ruck, la tomé entre las manos, miré adelante y casi sin pensarlo la patee bien al fondo detrás de la linea de enfrente que venía a cobrarse el viaje como toda la tarde había hecho. La pelota picó endemoniada siempre hacia el ingoal contrario, fue rebotando y rebotando, perdiendo altura. La seguí con toda la velocidad que pude y alcancé a ver que desde la izquierda el fullback de ellos venía cerrando la cancha dispuesto a llegar antes que yo. Lo miré venir y aceleré aun mas. La pelota quedó apenas seguía rodando ya y el fullback se tiró sobre ella para cubrirla con el cuerpo, exactamente en ese instante logré puntearla con el botín derecho, por debajo de su brazo. La pelota cobró vida otra vez, siguió su camino enloquecido al ingoal, el fullback quedo en el piso mirando, lo salté como pude y casi cayendome al suelo tome la guinda entre las manos, corrí unos &lt;st1:metricconverter productid="10 metros" st="on"&gt;10 metros&lt;/st1:metricconverter&gt; más y apoyé debajo de las haches como para que no quedaran dudas. No patee yo la conversión porque ya las piernas no me daban pero la alegria fue tan inmensa que no me importó. Había vuelto a jugar, había marcado un hermoso try, ya tenía algo porque vivir, &lt;st1:personname productid="de domingo" st="on"&gt;de domingo&lt;/st1:personname&gt; a viernes. Recibí felicitaciones de todos lados, inclusive del gigante entrenador y de tan ajustada, festejamos la victoria doblemente. Cuando termino el partido todo sucedió muy rápido, los jugadores, el arbitro, todos desaparecieron llevados por un rayo, cada uno a su trabajo, cada uno a su ruta. Nosotros volvimos al colectivo e inmediatamente pisamos la escalera del ómnibus, la conversación animada que llevaba con mi chofer/compañero de equipo quedo en la nada, mis palabras siguieron saliendo pero quedaron flotando sin respuesta. Ya no había nada que comentar, el rugby estaba muerto dentro de ese colectivo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Jugué ocho partidos mas en esa liga, siempre de la misma forma y con suerte dispar. Ganamos cinco partidos y perdimos los otros tres, hice amigos eternos en las duras canchas en que nos tocó jugar, nunca supe como íbamos en el torneo, por mas que pregunté nadie supo decirme. Nos reímos, disfrutamos, nos golpeamos, nos esforzamos, pusimos todo, sufrimos, nos enojamos, nos conocimos…pero inevitablemente todo quedaba fuera de los coches. El reino del rugby tenía un límite, el de nuestros corazones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Seguí llevando mi bolso , preparado, durante seis o siete sábados mas, pero no volvieron a convocarme. Me dijo uno de los choferes, wing ciego él, que no podían seguir llamándome. Ya había regresado de &lt;st1:personname productid="la lesi￳n Tito" st="on"&gt;la lesión Tito&lt;/st1:personname&gt; y el puesto era suyo, además parece que desde Estrella Polar, otro equipo de la liga, se habían quejado porque yo no pertenecía al gremio. Tonterías, pensé. Pero igualmente y mas allá de mis pensamientos el rugby me dejo solo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Así terminaron mis días de jugador en La Patagonia.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span class="Apple-style-span" &gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: 'Times New Roman'; "&gt;Casi siempre su monologo terminaba con las mismas caras de asombro e incredulidad en sus ocasionales y sufridos escuchas. Yo mismo, habiendo escuchado la historia mil veces, nunca supe si creerle o no. Sin embargo con el paso del tiempo recuerdo las palabras que siempre disparaba, antes de cambiar de tema, a los que dudaban de lo que estaba contando. "&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-family: 'Times New Roman'; "&gt;feroces…pero leales”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-4684162479583309150?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/4684162479583309150/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=4684162479583309150&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4684162479583309150'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4684162479583309150'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/05/caleta.html' title='Caleta'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-4367317634435046579</id><published>2011-04-23T09:15:00.000-07:00</published><updated>2011-05-11T09:23:29.215-07:00</updated><title type='text'>14°33´20" N  90°43´54" O</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-WGnl6dMks7c/TcquhqiU71I/AAAAAAAAABw/3HI0v0jmNAM/s1600/antigua2.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 133px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-WGnl6dMks7c/TcquhqiU71I/AAAAAAAAABw/3HI0v0jmNAM/s200/antigua2.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5605484579593187154" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Tres volcanes, &lt;a href="http://www.antiguaguatemala.info/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=94&amp;amp;Itemid=122&amp;amp;lang=es"&gt;Agua&lt;/a&gt;, Tierra y &lt;a href="http://www.antiguaguatemala.info/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=93&amp;amp;Itemid=124&amp;amp;lang=es"&gt;Fuego&lt;/a&gt;. Tres elementos conjurados para enmarcar una &lt;a href="http://www.antiguaguatemala.info/"&gt;ciudad tan exquisita&lt;/a&gt;. Una inevitable conjunción de razones que como tantas otras cosas que sabemos que pueden matarnos no podemos abandonar…porque inexplicablemente nos mantienen vivos. La &lt;a href="http://www.antiguaguatemala.info/index.php?option=com_content&amp;amp;view=category&amp;amp;id=36&amp;amp;Itemid=74&amp;amp;lang=es"&gt;historia comienza&lt;/a&gt; en un tiempo lejano donde los mapas de America ya casi no tienen mas secretos y los españoles se preocupan nada mas que en fundar pueblos, ciudades, comarcas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt; Así pasó en Guatemala también. Un hidalgo funda una &lt;/span&gt;ciudad que será la Capital primera de Guatemala, enamorado con el paisaje, los ríos y el clima, su pasión no durará demasiado porque aún después de muerto verá como una y otra vez la desgracia se ensaña con su ciudad. Las tormentas, el terremoto, las lluvias y el lodo se suceden en tan corto plazo que la ciudad primera, el sueño de ese hombre desaparecen y las voluntades que aun quedan, inevitablemente dispuestas a dejarlo todo por el mismo amor que los hizo llegar allí deciden cambiar de&lt;/p&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-8fCcZu95oQg/TcquZ3hKn4I/AAAAAAAAABo/BKp3yMYOz24/s320/antigua1.jpg" style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 259px; height: 194px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5605484445639024514" /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt; sitio su poblado. Así, un poco mas allá nace la Ciudad que hoy nos atrapa. Antigua Guatemala. Tantas iglesias, que llevarían un año recorrerlas de a un &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;ros&lt;/span&gt;ario por vez. Calles empedradas, entre las postales de las montañas. Las casas antiguas, en perfecto estado, mantenidas, restauradas, los patios españoles, las fuentes y &lt;st1:personname productid="la gente. En" st="on"&gt;la  gente. En&lt;/st1:personname&gt; el camino a ningún lado, recorriendo Antigua solo por el placer que entrega uno llega indefectiblemente, llevado por las fotos, los rumores, las historias y el empedrado empecinado al Arco de Santa Catalina. Un hermoso arco amarillo furioso que cruza una de las calles de lado a lado, de edificio a edificio. Ir y venir por debajo, encontrarle las diferentes caras que la luz le maquilla es una de las atracciones mas entretenidas que puedna encontrarse.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Hay una plaza, perfectamente colonial, perfectamente cuadrada, estratégicamente ubicada en el centro de todo. A la distancia de un brazo la Catedral de San José, cuatro dedos mas &lt;/p&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-Rf_2lqtdJ4w/TcqunbxYWhI/AAAAAAAAAB4/FhraTnJQFP4/s200/antigua3.jpg" style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5605484678709008914" /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;allá el Palacio de los Capitanes, a dos brazos, enfrentados ,el Museo de Santiago de los Caballeros y apenas a un pulgar ,del otro costado, el Portal de las Panaderas. En esa plaza, la mayor, encontré la forma más perfecta de viajar en el tiempo. Uno debe buscar el espacio mejor ubicado, preferiblemente con el sol entrando de costado, apenas pasado el mediodía. Ubicar uno de los bancos de madera que casi nunca están vacíos, enfrentar en lo posible la fuente que lleva escrito el destino del viaje “&lt;st1:metricconverter productid="1573”" st="on"&gt;1573”&lt;/st1:metricconverter&gt; y sentarse allí; abrir los ojos y esperar…mirando la gente pasar, los edificios crecer y el cielo dejarse estar, a que el tiempo ponga reversa.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-4367317634435046579?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/4367317634435046579/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=4367317634435046579&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4367317634435046579'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4367317634435046579'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/04/143320-n-904354-o.html' title='14°33´20&quot; N  90°43´54&quot; O'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-WGnl6dMks7c/TcquhqiU71I/AAAAAAAAABw/3HI0v0jmNAM/s72-c/antigua2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-3435430778105387537</id><published>2011-04-23T09:14:00.000-07:00</published><updated>2011-05-11T08:53:33.138-07:00</updated><title type='text'>34°11´17" S 22°09´56" E</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Ya me había ido una vez sin hacerlo y me prometí que no pasaría de nuevo. Entonces como hay promesas que uno debe cumplir, especialmente las que se hace a uno mismo me levante a las 6 de la mañana para que vinieran a buscarme y me llevaran al puerto de &lt;a href="http://www.visitmosselbay.co.za/"&gt;Mossel Bay&lt;/a&gt;. Había regresado a Sudáfrica y tenía que bucear con &lt;a href="http://www.whitesharkafrica.com/"&gt;Tiburones Blancos&lt;/a&gt;. No hay muchos lugares del mundo en donde encontrarlos, tan solo dos o tres y Sudáfrica es uno de ellos. Así es que en el puerto, a un par de horas de Ciudad del Cabo esperamos po&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;r la partida &lt;/span&gt;de nuestro barco. Salimos temprano para encontrarnos con un mar tranquilo, anduvimos en el barco un kilómetro y medio mar adentro, paralelo a la costa hasta que el capitán estimo que estábamos en el sitio correcto y ancló. El mar era de un verde azulado profundo con grandes ondas que no lograban romper sino mucho mas allá de donde estábamos nosotros. Nos pusimos los trajes de neoprene (el agua en esta parte del mundo siempre es bastante fría) y ,mientras nos vestíamos el resto de la tripulación se dedicaba a poner en el agua la jaula de gruesos barrotes de acero en donde bajaríamos al mar y otros dos se dedicaban a llamar a los tiburones con trozos de pescado, partes de pollo y sangre. El barco era bastante moderno, con buen espacio para las 8 personas que ibamos en el, una gran cubierta que después se revelaría como el mejor lugar para intentar sobreponernos al mareo. Cuando estuvimos listos solo quedo esperar, el tiempo fue pasando y según el capitán siempre es así, muchas veces hasta una hora después de anclar llegan los tiburones a &lt;st1:personname productid="la cita. Estábamos" st="on"&gt;la cita. Estábamos &lt;/st1:personname&gt;conversando en voz baja como si intuyéramos que nuestras palabras pudieran ahuyentarlo&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;s y uno de los marineros alzo la voz y señalando el agua nos hizo ver una de las criaturas mas hermosas del mar. Acercándose, casi &lt;/span&gt;reptando a buena velocidad, venía hacia el barco un tiburón del tamaño de un auto pequeño. Sin aliento un minuto después cuando preguntaron quienes irían primero nos pusimos las mascaras y nos acercamos a la jaula que esta atada al costado del barco. Tiene unos dos metros de altura con&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;un barral transversal y una puerta que la cierra., unos &lt;st1:metricconverter productid="30 centímetros" st="on"&gt;30 centímetros&lt;/st1:metricconverter&gt; quedan fuera del agua y el resto sumergido, uno se introduce en la jaula y flota tomado de la barra transversal con la cabeza fuera del agua, cuando decide sumergirse se hunde y se sostiene bajo el agua con los brazos haciendo fuerza en la misma barra. Parece complicado pero es muy simple mas allá de que ante semejante espectáculo uno no repare en detalles. Nos sumergimos y lo vimo&lt;/p&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-672v8CCvlrI/TcqwA19vKdI/AAAAAAAAACA/2nFIWP_pl_o/s200/jaula1.JPG" style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 200px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5605486214748514770" /&gt;s venir hacia nosotros, hermoso, estilizado, gris azulado, ojos redondos y un tamaño que impactaba. Se acercaba y de un solo coletazo nos dejaba de lado para volver una y otra vez sobre el cebo que flotaba atado de una soga y desde cubierta le movían para atraerlo sin dejar que lo muerda. Al cabo de un rato se sumo otro tibur&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-psyqU-sR3Jg/TcqwMj-NqNI/AAAAAAAAACQ/-1GQr_vqAh4/s200/tiburon2.JPG" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5605486416077105362" /&gt;ón, quizás mas pequeño pero siempre con un tamaño superior al que uno imagina si no los conoce. Golpearon la jaula, la chocaron, intentaron tomar el cebo una y otra vez, abriendo sus bocas enormes, sacudiendo sus dientes tan filosos como cuchillas. La danza particular que nos ofrecieron duro tanto como pudimos soportarla nosotros, las olas cada vez mas altas ya habian dejado muy pocos participantes del vi&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-XCRK2OejHlA/TcqwHTV5pNI/AAAAAAAAACI/H7CIm7r-irY/s200/tiburon1.JPG" style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5605486325713708242" /&gt;aje en condiciones de seguir disfrutando asi que el capitán no tuvo otra opción que devolvernos al puerto y a la quietud de la tierra.&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Cumplí conmigo y mi promesa. Conocí de cerca una criatura fascinante. Que mas puede pedirse? Una segunda vez? Claro…porque no?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-3435430778105387537?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/3435430778105387537/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=3435430778105387537&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/3435430778105387537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/3435430778105387537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/04/341117-s-220956-e.html' title='34°11´17&quot; S 22°09´56&quot; E'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-672v8CCvlrI/TcqwA19vKdI/AAAAAAAAACA/2nFIWP_pl_o/s72-c/jaula1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-4426952915617806544</id><published>2011-04-15T07:49:00.000-07:00</published><updated>2011-04-15T07:51:50.555-07:00</updated><title type='text'>24°33´38" N 81°48´51" O</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Key West puede tener tantas caras como uno quiera encontrarle. El secreto está en que tantas cosas confluyen allí que es difícil definirlo entonces tenemos un problema…un hermoso problema por resolver. Quizás lo mejor sea entender que lo que busquemos será exactamente lo que encontremos en una combinación rara de un ambiente tan norteamericano y al mismo tiempo su espíritu despreocupado pretendiendo parecerse al caribe que tiene tan cerca. La ciudad de los atardeceres mas famosos, el punto continental mas próximo a Cuba, el lugar elegido para la parranda, el paraíso de los puros, el punto de reunión de los amantes de las motos, el refugio de los desterrados, paraíso de pescaderos, meca de la juventud norteamericana, refugio de playa y tantas otras cosas más…nómbrelas, imagínelas, acá se podrán encontrar…o hacer realidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;La ultima vez que estuve por allí entre a la ciudad por un camino distinto, en vez de ir directamente al centro, a &lt;st1:personname productid="la calle Duval" st="on"&gt;la calle Duval&lt;/st1:personname&gt;, pasamos por el camino que se abre a las playas y el aeropuerto. Se va bordeando la costa hasta llegar a una franja de arena blanca que se separa de la calle por una consistente línea de palmeras y un pequeño muro bajo. La playa tiene su encanto y otra vez invita el mar. El agua es tibia, como siempre, y con un movimiento tan inexpresivo que parece no haberse convencido de que es parte de ese océano tan vasto. El plan es bueno porque no hay demasiada gente y la infraestructura es óptima. Baños, duchas y lugares donde practicar deportes. Una breve parada, un descanso y la seguridad de que el día aún no terminó y nos quedan muchas caras por ver. Se hace tarde y no queremos perdernos uno de los famosos atardeceres de Key West así es que allá vamos, rápidamente dejamos la playa y vamos a Duval St, la calle de más “acción” en &lt;st1:personname productid="la ciudad. Pero" st="on"&gt;la ciudad. Pero&lt;/st1:personname&gt; antes no podemos obviar la foto en el famoso “punto continental más próximo a Cuba” el monolito esta ahí apenas separado del mar por una pequeña vereda y confinado al lugar que le dejaron cuando la ciudad fue creciendo, un espacio no demasiado importante para un hito tan mencionado en el turismo local; sin embargo esas son las condiciones y nosotros, como todos los que pasan por allí, no podemos dejar de asomarnos, acercarnos y posar para la posteridad digital. Los alrededores de este punto como la mayoría de la parte historica de la ciudad son encantadoras por la vegetación y las casas de estilo. Un estilo similar al del French Quarter de Nueva Orleáns, enrejados elaborados, puertas altas, ventanas grandes y luminosas, plantas y mas plantas, maderas prolijamente pintadas y detalles por el estilo. Caminando al oeste llegamos al lugar elegido esta vez. El Bar que se levanta en la marina cuando Duval St hace un quiebre final para caerse al mar. Un hermoso muelle que se interna en el mar con un bar circular en su extremo izquierdo, mesas repartidas sobre el fondo y una barra con banquetas que se apoyan sobre las maderas que apenas nos separan del agua. Al fondo se esta cayendo el sol y los colores se enfurecen. El rojo, el naranja, van matando el amarillo con paciencia e implacabilidad. Las fotos de rigor, la cerveza para esperar que todo acabe y la noche empiece.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-4426952915617806544?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/4426952915617806544/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=4426952915617806544&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4426952915617806544'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4426952915617806544'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/04/243338-n-814851-o.html' title='24°33´38&quot; N 81°48´51&quot; O'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-6207769095757762904</id><published>2011-04-15T07:47:00.000-07:00</published><updated>2011-04-15T07:49:01.478-07:00</updated><title type='text'>24°55´24" N 80°37´41" O</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;US1 al sur. Bajando por esa ruta que tanto me gusta. Siguiendo el recorrido serpenteante de esa lengua gris flotante. Se empecinan de la mano de la ingeniería en unir como en un bordado exótico los pequeños cayos. Islotes, pequeños, apenas vivos pretenden haber sido como dados arrojados al azar que emergen de ese Atlántico siempre verde.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;La ruta es exquisita en sí misma, puede ser el entorno, puede deberse al sentido extraño de circular sobre el mar. La verdad es que no puedo hacerme una idea apropiada, razonable, que medida y calculada me dé una respuesta concreta…simplemente no puedo evitar esa sensación de liberación cuando &lt;st1:personname productid="la recorro. La" st="on"&gt;la recorro. La&lt;/st1:personname&gt; salida desde Miami, y los primeros kilometros del paseo, siempre son un poco decepcionante para el que no conoce; porque las promesas para lo que viene son tantas que la montaña de cemento, negocios feos y autos puede hacer que el desprevenido desista. Fuerza!! Vamos…como siempre lo mejor esta por venir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;En mi caso, recomendaría que intentaran lo mismo, el paseo siempre empieza con un objetivo planteado: Key West. Pero…a veces…no es posible llegar; sin embargo no importa dejar a Key West sin la visita prometida (no porque no este a la altura de la expectativa), el paseo es una recompensa en si mismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;El camino tiene la característica de ser el único y eso lo hace tan especial. Los autos vamos todos a un mismo ritmo, a una misma velocidad, sin mucho espacio para pasarnos, para apurarnos de más. Eso mismo hace que no queden alternativas. Hay que mirar, observar, detenerse, asombrarse y compartir.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Los cayos se suceden uno tras otros con intervalos de mar perfectamente definidos: Key Largo, Islamorada, Maratón, Lower Keys y Key West. Cada uno es especial en su estilo pero el verdadero protagonista es el mar. Personalmente destaco dos. Islamorada y Key West. Hay muchas opciones para hacer un pequeño intervalo en el viaje y entrar en comunión perfecta con el atlántico. A mi entender las mejores opciones tienen que ver con que se quiere hacer y cuanto tiempo se tiene.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Cuando la idea es relajarse, comer algo y pasar el día la opción más tentadora es Pelican Cove Resort. Un pequeño resort de frente al mar con piscina, palmeras, restaurante y bar haciendo su parte en el sueño caribeño de este destino que no es pero quiere ser. El lugar esta bastante bien desarrollado y se puede acceder para alojarse o solamente para pasar un rato.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Si la que se busca es un buen lugar, natural, placentero y diferente donde pasar un buen rato haciendo algo…o nada; la alternativa es Anne´s Beach. Este lugar es una playa pública con un pequeño estacionamiento gratuito. Allí podemos dejar el auto un buen rato, bajar al mar increíblemente tibio, internarnos en el agua sin que nos supere nunca más allá de la cintura, en un escenario rodeado de manglares. En esta misma playa es posible caminar por pasarelas de madera que recorren la costa entre la vegetación y los mangles para aprovechar aún más la parada y el tiempo. Vale la pena estirarse en el recorrido, agregar un trayecto que seguramente tendrá recompensa…El viaje sigue… o nó.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-6207769095757762904?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/6207769095757762904/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=6207769095757762904&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/6207769095757762904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/6207769095757762904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/04/245524-n-803741-o.html' title='24°55´24&quot; N 80°37´41&quot; O'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-1092749105480076776</id><published>2011-04-15T07:44:00.000-07:00</published><updated>2011-04-15T07:47:10.699-07:00</updated><title type='text'>9°45´56" N 75°38´58" O</title><content type='html'>Cuando llegamos a este destino intermedio que nos tocaba en suerte en este viaje, caí en la cuenta de que los hechos (y los nombres) no son casualidades. Estabamos entrando despacio por una calle de tierra seca, enmarcada por pequeñas casas a medio terminar que eran al mismo tiempo muestrarios activos de materiales de construcción. Vagamente combinados, sabiamente rescatados de la desaparición absoluta a la que seguramente habrían sido condenados si los dueños de estas casas pudieran elegir. La calle era un trazado de tierra que despues se convertía en arena. Doblando a la derecha las casas seguían presentes, tapando con sus paredes de revoques, azulejos y ceramicos lo que se suponía debía estar detrás; el mar.&lt;br /&gt;Ya no había dudas, si alguien alguna vez había intentado planificar este pueblo, seguramente había muerto antes de poder apoyar el lápiz en el papel y marcarlo con una idea.&lt;br /&gt;Me quedó claro que estabamos en "Rincón". De que otra forma podía llamarse un lugar como este? Final, Perdido, Punto, Nada ?...o...Rincón. Una bahía amplia pero no demasiado grande, un par de riachos descendiendo del infinito, el sol empecinado en calcinarlo todo, el mar atento, cristalino, apenas moviendose, intentando no desentonar en la quietud total de la postal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperamos un rato, que aprovechamos para saltar al mar desde un pequeño embarcadero, el agua cálida invitaba a quedarse para siempre. Tímidos o asombrados unos chicos del lugar nos miraban desde la arena. Estuvimos así, entre zambullidas y clavados hasta que llegó la lancha que nos iba a transportar a la isla. Se presentó rapidamente en una carrera franca desde el horizonte hasta el mismo muelle que nosotros usabamos de trampolín. De pronto aparecieron de las sombras, pero no las siniestras sino esas que los mantenian frescos, un par de lugareños con sus remeras del hotel identificandolos, para encargarse de poner todo el equipaje dentro de la lancha. 8 o 9 metros de largo, un par de motores, asientos de madera, lona como techo, casco de fibra y un piloto cansado de hacer el trayecto mil veces. Para mi no fue sorpresa, era lo que esperaba a fuerza de haber recorrido mares, islas, bahias, playas y recovecos de agua salada en un montón de lugares en todo tipo de artilugio flotante (y no tanto); sin embargo reconozcamos que para muchas de las caras que me acompañaban era dificil ocultar la sorpresa mezclada con una decepcion contenida.&lt;br /&gt;El mar estaba movido, encrespado diría, como a esa hora siempre se le dá por ponerse. Parece que el viento que se levanta por la tarde no le cae bien y el humor se le pierde. Así que combinamos velocidad y olas para que se hicieran posibles las caras de susto que se exhibian.&lt;br /&gt;20 minutos o una vida para algunos. LLegamos? Si, ahí esta la Isla...Isla Palma.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-1092749105480076776?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/1092749105480076776/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=1092749105480076776&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1092749105480076776'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1092749105480076776'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/04/94556-n-753858-o.html' title='9°45´56&quot; N 75°38´58&quot; O'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-815871610486549607</id><published>2011-03-28T13:28:00.000-07:00</published><updated>2011-03-28T14:37:45.949-07:00</updated><title type='text'>17°13´01" N 89°37´20" O</title><content type='html'>De Tikal recuerdo una imagen, la vista impresionante que a veces me rapta los sueños. Estoy parado en la parte mas alta del Templo 4 mirando el horizonte, abajo, a muchos metros, se ve solo el océano verde de arboles y selva, arriba con la vista alzada, pequeños icebergs de piedra tallada emergen esparcidos por la mano misteriosa de los mayas. Me costo conseguir esa imagen, no solo por la trepada entre ruinas, piedras sueltas, raíces descomunales y escaleras improvisadas sino también por el camino polvoriento y húmedo para llegar ahí. &lt;div&gt;Tikal Air me puso en camino, me subió a uno de sus aviones, que eran piezas de museo, para llevarme desde la Ciudad de Guatemala a Flores. Cada vez que cuento la historia hay dos anecdotas que a los pocos que me prestan su atención les causan gracia. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;La primera es que los tickets de abordo nos los dieron en la puerta misma de la sala de embarque, eran azules y estaban cuidadosamente plastificados para durar mas allá de lo imaginable y nos los retiraron exactamente 10 pasos después, cuando salimos a la pista para caminar hacia el avión. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;La segunda es que ya en vuelo nos ofrecieron un refrigerio que consistía en jugo de naranja, que la voluminosa azafata servía personalmente desde...un bidón de mano.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Contra todo pronostico llegamos a la ciudad desde donde todos aconsejan visitar Tikal, Flores. Una pequeño poblado apenas atravesado por un río que comparte su cauce con el agua y el mal olor. Pocas luces en la noche, gente muy amable y el desconcierto de uno que no sabe bien donde esta pero tiene claro a donde quiere llegar. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando la mañana se impuso el camino a Tikal empezó a poblarse de turistas y viajeros que queríamos conocer la ciudad maya con las pirámides mas altas. Tikal es diferente, bastante, a todas las otras ruinas mayas que conozco fundamentalmente porque pertenece a un período bastante antiguo, porque hay diferencia entre sus estructuras (la altura es una de ellas) y porque se supone que su cometido era básicamente ceremonial. Así las cosas tomamos una de las combis que hacen el recorrido por los intrincados y polvorientos caminos subiendo pasajeros hasta que su capacidad lo permita y llevándolos por una suma que incluye el regreso sin importar la hora ni el chofer que a uno le toque. Lo que también me recuerda una tercer anécdota que hace brotar sonrisas y reflexiones de quienes llegan a escucharla. Tuvimos un día completo de caminar, trepar, subir, transpirar y bajar por el cuerpo mismo de Tikal y decidimos volvernos en la ultima combi que dejaba el parque porque como ya explique todo se resumía a subirse al primer vehículo que tuviera lugar pero cada vez nos retrasábamos mas en la partida, un grupo de alemanes demandaba en perfecto ingles volverse con la misma persona que los había traído y no encontrábamos forma de hacerles entender que las cosas en Tikal, en Guatemala y en nuestras cabezas no funcionaban de esa manera... tenían que irse con nosotros, con el último vehículo...o quedarse en el parque esperando...nada. Cuando por fin pudieron comprender que seguir insistiendo implicaba pasar la noche en la selva accedieron a subir a la combi.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Las anécdotas me hicieron desviar de la imagen que quería ilustrar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El templo 4, el océano verde inmenso, el horizonte que no acaba...Tikal fascinante como hace 1500 años.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-815871610486549607?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/815871610486549607/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=815871610486549607&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/815871610486549607'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/815871610486549607'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/03/171301-n-893720-o.html' title='17°13´01&quot; N 89°37´20&quot; O'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-375763046979723450</id><published>2011-02-23T14:43:00.000-08:00</published><updated>2011-03-25T08:56:38.004-07:00</updated><title type='text'>9°32´53" N 78°53´58" O</title><content type='html'>Me llevó una semana completa conseguirlo. En esos días repartía mi cabeza en estar donde estaba y pensar como haría para desandar el laberinto que suponía llegar a destino. Por cierto un destino que no conocía, solo había visto algunas fotos, leído comentarios y cosas por el estilo. Tenía la referencia de un par de italianos que conocí en el camino, de unos americanos que se me cruzaron una vez en México y me dieron el dato. Nada más.&lt;div&gt;Hablé por teléfono con amigos de conocidos de parientes de unos amigos de una persona que supo decirme. Sí, se como ayudarte. Gaste minutos, puse monedas y marqué cien veces, dejé mensajes que siempre fueron ignorados y finalmente, lo recuerdo claramente, pude hablar con un individuo que de buenas a primeras me dijo que si...que el era el hombre que tenia la llave.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Coordinamos todo en un segundo llamado. Volaríamos de Panamá a El Porvenir, allí nos esperarían para llevarnos a la isla y pasaríamos 5 días entre los indios Kuna, tomando sol y conociendo sus costumbres. No eran épocas de mails, internet ni cámaras digitales así que todavía los arreglos podían hacerse de palabras sin necesidad de que los 1 y los 0 nos dieran garantías en el mundo binario.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cumplimos con nuestra parte del acuerdo y salimos temprano desde Panamá en una pequeña avioneta que trababa una de sus puertas con un pedazo grueso de cartón y que no desperdiciaba espacio en un copiloto sino que usaba ese lugar para sentar un afortunado pasajero extra.  El vuelo fue bastante entretenido, la selva, los ríos y el mar se veían hermosos desde el aire pero desde una perspectiva distinta a la que da un avión comercial, aveces volábamos tan bajo que parecíamos arañar las copas de los arboles mas altos. El trayecto fue un poco largo porque la avioneta tenia una ruta recargada, visitaba todas las islas que había en el camino a El Porvenir, dejando gente y paquetes; subiendo gente y paquetes. Los aterrizajes tenían la particularidad de tenernos siempre en alerta, las islas eran tan pequeñas y las pistas apenas unas lonjas de tierra compactada que muchas veces iban de una lado a otro. Veníamos volando sobre el mar, divisábamos la isla, el piloto se zambullía hasta el borde mismo de la playa, asentaba las ruedas del avión y comenzaba a frenar para terminar totalmente detenido al borde mismo del agua en la otra costa. Descargábamos, Cargábamos y la gente del lugar empujaba el avión hasta que quedara apuntando exactamente al lugar desde el cual había venido para que pudiera despegar desandando el recorrido del aterrizaje. En esa especie de montaña rusa aérea llegamos a El Porvenir. Una isla un poco mas grande. Allí nos esperaba la gente del Hotel San Blas, Nos llevaron al muelle y subimos a un cayuco (en verdad un gran tronco ahuecado con motor fuera de borda) subimos nuestras cosas, subimos nosotros y comenzamos a viajar entre las suaves ondas del mar caribe con el agua a 10 centimetros del borde del cayuco. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un rato después enfrentamos Nalunega, la isla que teníamos por destino, de lejos era una isla circular con mucha vegetación en uno de sus lados, cabañas de caña sobre la costa y algunas construcciones sobre el agua. Nos fuimos acercando y los contornos comenzaron a definirse, los colores a verse y el paisaje a aclararse. Cuando llegamos a la costa podíamos ver las mujeres con sus vestidos de colores, los niños correteando entre la arena y las palmeras, los hombres trabajando. El hotel San Blas era un conjunto de chozas de caña y hojas de palmera con piso de arena, un gran comedor del mismo material con mesas y bancos de madera, una choza sin paredes con varias hamacas al borde del agua y un muelle de troncos que se internaba en el mar donde dos casetas cerradas eran los baños. Nos miramos y sin necesidad de hablar pensamos lo mismo. 5 días aquí? Pero eso es parte de otra historia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-375763046979723450?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/375763046979723450/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=375763046979723450&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/375763046979723450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/375763046979723450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/02/93253-n-785358-o.html' title='9°32´53&quot; N 78°53´58&quot; O'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-6714096538054218374</id><published>2011-02-22T13:26:00.000-08:00</published><updated>2011-02-22T17:10:42.205-08:00</updated><title type='text'>9°32´59" N 79°39´00" O</title><content type='html'>El Pulpo con coco en un comedor al aire libre, enfrentado a la iglesia principal, se vistió de almuerzo. Si tenia dudas con respecto al resultado de la receta, el sabor las despejo todas. Ahí nomas, cruzando la calle, mientras pasan los omnibus como carnavales, esta la iglesia y en ella tenemos cita para ver el famoso Cristo Negro. Parece, dice la leyenda, que lo encontraron flotando en el mar allá por el 1600. El asunto es que el que lo encontrarán parece haber sido su primer milagro, ser negro y que lo aceptaran, el segundopara sí y para cuando estuvo en la iglesia empezó a hacerlos para los demás. La iglesia de Portobelo es parte del mismo casco colonial que inunda de historia las retinas de los que disfrutamos imaginando lo que fue y como fue. Resulta que las callecitas caminan paralelo al mar y de vez en cuando se atraviesan, pero lo que es inevitable, es que te llevan al fuerte que se levanta imponente todavia. Arriba de la montaña haciendo de llave maestra de una bahía profunda se levanta la fortaleza de piedra que tuvo que soportar a los piratas mas famosos y sus intentos por quedarse con los cargamentos que partían a España. Los cañones siguen apuntando desde lo mas alto y si te asomás a la muralla larga que le pone límites al mar, alta e imponente, con cuerpo de rocas, desde la altura, dan ganas de sumergirse al mar transparente y tentador. El recorrido por la historia de Portobelo es fascinante porque puede sentirse, tocarse y respirarse. No esta preso en un museo, detras de cristales o cordones. &lt;div&gt;Me metí dentro de una de las almenas del fuerte, dominando la bahía, en una esquina, dejé el casco de lado, el mosquete y la espada, puse la vista fija en el horizonte azul através de la pequeña ventana vertical que tenia enfrente y prometí a mi capitán que ni bien las velas de Drake se divisaran daría la señal de alarma. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-6714096538054218374?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/6714096538054218374/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=6714096538054218374&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/6714096538054218374'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/6714096538054218374'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/02/93259-n-793900-o.html' title='9°32´59&quot; N 79°39´00&quot; O'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-4719290746415924586</id><published>2011-02-21T14:33:00.000-08:00</published><updated>2011-02-22T13:05:53.389-08:00</updated><title type='text'>9°34´13" N 79°28´20" O</title><content type='html'>Entre el circulo polar artico y la antartida hay una masa de tierra enorme que los Españoles llamaron America, en ese mismo espacio elevado sobre el mar los mismos españoles hicieron guerras, las ganaron y perdieron, los que alli vivian desaparecieron, vinieron gentes de inglaterra, de francia, de holanda, de portugal todos buscando quedarse con un pedazo, algunos ganaron otros perdieron; despues llegaron otras personas buscando un destino que les dijeron habia caido parado por ahi. Se quedaron, se fueron, no importa. El punto es que entre el artico y la antartida pasaron infinidad de cosas pero nadie reparo en lo esencial. Todo es accesorio, nada es importante, la verdad en estos 500 años pasados ha estado siempre oculta. A Colón le llevo cuatro viajes, un montón de dinero, tiempo que no tenía y ganas que se le iban acabando pero finalmente pudo hacerlo; sin embargo al llegar a España lo encarcelaron y lo enjuiciaron y ya nadie presto oídos a sus palabras que se iban apagando tan convencido como estaba de que nadie habria ya de escucharlo. Dicen que murio murmurando entre rezo y rezo el nombre de su descubrimiento, el verdadero, al que nadie le presto atención. &lt;div&gt;Yo me tomé el atrevimiento de cruzar un país entero, de punta a punta (que aunque suene una gran hazaña debo aclarar que se trata de Panamá) de una costa a otra con poco mas de 100 kilómetros para hacer honor al cuarto viaje del famoso genovés. Antes de llegar a Portobelo tuve que respetar la cronología y pase primero por uno de los poblados mas antiguos de América, un lugar que tiene el extraño privilegio de llamarse "Nombre de Dios". Así están las cosas con este pueblo fundado en 1509, recorrer sus callecitas apenas abiertas, enmarañadas, la plaza escualida, y sus casas de dos colores a medio caer te hace pensar lo cerca que esta 1509 de 2010. Hay una bahía enorme enfrentada con las montañas verdes y el mar que arremete con sus brazos hechos olas. Esa bahía fué la razón para que la eligieran y con el tiempo perdió su brillo y un gobernador infiel la cambió por otra fundando Portobelo y poniendo para siempre a Nombre de Dios entre las tapas duras del libro del olvido.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-4719290746415924586?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/4719290746415924586/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=4719290746415924586&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4719290746415924586'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4719290746415924586'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/02/93413-n-792820-o.html' title='9°34´13&quot; N 79°28´20&quot; O'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-4173710784297395480</id><published>2011-02-21T13:57:00.000-08:00</published><updated>2011-02-21T14:32:42.970-08:00</updated><title type='text'>El Telefono Volador y La Vida Despues del Roaming</title><content type='html'>No se si les ha pasado, no se si lo hacen ustedes. &lt;div&gt;Pongamos el escenario: Avión comercial, pasaje completo, todos sentados, cinturones abrochados a la espera del despegue.&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ahora la historia:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cada vez que subo a un avión me asalta el mismo pensamiento recurrente, producto simplemente de lo que veo y no logro entender. Cual es la razón, si es que existe alguna, que hace que una persona no apague su celular cuando el avión ,en el que viaja, esta despegando o aterrizando y se lo han pedido por altavoz? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hace unos días, dos asientos adelante mio en la fila del frente un tipo de unos 30 años tenia el celular prendido y desde mi lugar podía ver que jugaba al solitario con él. Cuando anunciaron el despegue, el pedido de que se apaguen los aparatos electrónicos y demás, este individuo seguía prendido al teclado de su blackberry, la azafata paso a su lado y él lo escondió debajo de sus piernas, pasado el peligro lo levanto nuevamente y siguió prendido a la pantalla. Después le toco el turno al comisario de abordo que vio que el teléfono seguía prendido y también le pidió que lo apagase. Obviamente le dijo que si y a los dos pasos del navegante por el pasillo continuaba jugando con el celular encendido. Le dijeron nuevamente que apagara y siguió ignorando el pedido. Finalmente despegamos y su teléfono estaba abierto, tan es isa que recibio un llamado, que obviamente atendió con la voz hecha un susurro. Puso el blackberry en vibrador (por las dudas sonara nuevamente) y siguió adelante con lo suyo. El vuelo duro unas tres horas aproximadamente en las que este personaje durmió, estuvo despierto, converso, jugó , conservando, por supuesto, su teléfono siempre encendido; de mas esta decir que a la hora del aterrizaje volvió nuevamente a ignorar(nos) a todos. &lt;div&gt;Escenas como esta las he presenciado infinidad de veces, diría sin miedo a equivocarme que en cada vuelo que he tomado hay siempre tres o cuatro de estos personajes que parecen tener conectado un marcapasos al celular, si lo apagan... mueren. Por ultimo hay otra variedad en la misma especie y estos son generalmente mas abundantes en los viajes cortos, ocupados por gente que va de un lado a otro a trabajar ,por ejemplo, digamos un viaje, Córdoba-Buenos Aires. En esos vuelos tenemos los que como el primer espécimen están vitalmente conectados al celular sin importar que perjudique la navegación del avión que los lleva (a ellos mismos) a 10.000 metros de altura y testán los que yo llamo "Gates de Cabotaje" generalmente son personas que ni bien el avión apoyó dos ruedas en la pista prenden el celular para recuperar rápidamente la señal y así seguir conectados, seguramente, a negocios multimillonarios que necesitan de su atención en cada segundo, quizás la demora de 4 minutos entre que el avión toca la pista y se detiene, sea la diferencia entre la vida y la muerte, el futuro de sus nietos o el fin del hambre en África. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cada vez que me asaltan estos pensamientos me voy radicalizando en los conceptos y pierdo cada vez mas la paciencia. Es que no hay normas que respetar? Si me dicen que apague el celular y que no lo prenda hasta que lleguemos eso significa que no importa si hago lo que se me da la gana? Prolongar el silencio de mi celular 4 o 5 minutos mas determinara el resultado de los próximos 40 años en mi vida y los de mi familia? Si hay una razón de seguridad para una norma internacional en un medio de transporte tan atravesado por la tecnología, no seria lógico atenderlo?. En fin...seguramente estas mismas personas reclaman corrección, seriedad, honestidad y respeto por las leyes en cualquier conversación que se les presente...pero esa es otra historia.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-4173710784297395480?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/4173710784297395480/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=4173710784297395480&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4173710784297395480'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4173710784297395480'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/02/el-telefono-volador-y-la-vida-despues.html' title='El Telefono Volador y La Vida Despues del Roaming'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-8488020461753899870</id><published>2011-02-03T11:01:00.000-08:00</published><updated>2011-02-03T11:11:43.433-08:00</updated><title type='text'>23°13´00" S 44°43´03" O</title><content type='html'>Si el pasado estuviera vivo me lo habría cruzado entre los adoquines de Paraty. Ahí mismo, sobre esas mismas piedras, recorriendo las calles aveces rectas, aveces torcidas, siempre falleciendo al borde del agua. El pasado, ese que imaginamos, que leímos, que vimos en el cine. La pintura del paisaje de una pequeña ciudad de ensueño, transpirando al borde del mar, apenas separada de la mata atlántica por un suspiro de ladrillo y adobe. Las callecitas se recorren mansas, los balcones se asoman, las puertas de colores saludan, las paredes se ponen firmes contra el verde y las veredas se extinguen a los pocos pasos. Paraty es un museo a cielo abierto apenas protegido por una cúpula invisible que le puso pausa al tiempo. No hay consejos para disfrutarla, quizás el único posible seria elegir el mejor banco de la plaza mayor, enfrentando la iglesia mas grande, mirando de reojo el puente que se atreve con el río marrón que baja de las montañas y sentarse ahí por un buen rato. Hasta que el futuro llegue o el pasado se cruce de nuevo. Lo que suceda primero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-8488020461753899870?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/8488020461753899870/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=8488020461753899870&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/8488020461753899870'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/8488020461753899870'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/02/231300-s-444303-o.html' title='23°13´00&quot; S 44°43´03&quot; O'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-2743378820193500255</id><published>2011-01-27T09:53:00.000-08:00</published><updated>2011-01-27T10:05:27.902-08:00</updated><title type='text'>15°46´52" N  87°27´39" O</title><content type='html'>Que no me mientan les pido!, que no me digan que esto es lo que no es porque me niego! Así a los gritos me desperté. Creí que lo había soñado pero cuando abrí los ojos era real, le busque las ataduras al decorado pero no pude encontrarlas, intenté encontrarle los alfileres y nada... Hasta aquí había llegado y así eran las cosas. A mi no me engañan, proteste. Pero sin dudas con el pasar de los minutos me fui convenciendo. Había caído en la trampa mas antigua. Vamos a Tela que es una ciudad de playa sobre el caribe. Allá fuí, comprometido con el destino y esperando lo que las palabras que había escuchado le prometieron a mis ojos. Resultó ser que me habían mentido porque esta agua no era la misma que yo había saludado otras veces y esas olas batientes se vinieron encima haciéndome entender que yo no pertenecía, la arena estaba mas oscura, como la de cualquier otra playa de cualquier otro lugar del mundo. Dejemos de lado las palmeras, el sol y la gente, las calles polvorientas, el ritmo cansino, los edificios con sus colores resignados, las brisas del aire y el mapa obstinado...esto es Tela, perfecto...estamos en Honduras, bien...pero no me digas que esto es el caribe...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-2743378820193500255?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/2743378820193500255/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=2743378820193500255&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/2743378820193500255'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/2743378820193500255'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/01/154652-n-872739-o.html' title='15°46´52&quot; N  87°27´39&quot; O'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-1808127647957189716</id><published>2011-01-27T09:25:00.000-08:00</published><updated>2011-01-27T09:52:06.749-08:00</updated><title type='text'>16°18´24" N  86°33´21" O</title><content type='html'>Me gusta como suena, Guanaja, Utila, Roatán...Guanaja, Utila, Roatán...es absurdo, seguramente, pero eso no quita que a mi particularmente me parezca que tiene un sonido particular. De todas formas hablamos de tres islas. Estando en Honduras hay que conocer una parte de Honduras que es totalmente distinta al resto. Es que estas islas que flotan en el caribe y parecen sostenidas por la falda del país al que pertenecen, hablan ingles y su gente dejo sus ancestros en áfrica. Vamos a concentrarnos en una sola de las islas que riman, Roatán, la más grande tendrá el privilegio de ser la primera y si nos ponemos mas específicos que mejor que sentarnos a mirar el atardecer cuando el sol cae encendido de furia sobre el mar. Los pies en el agua tibia, sentado en un muelle cualquiera. La calle de tierra, los arboles que nos prestan la sombra, una hilera de casas y construcciones y todo pareciendo ser empujado al agua. El ritmo del pueblo es lo suficientemente intenso como para que detectemos que hay vida, nada más, pero de vez en cuando, si uno tiene el oído atento y los pies dispuestos, puede empezar a descubrir que siempre hay más. Vamos a ser justos: Bahía de la Media Luna es un nombre que dice casi todo y entonces cuando me proponen caminar media hora entre la selva para llegar, no puedo negarme. Negarme como? Negarme porqué? Half moon bay debe ser una de las playas mas bonitas que se pueda encontrar. Entonces la media hora de ida es como entrar lentamente en un sueño que se puede tocar y la media hora de vuelta, todos los días,  es...es... mejor no pensarlo y hacer el camino de vuelta con los ojos cerrados repitiendo "Guanaja, Utila, Roatan, Guanaja, Utila, Roatan,Guanaja, Utila, Roatan"&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-1808127647957189716?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/1808127647957189716/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=1808127647957189716&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1808127647957189716'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1808127647957189716'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/01/161824-n-863321-o.html' title='16°18´24&quot; N  86°33´21&quot; O'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-5017799101492439753</id><published>2011-01-26T10:39:00.000-08:00</published><updated>2011-01-26T11:07:00.056-08:00</updated><title type='text'>4°57´01" N  73°26´35" E</title><content type='html'>Mi mamá siempre me pregunta: A que lugar volverías si pudieras elegir? y siempre le contesto lo mismo. A TODOS los lugares que ya fuí. Estoy convencido de que no hay lugares que no merezcan ser visitados, estoy seguro de que no existe en este planeta un lugar que no tenga algo que te deje una sonrisa, un pensamiento o una imagen para siempre. Por eso siempre le respondo igual, pero ella de tanto en tanto me sigue preguntando, obstinada en ver si encuentra un atajo al lugar mas hermoso. Entonces siempre me quedo pensando y me doy cuenta que mi respuesta es la correcta, sin embargo, no se lo cuenten, me gustaría volver a un lugar bastante particular. 12 metros bajo el agua del oceano indico, tan luminoso y transparente como un cuarto de cristal, una corriente intensa que sopla firme como el mejor de los vientos, asomado a un acantilado que de tan profundo no deja ver el final, apenas agarrado de unas piedras mirando como pasan, van y vienen, lentamente, majestuosa y felinamente un grupo de tiburones de arrecife que nos observan de ida y de vuelta a menos de 3 metros de distancia. Puedo ver las burbujas de los que me acompañan, salir de sus reguladores atolondradamente, respirando tan intenso y tan nerviosos.  Un lugar con tanta vida y tantos colores pide a gritos una segunda vez.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-5017799101492439753?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/5017799101492439753/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=5017799101492439753&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5017799101492439753'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5017799101492439753'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/01/45701-n-732635-e.html' title='4°57´01&quot; N  73°26´35&quot; E'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-1355792817222308409</id><published>2011-01-26T09:03:00.000-08:00</published><updated>2011-01-26T09:28:57.975-08:00</updated><title type='text'>29° 57' 29" N  90° 04' 00" O</title><content type='html'>La culpa la tuvo Faulkner. Si no hubiera leído sus historias nunca habría llegado hasta acá. Faulkner tiene por costumbre hacerte eso, te hace entrar despacito, sin que te des cuenta y para cuando abris los ojos ya no podes salir. Estas adentro y empezas a preguntarte un montón de cosas que no tienen respuesta.&lt;div&gt;Culpa de Faulkner llegué acá. Y gracias a Faulkner me acordé de todo lo que me había dicho Twain, porque ese también tiene lo suyo...por más que te hable de otros lugares el sureste de estados unidos cuando lo miras de lejos te parece todo lo mismo...y cuando te acercas tambien.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Asi que por culpa de dos tipos me puse a recorrer el French Quarter, me subia al tranvía que te pasea por la ciudad como si fuera un viaje de 100 años atrás, me maraville de los balcones, de las plantas y las casas tan especiales que dejaron los franceses y los ingleses supieron mantener. Me llegue al puerto sobre el río enorme y despues pasee por el missisippi hasta llegar a una plantación de esas que solo veías en Valle de Pasiones. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Nueva Orleans valió el viaje. Debería agradecerle a Faulkner, debería agradecerle a Twain... &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-1355792817222308409?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/1355792817222308409/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=1355792817222308409&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1355792817222308409'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1355792817222308409'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/01/29-57-29-n-90-04-00-o.html' title='29° 57&apos; 29&quot; N  90° 04&apos; 00&quot; O'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-7579548969639568263</id><published>2011-01-25T14:35:00.000-08:00</published><updated>2011-01-26T09:01:01.380-08:00</updated><title type='text'>14° 29' 42" N 88° 11' 14" O</title><content type='html'>El Lejano Oeste de las películas se mudó. Ahora atiende a ambos lados de un riacho marron que corre despacioso en la punta mas extrema de yucatán. Trajeron hasta acá los decorados, los armaron como pudieron para que aguanten el huracán que siempre esta por venir, los clavaron apenas, todo de madera, apenas pintado...ya vendrán otro día a terminarlo. Vendrán? mientras tanto la gente que estaba deambulando por ahi se fue quedando, miró primero, pregunto "hay alguien?" los decorados no respondieron, los actores no estaban...y se fueron quedando. &lt;div&gt;Ahora Belize City es una ciudad completamente hecha de madera, tablas recortadas, pegadas, clavadas, atornilladas, esperanzadas en durar un poco más que nada. Recorrerla, caminar sus calles y moverse es un espectaculo extraño, es habitar un mundo que a cada instante esta prometiendo desaparecer. El banco es un edificio de cemento, firme y robusto, obviamente... lo demás son montones de tablas apenas separadas pro un riacho que comunica el far west con el caribe.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No me digas que no te dije, probablemente nunca se estrene la película, muy probablemente un día desaparezca hasta el decorado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-7579548969639568263?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/7579548969639568263/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=7579548969639568263&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7579548969639568263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7579548969639568263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2011/01/14-29-42-n-88-11-14-o.html' title='14° 29&apos; 42&quot; N 88° 11&apos; 14&quot; O'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-2456114689588773950</id><published>2010-12-31T13:31:00.000-08:00</published><updated>2010-12-31T13:43:34.319-08:00</updated><title type='text'>14° 56´N 85° 61´O</title><content type='html'>Copán esta en ruinas, sabías? &lt;div&gt;Sí, ruinas. Parece que un día amaneció distinto, el sol al revés, de arriba a abajo de oeste a este y todo terminó. Fué una ciudad enorme, hermosa y prestigiosa. Copán tiene escaleras que hablan, estelas que cuentan historias, paredes y pinturas que no pueden callarse. Parece imposible que en el medio de la selva uno tenga que cubrirse los ojos para esquivar por un rato el bullicio. Nadie sabe como fue el final de Copán, miro al sol y le pregunto. Me tapo los oídos y escucho. Las lagrimas no lo dejan hablar. Llueve... como siempre. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-2456114689588773950?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/2456114689588773950/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=2456114689588773950&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/2456114689588773950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/2456114689588773950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2010/12/14-56n-85-61o.html' title='14° 56´N 85° 61´O'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-5403057412630148540</id><published>2010-12-31T13:26:00.000-08:00</published><updated>2011-01-07T15:04:37.618-08:00</updated><title type='text'>40° 45´N 73° 79´ O</title><content type='html'>Había una vez una calle que escapaba de las sombras y solo tenía éxito una vez al día como una cenicienta al revés; siempre a las 12 del mediodía. &lt;div&gt;Había una vez una calle que de tanto transito parecía contener el mundo. Había una vez un alfiler clavado en el mundo y si medias con la vista, el oído  y los demás sentidos te dabas cuenta de que estaba en el centro mismo.&lt;div&gt;Había una vez un lugar donde me dejé el corazón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Había una vez... Nueva York &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-5403057412630148540?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/5403057412630148540/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=5403057412630148540&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5403057412630148540'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5403057412630148540'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2010/12/40-45n-73-79-o.html' title='40° 45´N 73° 79´ O'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-6216541225617442937</id><published>2010-12-31T13:18:00.000-08:00</published><updated>2011-01-07T15:05:53.979-08:00</updated><title type='text'>34° 13´ S 18° 25´ E</title><content type='html'>Me pregunto.&lt;div&gt;Una montaña plana? Una montaña que se asoma al oceano? Si tanto me hablan de ella no puedo negarme a conocerla. Estoy en Ciudad del Cabo y Table Mountain también, casualidades del destino que no puedo descifrar. Podría ser cualquier otro lugar del mundo pero estamos aquí.&lt;div&gt;Desde la ciudad se deja ver, dominandolo todo, extraña, distinta, con las nubes pasandole por la frente como cabellos de vapor.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Desde la calle, la Main Avenue, la Marina de Alfred y Victoria, desde Camp Bay...no importa desde donde mire. Table Mountain esta ahí. Así fué como perdí la pulseada con el destino. Subí, caminé , admire sus formas extrañas, sus caras tan diferentes, sus vistas apabullantes. Me rendí entonces y ahora, creanme, no puedo dejar de hablar de ella.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-6216541225617442937?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/6216541225617442937/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=6216541225617442937&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/6216541225617442937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/6216541225617442937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2010/12/34-13-s-18-25-e.html' title='34° 13´ S 18° 25´ E'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-4189722780611844680</id><published>2010-12-31T13:12:00.000-08:00</published><updated>2010-12-31T13:18:43.342-08:00</updated><title type='text'>36° 06´ N 115° 10´ O</title><content type='html'>Luces, luces y más luces, tantos colores explotando, salpicando el desierto y llevandose en olas enormes el asombro que de todas formas me sigue invadiendo. Hoteles que son sueños, sueños que ya no pueden distinguirse de la realidad. Realidad?. Las Vegas me dijeron. Las Vegas? Dije. Será interesante? Quizás.&lt;div&gt;Equivocado otra vez, Las Vegas no es interesante, es algo más; esta en otra categoría en otro peso en otro nivel, no tiene rival. Esta mas allá de lo que había imaginado del mundo que tengo conocido. Las Vegas simplemente es como Las Vegas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;La bola gira, la moneda cae, la carta se mezcla...es muy difícil perder en un lugar así, probablemente la única forma sea llegar aquí pensando que ya no se puede soñar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-4189722780611844680?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/4189722780611844680/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=4189722780611844680&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4189722780611844680'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4189722780611844680'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2010/12/36-06-n-115-10-o.html' title='36° 06´ N 115° 10´ O'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-7249769295708738972</id><published>2010-12-31T13:04:00.000-08:00</published><updated>2010-12-31T13:12:01.190-08:00</updated><title type='text'>23° 03´S 44° 21´ O</title><content type='html'>Es importante saber que el mundo tiene lugares donde la belleza esta escondida, segura, recluida. Es tan importante saber el secreto como conocer la contraseña que abre las puertas del paraíso, pero siempre hay un riesgo...hay colores que no te dejan volver de Angra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-7249769295708738972?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/7249769295708738972/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=7249769295708738972&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7249769295708738972'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7249769295708738972'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2010/12/23-03s-44-21-o.html' title='23° 03´S 44° 21´ O'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-4618605844112838583</id><published>2010-12-31T13:00:00.000-08:00</published><updated>2010-12-31T13:04:19.879-08:00</updated><title type='text'>17° 18´N 87° 32´O</title><content type='html'>Hay una foto, la tengo vista en los libros, esa foto tomada desde un avión, la ví y la sigo viendo. El mar es celeste, intenso, casi como un cristal derretido. En el medio de ese mar, en el centro de la imagen, un circulo casi perfecto, azul, profundo. Al pie de la foto las letras apenas explican "Blue Hole, Belize". Ayer estuve en la foto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-4618605844112838583?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/4618605844112838583/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=4618605844112838583&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4618605844112838583'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4618605844112838583'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2010/12/17-18n-87-32o.html' title='17° 18´N 87° 32´O'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-4515585347580466356</id><published>2010-12-31T12:38:00.000-08:00</published><updated>2010-12-31T12:59:33.915-08:00</updated><title type='text'>3° 35´ N 73° 30´E</title><content type='html'>Vamos a conocer Fofalhi Faru o como es el mundo (en Maldivas) más allá de acá. Pero... acá todo es blanco como la arena en polvo, turquesa y azul como el Indico que nos abraza, verde como esas palmeras que sostienen el sol amarillo. Vamos, veamos! Fuimos y conocimos. Viste alguna vez casas con paredes de coral? Yo sí. Callecitas de arena apenas cobijadas del sol por árboles de un verde tan intenso que apenas te dejan soñar? Yo sí. Chicos de sonrisa blanca saltando al agua como espejo, una y otra vez, entre pequeños barquitos de madera? Yo sí. Lugares donde el tiempo choca tan imprevistamente que las mujeres de ayer se quedaron atrapadas? Yo sí. Viste? ya vimos que allá puede ser tan distinto...y tan igual que acá.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-4515585347580466356?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/4515585347580466356/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=4515585347580466356&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4515585347580466356'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4515585347580466356'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2010/12/3-35-n-73-30e.html' title='3° 35´ N 73° 30´E'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-8613204691177812702</id><published>2010-12-31T12:31:00.000-08:00</published><updated>2010-12-31T12:38:11.252-08:00</updated><title type='text'>4° 10' N 73° 31' E</title><content type='html'>En Male caminaba por la calle con miedo a caerme del mapa. Todo tan pequeño, tan diminuto y reducido el espacio de esa ciudad mezcla de occidente y oriente que se mueve lentamente casi pretendiendo ser lo que no es. Las Maldivas son como un collar caprichoso y Male esta engarzada cuidadosamente, como un pequeño y valioso diamante, en la joya turquesa del Indico.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-8613204691177812702?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/8613204691177812702/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=8613204691177812702&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/8613204691177812702'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/8613204691177812702'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2010/12/4-10-n-73-31-e.html' title='4° 10&apos; N 73° 31&apos; E'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-5121520959294022051</id><published>2009-12-30T15:52:00.000-08:00</published><updated>2010-02-24T10:11:49.796-08:00</updated><title type='text'>Ganas</title><content type='html'>Me dieron ganas de escribir uno de los cuentos de Hemingway. Me dieron ganas y en mi cabeza empezaron a amontonarse las palabras, los lugares, las ideas, los olores, el crujir del pasto seco debajo de las botas, el abrazo del fuego que viene con el viento.&lt;br /&gt;Me dieron ganas de escribir uno de los cuentos de Hemingway y no pude evitar las miradas de los cargadores negros que nos seguían, penetrantes, con sus ojos tremendamente blancos saltando de sus pieles oscuras. No pude evitar moverme despacio, silencioso, en contra del viento evitando que los leones, enormes, nos huelan, nos sientan, nos corran... nos maten. La lona reseca, las sillas plegables, pesadas, incomodas, las carpas apenas útiles, la noche silenciosa y a la vez estridente de esos ruidos que crecen como amenazas, tantas que no me dejan separarme del rifle.&lt;br /&gt;Me dieron ganas de escribir uno de los cuentos de Hemingway, pero uno ya escrito. No parecido, no con su estilo, ni sus palabras, ni el idioma; uno de los que él ya escribió. Entretanto me di tiempo para ayudar a desarmar el campamento, controlar la carga, hablar con el guía y escuchar de su boca donde debiamos ir para encontrar, de una vez por todas, a esos leones que insisten en ser invisibles. Rastros de sus patas, restos de su cacería, algunos pelos atrapados en las espinas del sendero. Quizás esten junto al agua. Quizás esten rodeando otra presa. Esa cebra que busca confiada el agua?. Siento el olor espeso , que quema la nariz, de los leones... ahí cerca. Mirando ellos, mirandolos nosotros.&lt;br /&gt;Me dieron ganas de escribir uno de los cuentos de Hemingway, uno ya escrito; de tantas ganas cargué el rifle por enésima vez. Lo sentí en mis manos, ahora mojadas, la madera lustrada, el caño helado, el metal del gatillo. El silencio de palabras, la explosión constante de sonidos, los animales que se mueven y en un mismo pozo de agua mantienen una tregua de papel. Los leones miran sus presas, nosotros a ellos.&lt;br /&gt;Me dieron ganas de escribir un cuento de Hemingway, de esos que ya escribió, de esos que lo hicieron famoso. Me dieron ganas, esas ganas en catarata que no pueden contenerse, ni siquiera entenderse. Lo miré resuelto, porque ya no podía detenerme; no quise justificarme ni explicarme porque tampoco sabía como. Enfrente sus ojos y se lo dije. Cruda, brutal sincera y estupidamente. Giró muy... muy lentamente y con su rifle enorme acarició el pasto reseco que nos rodeaba, con el codo apenas separado del suelo, mientras seguíamos tirados en la tierra.&lt;br /&gt;El caño empavonado pareció enamorarse de mis ojos y se quedo quieto apuntandome, pidiendo ,tal vez, una explicación que no tenía o quizás una disculpa que yo no encontraba. Miré el caño de su rifle brillando reflejado en sus ojos azules y vi su ceño fruncido apoyando la vista en la mira y apenas con un hilo de voz le dije casi suplicando " Ernest...".&lt;br /&gt;El caño escúpió fuego y mis oídos se encontraron repentinamente con un pitido infinito, mis ojos se abrieron sin tiempo a cerrarse de nuevo.&lt;br /&gt;El león cayó, detrás mío, inmóvil, deformado por el impacto del plomo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-5121520959294022051?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/5121520959294022051/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=5121520959294022051&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5121520959294022051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5121520959294022051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/12/ganas.html' title='Ganas'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-7748942558920905976</id><published>2009-12-18T10:49:00.001-08:00</published><updated>2010-03-02T10:29:46.617-08:00</updated><title type='text'>Mujeres 2</title><content type='html'>Me llevo a una mesa contra la pared del fondo, debajo de un poster de Marilyn con su pollera revoloteando, alejada de las ventanas que daban a la calle. Trasladamos nuestras cosas a ese rincon como si estuviera obsesionada en que nadie nos escuchara. Devolvimos a su lugar las tazas y comenzo a contarme. Mientras ella explicaba, yo miraba las piernas del poster, una y otra vez, hasta la frontera que marcaban los aleteos de la tela. El bar eran unas 10 mesas redondas, nuevas, de color claro, con unos pies rectos que les marcaban el caracter, distribuidas simetricamente en un salon rectangular. Uno de los lados del bar daba a la calle empedrada por donde la gente iba y venia como si fuera el unico camino posible. Las paredes interiores se tapaban la verguenza con posters de clasicos del cine: Marilyn, Marlene, Sharon, Brigitte, Sofía e Isabel; todas de riguroso blanco y negro, mirando el futuro con ojos de rayos X, a salvo de los problemas, el tiempo, el olvido y la mala fama. Ella me explicaba sus cosas y yo no podía seguir el hilo de sus palabras, se me deshacian en los oídos y no retenía mas que pequeñas porciones de quejas de sus novios, los problemas con sus maridos, las alternativas en sus amigos y fundamentalmente explicaciones de sus fracasos. Vamos debajo de Sofía - le dije de repente- esta mujer (señale el poster de Marilyn) no me deja pensar. Levantó su taza sin quejarse y mientras seguía hablando (ahora en voz mas baja) caminamos hasta la mesa que estaba debajo de la foto de Sofía Loren. Nos recibió su foto con una piel vaporosa al cuello y la pierna flexionada apoyada en una banqueta,. Mientras apoyabamos las tazas, otra vez miré a Sofía y me sentí final e inexplicablemente cómodo, como cuando uno llega a su casa, a ese lugar donde puede ser quien realmente es sin esperar juicios ni veredictos de ningún tipo. Ahora podía escucharla con mas atención pero ella ya no podía volver atrás con su relato. Su historia era como un auto de carreras, había largado y no quedaba otra posibilidad que esperarlo en la próxima vuelta, y seguirlo de atrás. Veinte o treinta minutos después se calló repentinamente y fué como si se apagara el mar, como si un murmullo que uno cree eterno se terminara sin motivo aparente. La orfandad que abrió su silencio era horrible. Nos miramos y entendí, por lo que decían sus ojos, que ahora esperaba algo que yo no podía darle; una respuesta. Mientras la miraba fijo mis manos se movían, independientemente de mis pensamientos, y buscaban en la mesa las ideas que mi cabeza no podía encontrar en otro lugar. Comencé a sacudir intensamente un sobre de azúcar y busqué ayuda en los posters de las paredes. Desde la pared de enfrente, Marilyn me miraba, perdonando la traición ,y como con esas mujeres que son únicas en nuestras vidas sentí que no hacía falta que me disculpara, ni que me excusara, por haberla abandonado cambiandome de mesa, de foto y de actríz. Repentinamente, como en un flash, en los ojos claros de Marilyn encontré la respuesta que estaba buscando y que mi amiga imperiosamente necesitaba. Entonces, mirando a mi amiga a los ojos le dije: Sabes que pasa? Los hombres las preferimos rubias...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-7748942558920905976?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/7748942558920905976/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=7748942558920905976&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7748942558920905976'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7748942558920905976'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/12/mujeres-2.html' title='Mujeres 2'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-1077648433542511543</id><published>2009-12-18T10:42:00.001-08:00</published><updated>2010-02-24T10:56:29.647-08:00</updated><title type='text'>El Viaje</title><content type='html'>&lt;div&gt;Había llegado hasta ahí después de pasarme horas mirando al sol derretirse sobre los campos, los árboles y las casas como si fuera un liquido viscoso escurriéndose a ese embudo gigante que es el horizonte, a través de las ventanas de un ómnibus.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Antes de venir estaba seguro de lo que estaba haciendo, pero ahora, mágicamente, con esa claridad inquietante que da la realidad; me daba cuenta de que en realidad, no sabía. Nada de lo que había imaginado ocurría, las cosas no eran como había imaginado, el mar no estaba donde me había prometido, el sol se había ido, la última luz colgaba de un alambre, ella estaba ahí pero claramente no era la misma. Estaba cambiada, desdibujada, una mueca de la alegría que no podía ocultar haber perdido. Me saludo como siempre pero distinto, plasticamente,  irrealmente. Si solo pudiera torcer la curva del destino para que no encuentre siempre la misma recta al fracaso, pensé. Hablamos de nada que valiera la pena recordarse y cuando se distrajo un momento...escapé.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Caminando apurado hasta la estación de ómnibus, saltando charcos de la llovizna intensa, tipie en mi celular: No es que las palabras sobren, no alcanzan. Apreté "enviar".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La imaginé leyendo desde su celular. La imaginé llorando y asintiendo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Prefiero seguir así, imaginándola &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-1077648433542511543?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/1077648433542511543/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=1077648433542511543&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1077648433542511543'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1077648433542511543'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/12/el-viaje.html' title='El Viaje'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-5613684308379224301</id><published>2009-09-08T19:11:00.000-07:00</published><updated>2009-09-09T08:27:32.373-07:00</updated><title type='text'>Luz</title><content type='html'>La ultima vez que vi Paris estaba apoyada sobre la mesa de luz de mi papá, recortada como si fuera una obra de arte cuidadosamente seccionada con esas tijeras que tienen las hojas como si fueran los dientes de un cocodrilo metálico. París reposaba al pie del velador y a mi me parecía una imagen casi religiosa, la vela era ahora un velador; el santo tenía el rostro de la torre Eiffel. París estaba llena de luces, amarillas, potentes, remarcando con fuerza la silueta de las calles. La torre se sumaba al amarillo anaranjado eléctrico del neón y dejaba el cielo negro y oscuro como si hubiera desaparecido.&lt;br /&gt;La última vez que ví París no me pareció gran cosa, un pedazo cualquiera de una ciudad cualquiera, tal y como se vería esa ciudad que uno eligiera si tuviera 15 por 15 centímetros. Calles, esquinas, luces, autos, árboles, se distinguían, iguales a los que había visto en otros lados. Borrachos, pobres, ciegos, olvidados, abandonados, podía imaginar, iguales a los que había visto en otros lados. Ya conocía París, la había visto tantas veces que cerrando los ojos podía recorrer las calles de esa noche inmortalizada, cruzar lentamente las esquinas esquivando los autos, recorrer las veredas anchas, subirme el cuello de la campera para espantar el viento helado, llegar a la torre y esperar el ascensor para subir y espiar desde ahí lo que quedo fuera de la foto, lo que se perdió entre los dientes del cocodrilo metálico de mi papá. De todas formas para mi, París era eso y no mucho más, sin embargo el lugar privilegiado que ocupaba en esa liturgia pagana del velador, los deseos y la tijera, la ponían a la altura de esos misterios que no tienen explicación racional pero que están irremediablemente atados a lo imposible.&lt;br /&gt;La última vez que vi París había un libro haciéndole compañía. Vigilante y atento, a un costado, desde la tapa bordó se escapaban doradas las letras y el nombre del autor. &lt;br /&gt;Otra vez París me pareció que no era un sueño, ni el paraíso, ni el cielo, ni siquiera era un secreto y se lo dije a papá.&lt;br /&gt;Es que Paris... era una fiesta, me dijo. Corrió la foto, encendió el velador, levantó el libro como si fuera parte de esa ceremonia sagrada y me lo puso en las manos. &lt;br /&gt;La ultima vez que vi Paris tenía las tapas bordo, las letras doradas y los ojos de Hemingway.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-5613684308379224301?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/5613684308379224301/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=5613684308379224301&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5613684308379224301'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5613684308379224301'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/09/luz.html' title='Luz'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-5413799790661232072</id><published>2009-08-24T19:11:00.001-07:00</published><updated>2009-08-24T19:11:59.970-07:00</updated><title type='text'>Imposible perderse</title><content type='html'>HACIA ADELANTE,  podría ser la síntesis de la enseñanza. &lt;br /&gt;Tantos años, tantas reglas, tantas ideas, tácticas, tecnología, historia, habilidad, sacrificio y talento para que sacudiendo todo… queden solo dos palabras. Solitarias, abandonadas pero al mismo tiempo fuertes y determinadas, dispuestas a dar batalla porque saben que son la esencia misma.&lt;br /&gt;Es ahí donde se le ven los huesos a este esqueleto enorme que extiende sus brazos y nos tiene atrapados, ahí esta la explicación, el porqué, la razón que hace que algunos sean diferentes y se sientan unidos por una fuerza extraña, indescriptible que les recorre las venas y los hace iguales. &lt;br /&gt;Allí esta el secreto, adelante siempre adelante, diez pasos, un metro, diez centímetros…la clave no esta en la distancia sino en la dirección. Por eso es tan fácil reconocerse en otro hombre del rugby, todos tenemos el mismo destino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-5413799790661232072?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/5413799790661232072/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=5413799790661232072&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5413799790661232072'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5413799790661232072'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/08/imposible-perderse.html' title='Imposible perderse'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-1225076130048869076</id><published>2009-08-24T18:55:00.000-07:00</published><updated>2009-08-25T18:55:10.885-07:00</updated><title type='text'>Sumas</title><content type='html'>Podría hacer el recuento de las veces que me dijo que no, también podría poner en un papel las veces que intento decirme que si. Si hiciéramos una lista con los ítems inventariados, palmo a palmo, subrayados y acomodados, alineados horizontalmente en una regla perfecta o en una hoja cuadriculada ocupando histéricamente cada uno de los cuadrados enfermizos, detallados, para no perder la cuenta; llegaríamos a la conclusión de que técnicamente tenemos un empate. Sin embargo los dos sabemos que no hay empate posible, aunque no lo digamos; por mas que no lo reconozca y le duela en el orgullo expresarlo en sus pensamientos para esa porción conciente de su personalidad que de a ratos la habita; esta claro que voy ganando. &lt;br /&gt;No es un acto de vanidad, no es una idea antojadiza, son hechos puros y el resultado de la matemática más estricta. Es lógica pura invocada para zanjar un conflicto que no tiene final pero que seguramente, algún día, dejaremos de lado. Estoy ganando y si decidiéramos dejar de jugar hoy mismo, en este segundo, me llevaría los laureles y otros premios que pudieran existir. &lt;br /&gt;Estoy ganando, simplemente, porque tengo la suerte de poder anotar en mi lista de puntos las veces que la vi sonreír, el espectáculo de observarla hacer nada y solo ser ella, el placer de asomarme a su vida, la experiencia de acompañarla a ninguna parte y la locura de escucharla contarme apasionadamente un montón de cosas que podría llevarse el viento. &lt;br /&gt;Ya lo dije antes, no hay empate posible, tampoco puedo perder. Ya gané. Ahora solo me queda, algún día, disfrutar de la gloria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-1225076130048869076?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/1225076130048869076/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=1225076130048869076&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1225076130048869076'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1225076130048869076'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/08/sumas.html' title='Sumas'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-5087780121790732445</id><published>2009-07-01T19:04:00.001-07:00</published><updated>2009-07-01T19:04:48.047-07:00</updated><title type='text'>Ojo</title><content type='html'>No hay ninguna posibilidad de que un tackle se convierta en otra cosa mas que una forma de detener el tiempo, no es posible que una patada a cargar no produzca el efecto devastador de un misil sin dueño, es improbable que el mismo choque de hombros y caderas se lleve por segunda vez los mismos moretones.&lt;br /&gt;Si el try no valiera nada probablemente sería lo mismo porque no hay razón más justificada, para ir hacia delante, que saber que nunca se llega.&lt;br /&gt;Así como ese pateador solitario espera que la fortuna, el viento, el talento y las ganas le pongan un rumbo concreto a la pelota para que el jurado lo declare inocente; el pilar espera que no lo hagan correr de nuevo hacia atrás, que no tenga que desandar los pasos que tanto esfuerzo le costaron y que puede ver que se descosen uno tras otro como si alguien tirara de un hilo transparente cada vez que la pelota se pierde. Hace mucho que ya no veo rugby, aprendí a mirar lo que hay detrás.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-5087780121790732445?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/5087780121790732445/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=5087780121790732445&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5087780121790732445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5087780121790732445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/07/ojo.html' title='Ojo'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-1795582051860974330</id><published>2009-07-01T18:51:00.001-07:00</published><updated>2009-07-01T18:51:48.991-07:00</updated><title type='text'>Ella, desde la ventana</title><content type='html'>La miraba sin poder evitarla por la secreta razón de no querer hacerlo. De tanto mirarla aprendí a escucharla sin que me hablara. Y así fue como descubrí que detrás de esa mujer no había nada. Aunque parecía segura de todo, desde la vereda del frente que dan las palabras, se la veía con la consistencia de una nube que amenaza llover. No se lo dije nunca, por respeto, seguramente me lo negaría con la cabeza, pero el corazón se le habría saltado traidor. &lt;br /&gt;Ahí estaba, siempre, avanzando a pesar de todo, con la firme convicción que da el no querer que mañana sea como hoy. Como hace uno cuando las cosas no salen como planea? Al principio se empecina pero después, seguramente, cambia de planes hasta lograr que las rectas se crucen y en un punto determinado lo que nos pasa ya esta previsto.&lt;br /&gt;Alguna vez conversamos y cambiamos ideas como si fueran figuritas. Me prometía cosas que aprendí a no esperar que se cumplieran y a no pedirle explicaciones porque mi posición no las merecía. Yo solo miraba y veía que ella tenía la capacidad especial de acumular en su espalda el peso de mil familias, las esperanzas de trescientas vidas y los sueños de otros doscientos desconocidos, sostenido todo en imperfecto equilibrio por una voluntad que pedía a gritos un reemplazo.&lt;br /&gt;Descubrí con el tiempo que la miraba solo para asomarme a su sonrisa. La misma sonrisa que le permitía volar y sacudirse y sacudirnos, el polvo gris que porfiado insiste en cubrirnos&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-1795582051860974330?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/1795582051860974330/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=1795582051860974330&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1795582051860974330'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1795582051860974330'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/07/ella-desde-la-ventana.html' title='Ella, desde la ventana'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-1548333776361779097</id><published>2009-06-24T15:39:00.000-07:00</published><updated>2009-06-28T16:17:15.210-07:00</updated><title type='text'>Bicho Raro</title><content type='html'>Hace unos dias me preguntaron. Si te digo "rugby" que es lo primero que se te viene a la cabeza? Pensé un minuto largo, revolviendo en mi memoria y de ahi saqué un compendio de frases hechas y situaciones límites, de caballerosidades y sacrificios y cosas por el estilo; sin embargo un rato mas tarde cuando me quede solo en la mesa me avergonzé de no haber dicho la verdad. La primera anecdota que me llega como un flash a los ojos, cuando me hicieron esa pregunta, fue una que tenía mezcladas las sorpresa y la decepción, sin embargo si soy sincero lo único que queda es una sonrisa.&lt;br /&gt;En un año que no podría precisar pero en tiempos en que este deporte era menos organizado supimos tener un jugador nuevo, un muchacho del interior que era suboficial del ejercito y estaba en Cordoba destinado por el ejercito. Era prolijo como jugador, cumplidor y no faltaba nunca. Jugaba en reserva, de forward, si mal no recuerdo. Ese domingo, el de la anecdota, el partido de reserva estaba por empezar y el no llegaba, todos estabamos realmente extrañados preguntandonos que podria haberle pasado. Primero había incertidumbre, despues preocupación y finalmente afloraron las puteadas. El partido se jugo igual, no recuerdo el resultado, pero cuando termino seguia la incertidumbre ya matizada entre la bronca y la extrañeza. El martes por la noche cuando llegue a entrenamiento los comentarios me recibieron primero. Sabes porque no vino a jugar el Teniente Sosa? Como no supe que contestar me encogí de hombros y entre risas absurdas me dijeron...porque lo metieron preso!! nosotros esperandolo para jugar y el tipo le sacude un tiro a un conscripto!! te imaginas?. lo metieron preso...y claro, dificil que pudiera llegarse a la cancha. Me quede callado y le dije a al Negro. No, no me lo imagino...ahora el hijo de puta podria haber esperado!! entraron 14 a la cancha en ese partido!! El Negro me miró sonriendo y seguí de largo para encontrar el poste de luz que iluminaba la mitad de la cancha.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-1548333776361779097?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/1548333776361779097/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=1548333776361779097&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1548333776361779097'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1548333776361779097'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/06/bicho-raro.html' title='Bicho Raro'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-863752521168028536</id><published>2009-06-23T13:32:00.001-07:00</published><updated>2009-06-23T18:32:09.426-07:00</updated><title type='text'>Un Tiempo Mas</title><content type='html'>Despues del partido y cuando el tercer tiempo se extinguía atravesado de punta a punta por el frio de la tarde que nos caía encima solo quedabamos cuatro o cinco en el quincho. Estabamos hablando siempre de lo mismo, la anecdota que surgia de algun tackle, la pelota que se habia caido de las manos de alguien en el momento justo y cosas por el estilo. Los pocos que seguiamos sosteniendo la llama de esa charla estabamos sentados sobre la mesa como si hubieramos avanzado hasta un punto donde la reunion era inevitable. Las risas iban y venian pero uno de nosotros estaba enfrascado en una busqueda ,hasta el momento infructuosa, en su bolso. Jorge revolvía y revolvía sacando ropa sucia, vendas usadas, botines, tapones sueltos y cosas por el estilo; hasta que levantando la mano como si hubiera llegado primero en una maraton olímpica sacudió un papel en el aire. Lo miramos como quien mira una pagina escrita en un idioma extraño y esperamos que explicara.&lt;br /&gt;Te prometí que iba a encontrarlo. Dijo mirandome. Busqué por todos lados en mi casa, sabía que lo tenía y ahora cuando no lo encontraba adentro del bolso me quería matar...aca está. La nota esa que te conté, la que escribió el viejo, la que habla de los tres tiempos del rugby. &lt;br /&gt;Por ser el objeto de la explicación yo estaba mirando y escuchandolo pero los demas sumaron sus atenciones cuando empezó con la historia de los tres tiempos del rugby. Algo que parecía obvio quizas no lo era tanto o al menos todos queriamos saber que había detras de semejante definición. Se lo preguntó el Pildora. Te leo y vemos que opinas. desafió Jorge. Así es que desdoblo el papel y se puso a leer con la misma pausa que ponía en la cancha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Primer tiempo: es el periodo que los jugadores le dedican al juego durante la semana. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Normalmente abarca dos prácticas luego de los horarios de trabajo y/o estudio.&lt;br /&gt;El sentido de estas prácticas se halla resumido en dos puntos fundamentales:&lt;br /&gt;1- la oportunidad de encontrarse con los amigos&lt;br /&gt;2- Ponerse de acuerdo entre todos los jugadores y bajo la guía del encargado del equipo, sobre el juego que se pretende desarrollar en el próximo partido. Como se ve el desarrollo físico no forma parte de los objetivos principales de las practicas, aunque si tienen un lugar complementario que puede incluso realizarse en forma individual, de acuerdo a las necesidades y posibilidades de cada jugador. Este primer tiempo es el  del  encuentro semanal, el de las correcciones y de las expectativas. Este primer tiempo tiene lugar tanto en la cancha de entrenamiento como en el vestuario durante una charla de equipo y como en el bar donde entre trago y trago se habla libremente del juego. Un buen “primer tiempo” es la base para construir un verdadero equipo"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;lo interrumpió Juan preguntando de que tiempo hablaba si ultimamente lo único que hacian todos los benditos martes, miercoles y jueves era correr...correr y correr. Jorge lo miró como si fuera a contestarle pero prefirió seguir leyendo mientras un pedazo de pan volaba desde la otra punta de la mesa para pegarle en un ojo a Juan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Segundo tiempo: El partido en si mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el momento mas esperado por todos durante la semana. Es el tiempo de máxima diversión, pero también es el tiempo del desarrollo del carácter del autocontrol y del sentido del equipo. Durante un partido de rugby tienen lugar condiciones de adversidad que aprendemos a sortear, por ejemplo el sentir temor no es algo malo en si mismo, lo interesante es lograr vencerlo y esto ocurre frente al tackle, a una pelota de aire o cuando se para un dribblling.&lt;br /&gt;La condición más importante para encarar este segundo tiempo del rugby es la actitud mental. Con una correcta actitud mental hacia el juego, con seguridad se alcanzara el éxito, el que no necesariamente esta medido en términos de un resultado, sino mas bien, en el placer que nos reporta el haber jugado, dándolo todo por el equipo y respetando a los compañeros, adversarios y referí.  El “segundo tiempo” es el tiempo de la “batalla del rugby”, que solo tiene sentido que se realice si los que participan de ella son gente educada para llevarla a cabo dentro de sus principios y tradiciones."&lt;br /&gt;ahora el que interrumpia era el Corcho. Viste Cuco que es normal que tengas miedo y te borrés siempre!! se despacho mientras todos rompimos el aire a carcajadas. Corcho se metió un poco mas en su personalidad esquiva y empezó a balbucear venganzas que no tenian sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jorge se aclaro la garganta con un vaso de fernet y pidió silencio para seguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Tercer tiempo: para muchos y no sin razón es el más importante de todos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el tiempo del reencuentro con los oponentes y el árbitro, luego de la “batalla”. Es el tiempo del agradecimiento mutuo por haberse ayudado a disfrutar del juego. Es el tiempo del reconocimiento por alguna falta cometida y el momento de limar asperezas. Es el tiempo de las celebraciones, los tragos y los cánticos.&lt;br /&gt;Cuando jugamos en casa debemos atender a nuestros visitantes ofreciéndoles todo nuestro calor de hombre de rugby. Cuando visitamos a otro club debemos aceptar lo que nos ofrecen. En el tercer tiempo conocemos a la persona que encierra el jugador con el que acabamos de competir duramente. Así se forjan lazos de amistad que duran para siempre. No participar del tercer tiempo es no haber entendido el juego, por mas grandes que sean las condiciones exhibidas durante el partido, mas aun, no se habrá gozado del verdadero rugby.&lt;br /&gt;Durante el primer y segundo tiempo nos preparamos para ser “jugadores de rugby” y en el tercer tiempo completamos nuestra formación para ser verdaderos “hombres de rugby”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Termino de leer y no hubo aplausos solamente algunas ideas flotando. Hasta que la mistica se quebró en mil pedazos cuando Trillo desde el fondo dijo. Ahora anda vos Jorge y explicale a mi novia que los fernet que nos estamos tomando son parte del trabajo de la semana!!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-863752521168028536?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/863752521168028536/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=863752521168028536&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/863752521168028536'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/863752521168028536'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/06/un-tiempo-mas.html' title='Un Tiempo Mas'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-5145368533715371580</id><published>2009-06-18T18:52:00.000-07:00</published><updated>2009-06-18T18:53:44.875-07:00</updated><title type='text'>Fragil</title><content type='html'>Si me hubieran dicho un tiempo atrás que estaríamos teniendo esta conversación no lo habría creído. Habíamos terminado de una manera extraña, los dos con cosas por decir que preferíamos mantener ocultas, los dos esperando que el otro dijera algo. Lo que ya sabíamos, de todas formas las culpas se repartían parejas y ambos teníamos tantas que ya no podíamos cargarlas. &lt;br /&gt;Termine la discusión como siempre, sin empezarla siquiera. No hizo falta despedida aunque cruzamos saludos protocolares.&lt;br /&gt;Entonces, después de todo este tiempo, me desconcertó que me llamara y me trajera de vuelta de un paseo mental por mis cosas por hacer en el que estaba enfrascado. La mire primero sin entender, todavía masticando alguna idea que trataba de no perder. Entonces no me quedo mas remedio que detenerme y preguntarle las formalidades de siempre. Las respuestas siempre venían acompañadas de una sonrisa y eso hizo que me mientras hablábamos no pudiera dejar de cuestionarme si era posible que la vida tuviera ese efecto en los rencores. &lt;br /&gt;Me contó de su vida, los cambios, el trabajo, el futuro y a cambio le entregue la escasa información que me atrevía a revelarle; me di cuenta luego que probablemente mi mezquino comportamiento se debía a que simplemente no le creía. &lt;br /&gt;Porque tanta sonrisa, porque tanta amabilidad, a que debíamos esa nueva  y reluciente actitud? La respuesta supongo que estaba ahí dentro, en el mismo torbellino de cosas que me estaba contando, pero de tan rápido el giro no podía distinguirlo. Entonces cuando el intercambio de palabras, conceptos, refranes y deseos comenzó a morirse indefectiblemente cerré el dialogo entregando yo también una muestra de perdón y olvido.  Hace unos días me acordaba de vos. Le dije. Podría haber esperado que me preguntara porque pero preferí obviar el tramite. No se como vino a mi cabeza algo relacionado a tu negocio. Agregué.&lt;br /&gt;Entonces ella puso en su cara la sonrisa mas ancha que encontró y me dijo. No es mas mi negocio, me separé.&lt;br /&gt;Del negocio? Pregunté.&lt;br /&gt;De mi marido. &lt;br /&gt;La conversación ya no tenía remedio, había naufragado en un mar de cuestiones que excedían lo que había sido un encuentro casual de dos personas que habían terminado lo suficientemente bien como para no odiarse pero lo suficientemente mal como para no hablarse mas. Entonces apure el elogio por la decisión y saludando apenas comencé a irme; como si estuviera cruzando un puente de cristal con zapatos de plomo…no quería quedarme del lado equivocado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-5145368533715371580?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/5145368533715371580/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=5145368533715371580&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5145368533715371580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5145368533715371580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/06/fragil.html' title='Fragil'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-5009405946261951193</id><published>2009-06-12T14:06:00.001-07:00</published><updated>2009-06-22T18:47:22.487-07:00</updated><title type='text'>Tu Primo José</title><content type='html'>Sabes lo que me dijo el día que nos conocimos?&lt;br /&gt;Ni idea… Te pregunto por tu trabajo? Habló de tus amigas, de tus ojos, de tu sonrisa, de tus ideas…?&lt;br /&gt;No, peor, fue directo, casi obsceno…destruyo en 3 palabras una relación que podría haber llegado algo mas allá del primer sobrecito de edulcorante en nuestro primer café juntos…&lt;br /&gt;Que te dijo Gabi? Contame…&lt;br /&gt;Se presentó, nos sentamos en la mesa y antes de que pidiera mi capuchino me dijo su nombre y despues de decirme quien era, de donde me conocía y cosas por el estilo; le acercó un fosforo a mi mal humor cargado con nafta. "sabes que si hay algo que tengo...es onda”. lo dejé hablar, lo mire y le dije… pero conciencia de lo que decís, no!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-5009405946261951193?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/5009405946261951193/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=5009405946261951193&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5009405946261951193'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5009405946261951193'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/06/tu-primo-jose.html' title='Tu Primo José'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-1355405780600829666</id><published>2009-06-12T13:55:00.001-07:00</published><updated>2009-06-12T13:55:44.683-07:00</updated><title type='text'>Tiro Bajo</title><content type='html'>Ese gordo es enorme, se mueve como si rodara pero llega a todos lados…&lt;br /&gt;Dejamelo a mi que lo voy a buscar bien abajo, si le vas arriba estas liquidado. Se confió el sapo.&lt;br /&gt;Abajo donde si no tiene cintura!! Me reí mientras me ponía el protector bucal de nuevo.&lt;br /&gt;El arbitro llamo al segundo tiempo y cada uno volvió a su puesto en la cancha, que esa tarde estaba especialmente polvorienta, la sequía y el viento habían hecho que un polvo en suspensión flotara sobre el rectángulo sumiéndonos a todos en una extraña nube rojiza que no desaparecía nunca.&lt;br /&gt;La salida fue larga al fondo y desde allá empezó a atacar el fullback, se coló entre las marcas hasta casi llegar a mitad de cancha, por ahí lo pararon en seco con un tackle de esos que están al borde de caerse del reglamento, sin embargo pudo dar la pelota. Nuestros forwards volvían del otro lado de la cancha después de haber quedado mal parados por la corrida del fullback de ellos. El que tomo la pelota avanzó apenas unos metros y cayó pesado, como si los pies se le hubieran olvidado en la linea de 22. Rebotó y en el mismo impulso pudo cubrir la pelota. Estaba ahí y como siempre no pudo evitar la tentación de anotarse con un penal de aquellos. El eléctrico saltó sobre ese rock que ya tenía forma de montaña y manoteo al medioscrum y a la pelota como si fuera un arquero de futbol cortando un centro. Varios gritos quejándose, insultos y dos trompadas lo recibieron del otro lado. En el mismo instante el arbitro pitó y marcó. Se levantaron todos y desde el piso el eléctrico empezó una discusión que ya estaba perdida. Fue penal? Preguntó gritando, desafiante como si la razón que estaba por invocar estuviera oculta en algún lado y todos estuviéramos por descubrirla. Penal, no…penalazo!!! Le grito en la cara. No hicimos ni dijimos nada porque era indefendible por donde se lo mirara, quizás si le hubiera puesto una amarilla le hubiéramos agradecido también.&lt;br /&gt;Estábamos en las 5 nuestras y la posición era muy complicada, no quedaba mucho tiempo, ganábamos por 3 y seguramente la pelota se la iban a dar al gordo para que entrara con todo lo que se pusiera delante en el ingoal.&lt;br /&gt;Se formaron para hacer alguna de esas jugadas de penal que se entrenan en la semana y nunca resultan en los partidos, frente al gordo pusimos al sapo que todavía seguía esperando la oportunidad para “atarle los cordones”.&lt;br /&gt;Abrieron, dos pases y la pelota al gordo, que entró sesgado, ya habíamos salido todos a marcar y el sapo se lo encontró casi de frente. Trató de tomarle las dos piernas pero se hizo imposible por esas cosas que tiene la materia y la física. El gordo siguió avanzando como si nada hasta que el sapo ajustó el abrazo y lo tomó del pié. Eso le quitó velocidad y casi lo frena. Kike y el bañero lo agarraron arriba para terminar de doblarlo y devolverlo al lugar desde donde había venido. Se le cayó la pelota y desde algún lado ,que era difícil distinguir, se escucho el silbato del arbitro cobrando de nuevo. &lt;br /&gt;Para nosotros ,pensé. Tackle alto, dijo. Lo queríamos matar. El sapo se levanto del suelo y se le paro al frente buscando una explicación. Alto que? Si le ate los cordones, gritó.&lt;br /&gt;Tackle alto del señor, dijo apuntando acusador al bañero. &lt;br /&gt;Nos fuimos otra vez hasta la linea del ingoal esperando la misma jugada otra vez. No nos equivocamos, el gordo de nuevo, enorme, macizo, rustico, lanzado con la pelota entre las manos a conquistar nuestro espacio. El sapo salió aún mas decidido y le comió los tobillos con sus brazos para que esta vez si, la mente dominara a la materia y esas piernas monolíticas se juntaran y trabaran en un mismo acto. Cayó pesado, inevitablemente y la pelota le explotó en el pecho saltando despavorida para un costado. Knock on. Pelota nuestra y partido casi terminado. El sapo se levantó del suelo y se sacudió la tierra sobradoramente, como diría Soriano, mientras le palmeaban la espalda y lo felicitaban camino hasta la punta para encontrarme y dandome un abrazo me dijo entusiasmado y excitado mientras hacia lo que podía para no escupir el protector…que te digo siempre Mono? Andale abajo!!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-1355405780600829666?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/1355405780600829666/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=1355405780600829666&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1355405780600829666'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1355405780600829666'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/06/tiro-bajo.html' title='Tiro Bajo'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-7686042147433335435</id><published>2009-06-04T18:39:00.001-07:00</published><updated>2009-06-04T18:39:33.494-07:00</updated><title type='text'>No va a quedar asi</title><content type='html'>Me pegó de atrás. No lo ví, pero sentí el peso de la mano que me golpeo la nuca. Seco el golpe. Duro, buscando decirme algo, suponiendo que yo entendía. Si entendí. Eso era penal, pero que podía hacer si ya estaba ahí, o los dejaba que jugaran o hacia penal. Hice penal entonces y el arbitro tardo en cobrarlo, por eso la trompada…aunque seguramente hubiera ligado la trompada igual, esa u otra.&lt;br /&gt;Supe que era el 5 porque me miró directo a los ojos cuando se hacia para atrás. Fijo me miraba como diciendo “si fui yo y que?” el arbitro cobro el penal pero no lo vio pegarme y como yo estaba debajo de muchos otros jugadores no pude reaccionar tan rápido como hubiera querido para devolverle la trompada por diez. Lo dejé ir porque el juego tiene esas cosas, tiene la oportunidad en cualquier lugar de la cancha, en cualquier instante. Lo podes encontrar y devolversela con intereses. La verdad es que lo busque todo el partido y nunca pude encontrarlo, se dio un partido abierto pero a la vez posicional y como nuestros puestos no coincidian no tuve la suerte de tenerlo a mano otra vez. Lo seguí por todos lados donde pude pero o la daba antes o yo tenía que volverme hacia otro lado o simplemente era tan franco nuestro encuentro que no daba para sacar una trompada que me pusiera fuera de la cancha con una roja directa.&lt;br /&gt;Al menos me quedaba el consuelo de saber que es muy complicado jugar un partido sabiendo que en cuanto te descuides o quedes en el piso te van a pegar…bah…un consuelo absurdo pero era lo único que tenia. Como dije lo busque toda la tarde y no pude encontrarlo, todavía llevaba en la cabeza, literalmente, el puñetazo que me había dado y espere hasta el ultimo line para ver si pasaba cerca mio. Una tarde con suerte dispar, ganamos, pero no pude encontrarme con el 5 en ninguna parte.&lt;br /&gt;Lo busque por toda la cancha, todo el partido y cuando sonó el silbato del final fui a buscarlo directamente, lo ubique entre todos sus compañeros y mientras se sacaba la cinta de los dedos se lo dije. Te busque por toda la cancha y no te pude encontrar. Se sonrió y sacándose el protector bucal me confió. Sabes lo feo que es jugar sabiendo que en cualquier momento te la van a dar?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-7686042147433335435?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/7686042147433335435/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=7686042147433335435&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7686042147433335435'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7686042147433335435'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/06/no-va-quedar-asi.html' title='No va a quedar asi'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-7859030130861571135</id><published>2009-06-03T19:23:00.000-07:00</published><updated>2009-06-07T18:31:00.799-07:00</updated><title type='text'>Mi Primera Vez</title><content type='html'>Había algo en él, algo que hacia que nosotros fuéramos distintos, no porque fuésemos menos sino porque inequívocamente ,él… era mas. Ahí estaba la clave como para que pudiéramos compartir sus proyectos e ideas sin sentirnos parte de una comparsa. Eso para mí era lo más importante porque si bien estaba inmerso en una organización tan vertical que a veces asfixiaba con él podía sentirme parte de algo en lo que yo también podía opinar.&lt;br /&gt;Eran casi las 8 de la noche ese día cuando me encontré frente a frente con Gimenez, un soldado morochito que venía del chaco y no quería volverse porque había conocido las tres comidas diarias y el cepillo de dientes. Nos encontramos a mitad de camino entre el casino de oficiales y el puesto de guardia.&lt;br /&gt;Lo vió? – me preguntó- recién estuvo y charlamos un rato, se acordaba de mi apellido y me preguntó si en el Chaco hacia este frío. &lt;br /&gt;Gimenez estaba asombrado y me contaba la anécdota como si hubiera tenido la oportunidad de hablar con Dios. Era cierto, por otra parte,  que no le pasaba todos los días que alguien de rango superior se acordara de su nombre y menos aún de su procedencia, más aún teniendo en cuenta que por sus facciones era un auténtico coya y no un hombre del litoral.&lt;br /&gt;No, no lo ví. Para donde se fue? Le pregunté como si verdaderamente no estuviera interesado. Señalo le casino y cuando me fui pude ver que me seguía con la vista como si me encaminara a un encuentro cumbre donde un mortal como él no podía siquiera soñar estar.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el casino estaban todos menos él. Nadie lo había visto entrar pero un par aseguraban que lo reconocieron a través de las ventanas cuando pasaba por el costado del edificio. Fui hasta el baño y me cercioré que así fuera. No estaba, parecía cierto entonces que después de saludarlo al tal Gimenez había pasado, sin detenerse, por el casino. Cuando ya estaba saliendo de nuevo al parque me tomo de un brazo el Teniente Randazzo. Me miró fijamente y solo me soltó cuando lo tomé con la otra mano y le puse la suya, con la que me estaba tomando, de vuelta junto a su cuerpo. Entonces me dijo. Disculpame, no me di cuenta. – y siguió hablando como si mi perdón estuviera garantizado- Vos lo estas buscando? Pasó por afuera y siguió para la enfermería, me parece. Y estudiando mi reacción se sintió en confianza como para preguntarme. En que andan? Yo puedo ayudar, sabes? Lo seguí mirando a los ojos unos segundos. Miré a los costados buscando posibles testigos y me acerque despacio a su oreja derecha. Estamos por voltear al gobierno, le dije y lentamente me retiré hacia atrás. Sonrió sin creerme, sonreí también yo. Lo palmee en el hombro y me escapé lo mas rápido que pude. Afuera la noche había llegado y un viento helado lo recorría todo haciéndolo áspero y un poco más duro que de costumbre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino a la enfermería era una callecita asfaltada y con poca iluminación. El dibujo gris serpenteaba entre unos pinos enormes y al final se veía el edificio blanco que uno imaginaba un oasis en esa noche polar. Llegué a la puerta y golpeé un par de veces mientras me frotaba las manos tratando de recuperar algo de sensibilidad. Se escuchaban ruidos metálicos, pequeños sonidos de objetos que se chocaban y después el ruido de muebles que se arrastraban por el piso de mosaicos. La espera hacia mas difícil soportar el frío y volví a golpear con un poco menos de consideración. Mientras esperaba encontré el timbre en la pared pero le faltaba el botón. No tuve respuesta una vez más y dejando de lado cualquier rastro de consideración y educación me ensañe con la puerta obstinado en que me abrieran o la voltearía. Golpee y golpee, con las manos y también con los pies hasta que en medio del lío que había armado escuché que desde adentro me pedían paciencia. &lt;br /&gt;Esperé y el frío se ensañó de nuevo con mis manos y mi cara. Tratando de encontrar alguna forma de que el marco de la puerta me protegiera del viento me puse de espaldas, bien pegado contra la puerta. En eso estaba cuando abrieron y me quede sin apoyo atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me saludo sorprendido un enfermero que tenia el pelo revuelto y los ojos desacomodados por la sorpresa. Lo miré preguntando que pasaba ahí dentro y no pudo explicarme nada coherente. Lo poco que entendí tenía que ver con el fútbol. Lo hice a un lado tratando de hacerlo sentir más incómodo aún. Mientras avanzaba por el pasillo empecé a ver camillas amontonadas, escritorios y sillas apilados en una oficina pequeña. Pasé la puerta y lo que debía ser la sala de espera estaba convertida en un salón vacío. Al fondo, contra un ventanal enrejado cinco muchachos más, entre enfermeros y médicos estaban parados mirándome fijamente esperando que hiciera mi movida. &lt;br /&gt;No hay trabajo esta noche o en vez de entrar al hospital me fui al gimnasio? Pregunte.&lt;br /&gt;Nadie habló, apenas unos movimientos absurdos, como si pudieran esconderse o explicar lo inexplicable. El enfermero que me había abierto y me seguía desde atrás se animó a hablar. Mas que nada por el frío, empezamos tratando de calentarnos y se fue haciendo mas y mas…- caliente. Agregué. Se miraron entre ellos y sin mirarlos me di vuelta y los amenacé con notificar todo a menos que hicieran lo que iba a pedirles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la enfermería no lo habían visto, en el fragor del partido de fútbol probablemente se había cansado de golpear y nadie lo había atendido. Perdíamos el tiempo con este grupo de irresponsables pero para algo iban a servir después. Los asusté un poco más y les dejé las instrucciones precisas. El enfermero que me había atendido fue tomando nota de todo lo que dije hasta que me dí cuenta, le arrebate el papel y me lo guardé en el bolsillo del sobretodo.&lt;br /&gt;Si se enteran de esto en Buenos Aires voy a saber quienes son los buchones. Les dejé esa frase como para que la tuvieran en sus cabezas como una señal de peligro marcada a fuego. &lt;br /&gt;Salí otra vez al viento miserable y me puse en camino a los dormitorios. Estaban detrás del hospital  y quizás al no encontrar nadie que le abriera la puerta había seguido camino hasta allí. El camino estaba demarcado con ligustrines bajos y perfectamente simétricos demostrando el poco vuelo creativo y las limitaciones de quienes lo habían recortado.&lt;br /&gt;En unos minutos estuve frente a la puerta y esperé a cerciorarme de que nadie me viera. Cuando estuve seguro, abrí la puerta y entré. No es que adentro estuviera cálido pero el solo hecho de no tener que soportar el viento me arrancó una sonrisa y se llevó también los botones del sobretodo. Las luces estaban prendidas a medias. Uno de los pabellones estaba iluminado mientras que el otro tenía todas las luces apagadas pero se robaba el reflejo que entraba por una de las puertas. Camine despacio, inconscientemente, como si estuviera preparándome para una sorpresa. A medida que iba acercándome al final del pasillo comencé a oir voces que venían de las duchas. Me acerqué mas despacio aún para confirmar que quienes estaban allí no eran parte del enemigo. Hablaban de la conveniencia de que se hiciera presente al otro día en Campo de Mayo, la mayoría no encontraba una razón para que la visita no se hiciera pero él parecía no estar convencido. Sabiendo que estaban reunidos los personajes que había salido a buscar, recompuse mi paso y decidido entre en escena. Al escuchar mis pasos se sorprendieron y se quedaron mudos repentinamente. Me miraron todos juntos como quien esta mirando la muerte a la cara. Las miradas me pararon en seco y no tuve mejor idea que sonreir. Dos o tres me trataron de pelotudo  y se volvieron a seguir el debate. El coronel me vió llegar y me hizo un lugar en la banqueta donde estaban sentados. Los escuché atentamente un rato más sin atreverme a aportar nada, ya los había asustado lo suficiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había pasado casi una hora y todos seguían discutiendo sin llegar a ponerse de acuerdo. Yo seguía escuchando y el Coronel se mantenía al margen fumando tranquilo. Cada tanto les decía que él haría lo que se decidiera allí ,que solo era, circunstancialmente, la cara visible de un movimiento que no conocía de hombres ni de fronteras. Los adulaba un poco y retomaban la discusión envalentonados. Esa era una de sus virtudes, agrandar boludos. Con la última pitada del cigarrillo pidió permiso para dar una idea y nos llenó del humo espeso de sus cigarrillos negros. Iría a Campo de Mayo porque era lo que hacía falta para precipitar las acciones que se venían. Si estábamos decididos a actuar ese era el momento. Teníamos que mostrar que la carrera había empezado y que nosotros estábamos dispuestos a ganarla. Terminó la frase y nos miro desafiante. Seguro de que estaba haciendo historia. Lo escuchamos atentos y todos estuvimos de acuerdo, por supuesto.  Estuvimos conformes con la idea y Sauchelli quedo a cargo de los preparativos para el día siguiente. Nos saludamos y nos pusimos de acuerdo pra salir de a pares buscando no despertar sospechas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La salída del Coronel a Campo de Mayo estaba prevista a las 6 de la mañana. Puse el despertador a las 5 aunque cuando sonó hacía rato que estaba despierto. Di tantas vueltas en la cama que casi estaba mareado. Las dudas me habían torturado toda la noche y me estaba cayendo a pedazos. Salí al pasillo de las habitaciones  tratando como siempre de que nadie me viera, llegué hasta el telefono que estaba junto a la puerta de entrada. Dejé pasar a dos soldados de guardia que me saludaron somnolientos y marque el numero de la casa del Coronel. Mientras marcaba pensé en que podía despertarlo pero su voz me dejó claro que compartíamos el insomnio.&lt;br /&gt;Me atendió firme y amable como siempre. No hizo falta que le dijera quien era pero si le extraño mi llamado. Fui directo al grano porque no tenía espacio para maniobras extrañas ni convenciones protocolares. Coronel. No vaya a Campo de Mayo. Lo están esperando para terminar con usted y con el proceso que lanzamos.&lt;br /&gt;No tuve respuesta por un minuto larguísimo y al final de la agonía me dijo. Me imaginaba, sabe? No me pregunte porque. Pero me lo imaginaba. Se lo agradezco amigo. &lt;br /&gt;Colgó y me dejó con el teléfono en la mano y el ánimo por el piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa fue la primera vez que no pude matar a Perón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-7859030130861571135?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/7859030130861571135/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=7859030130861571135&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7859030130861571135'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7859030130861571135'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/06/mi-primera-vez.html' title='Mi Primera Vez'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-1051266374946372564</id><published>2009-05-26T18:35:00.000-07:00</published><updated>2009-05-27T18:50:45.625-07:00</updated><title type='text'>Altas Cumbres</title><content type='html'>El cielo parecia un telón acribillado a escopetazos y uno podía imaginarse atrás ,escondída, una luz blanca que porfiada se colaba por cada infimo agujero.&lt;br /&gt;El silencio invadido por el viento rozando los yuyos,con sus cuerpos secos y ruidosos hablando en susurros completaba el escenario. Una pequeña muestra de la dignidad extrema con que la naturaleza puede representarse. Me bajé del auto porque no tenía otra alternativa, no había posibilidad de seguir viajando ni de creer que se podía ignorar la escena. Era casi una obligación, una muestra de respeto y de consideración. Me paré a un costado del camino y levanté la vista para observar con detenimiento las pinceladas blancas, difusas, esfumadas que paseaban entre tantas estrellas, que solo mirarlas impedía pensar en cualquier cosa distinta a infinito.&lt;br /&gt;Seguí mirando porque no podía evitarlo, no podía irme, no sabía como hacerlo. &lt;br /&gt;Estuve a punto de aplaudir pero sentí verguenza. Recorte un pedazo modesto y lo guarde conmigo, todavía lo tengo, por ahi... en mi memoria.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-1051266374946372564?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/1051266374946372564/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=1051266374946372564&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1051266374946372564'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1051266374946372564'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/05/altas-cumbres.html' title='Altas Cumbres'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-7559315714459389957</id><published>2009-05-06T17:33:00.000-07:00</published><updated>2009-05-07T13:10:27.564-07:00</updated><title type='text'>Don Carnaval</title><content type='html'>Entre una y otra cosa habíamos conversado durante mas de una hora. Empezamos en la posibilidad de iniciar un proyecto juntos y terminamos en que la ensalada de rucula y zanahorias es el equilibrio perfecto de sabores. No muy amargo, no muy dulce. No hubo demasiadas posibilidades de que profundizáramos en las razones que nos habían puesto frente a frente en una pequeña mesa redonda con la excusa de dos cortados y sus vasos de soda (grande).&lt;br /&gt;Esperaba que me contara el porque de la reunión, aunque ya sabía que seguramente era algo relacionado a un nuevo emprendimiento que tenía en mente. Se lo había comentado a mi hermana y por esas cosas del destino y de la poca confidencialidad que caracteriza a las mujeres de mi familia, me había enterado. No se lo dije para no hacerle perder la ilusión de que lo que iba a decirme era una sorpresa.&lt;br /&gt;Después de una hora larga, como ya comente, trate de llevar la conversación al lugar que debería haber tenido desde el principio. Fundamentalmente porque desde que habíamos llegado espiaba la hora en su reloj, que era deportivo y con números enormes. De esa forma sabía la hora, cuanto tiempo me quedaba y no daba lugar a la grosería de estar mirando mi reloj constantemente. Así fue como en la parte en que me explicaba porque la zanahoria rinde mas rallada que cortada juliana lo detuve y le pedí. Walter, hermano, porque no conversamos de lo que se supone venimos a hablar porque en un rato tengo que irme…tengo el auto en el parquímetro y antes de irme a casa es imprescindible que pase por el negocio…a cerrar. Varias excusas siempre son mas difíciles de rebatir que una solitaria asi que en ese camino estuvieron dirigidas mis palabras. &lt;br /&gt;Si…si tenes razón, disculpame, es que viste cuando la charla se pone buena, uno empieza en una cosa y termina…en cualquiera. Mirá te llame porque hace un tiempo que estoy pensando en que necesito confiarle a alguien algo que me va a permitir liberarme, sacarme un peso de encima, bah…y bueno pensé que por ahí vos que sos amigo desde hace tanto tiempo eras la persona en quien me podía apoyar…no?. Asentí con la cabeza y los ojos como para no dejar dudas y el siguió con su monologo. Concretamente quería decirte que ya lo tengo decidido, en septiembre viajo a chile, para la operación de cambio de sexo. Ya está te lo dije, me siento mejor. Gracias por escuchar!!&lt;br /&gt;Fueron demasiadas cosas de una sola vez. Walter estaba delirando o eso parecía pero lo que mas bronca me daba era que lo que estaba escuchando no era lo que mi hermana me había dicho. No supe como manejarlo en ese momento asi que me quede callado mientras Walter me miraba esperando palabras que no me salían. Finalmente le dije que lo iba a pensar, vería que podía hacer y le comentaría. Saque un billete de 20 pesos, lo puse junto a mi taza y huí. A las dos cuadras me alcanzó la vergüenza y empecé a preguntarme que había hecho, si era correcto, si no había exagerado, como enfrentaría la próxima vez que nos viéramos cara a cara. Lo pensé demasiado creo, porque mientras sacaba el auto del lugar donde lo tenía estacionado le hice una raya del largo completo de las dos puertas con un cartel que ofrecía copias de llaves. No lo comente en casa, ni a lo del rayón en el auto ni a la conversación con Walter. Comí en silencio contestando a todos con interjecciones y cuando termine me zambullí cobardemente en la cama.&lt;br /&gt;Me puse a ver televisión tratando de distraerme pero sonó el teléfono. Desesperado y gritando proclame mi desaparición de mi casa y un paradero desconocido con horario de probable regreso igualmente incierto. No esta, no se donde fue, no sabría decirte a que hora vendrá; fueron las explicaciones que escuche dar a Cintia. Si... le digo, agregó. Era Walter, que lo llames cuando vuelvas!. Las palabras tan temidas fueron pronunciadas y como si en ese momento ingresara en una pendiente sin fin que irremediablemente terminaba en el infierno entre en pánico. Fingiría una enfermedad altamente contagiosa o quizás fuera mejor pretender que había perdido el oído y que eso me llevaba por momentos a perder la cordura y el equilibrio. También pensé en fingir una muerte próxima, en explicar mi actuación con el simple pretexto de la depresión, pero nada me parecía lo suficientemente sólido como para sostener la parodia. No podía comentárselo a Cintia, después de todo el era su hermano y tarde o temprano le contaría. Preferí guardar silencio y bajar hasta la cocina a tomar un whisky que me noqueara y me ayudara a perder la conciencia. Después del segundo whisky no solo no había perdido la conciencia sino que estaba cada vez más angustiado y tuve una idea que en ese momento, alcohol mediante, me pareció fantástica. Perdería la memoria, le pediría a Javier, mi médico, un certificado que mostrar y fingiría no recordar nada de lo que había escuchado ni del papelón que había hecho. Finalmente me pude ir a dormir.&lt;br /&gt;Como sucede siempre con las ideas y proyectos que se arman de noche, la luz del sol tiene la maldita costumbre de aflojarle los cimientos  a esa obra perfecta de la elucubración nocturna. En la mañana me desperté con la misma angustia y un dolor de cabeza que no me dejaba pensar en nada, absolutamente. Cintia se preocupo por mi comportamiento tan extraño y errático, dijo. Usando una palabra que yo no sabía que ella conociera. No le contesté, no podía decir nada simplemente porque no era posible explicar mi actitud pero, con seguridad, era más difícil aún, comentarle a Cintia lo que había escuchado de Walter. &lt;br /&gt;Estuve toda la semana con una molestia en el pecho que no me dejaba respirar, con dolor de estomago y convertido en un huraño, finalmente el sábado tuve una idea que me pareció coherente y en ese mismo instante la puse en práctica. Marqué el número de Walter y cuando me atendió no le di tiempo a decirme nada, solo lo cité para media hora después en la entrada del supermercado. &lt;br /&gt;Esperé y mientras pasaba el tiempo pensaba una y otra vez en mi plan hasta que deje de hacerlo porque cada segundo que pasaba sumaba una faceta negativa a mi, antes, brillante idea. Cuando lo vi estacionar su auto me contracture por completo y creí que no podría moverme, hablar, o siquiera seguir respirando; pero lamentablemente seguí vivo para escucharme decir lo que dije. Me saludo como si no hubiera problema alguno y se quedó esperando lo que yo tenía para decirle. Pasaron segundos que como siempre en estos casos se sienten como si fueran horas y mientras tomaba las llaves del auto en la mano derecha y las sacaba del pantalón, listo para huir nuevamente, le dije: Walter… no te pongas demasiadas tetas&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-7559315714459389957?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/7559315714459389957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=7559315714459389957&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7559315714459389957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7559315714459389957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/05/don-carnaval.html' title='Don Carnaval'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-3085829259019915423</id><published>2009-05-03T19:07:00.000-07:00</published><updated>2009-05-05T10:02:11.954-07:00</updated><title type='text'>Jugado y sin fichas</title><content type='html'>En una reunión secreta entre el General Perón y quien escribe, se me encomendó trabajar sigilosamente en la posibilidad de encontrarle una salida al inicio de su regreso. El no quería volver pero los que vivían de el lo empujaban lentamente al precipicio y solo ellos tenían paracaídas. El lo sabía pero no podía mostrarlo, tenía el Perón personaje tan mezclado con el Perón de carne y hueso que a la luz del mediodía era imposible distinguirlos. Me llamo especialmente por mis condiciones de persona reservada y leal; pero mas que nada, me lo confesó después cuando ya habíamos fracasado, porque no creía que pudiera tener éxito.&lt;br /&gt;Ahí estábamos los dos, en la puerta de Puerta de Hierro (valga la redundancia), en las afueras de Madrid. Era la primera vez que nos veíamos y cuando me dio la mano no pude mirarlo a los ojos. Ya pasaron más de 30 años pero todavía sigo cuestionándome el porqué. Me hizo pasar, ante la atenta mirada de Lopez Rega que ni siquiera se molestó en saludarme y siguió simulando que abría correspondencia. &lt;br /&gt;Fuimos hasta su estudio y una vez que entré cerró la puerta detrás mío casi con urgencia y me dijo excusandose. Por Lopecito, vio...&lt;br /&gt;Entendí la preocupación aunque me pareció extraño. Me senté en uno de los sillones de cuero marrón y mientras esperaba que empezara a contarme para que me había llamado hice un paseo, con los ojos, por más de 30 años de historia argentina. Las paredes estaban cubiertas de fotos, diarios, dedicatorias y testimonios que había rescatado de su exilio. Perón se sentó en su escritorio y mientras yo seguía mirando respondió la pregunta que tenía en mi cabeza como si me leyera la mente. Jorge Antonio recolectó todo en Buenos Aires y me lo mandó hasta acá, lo único que no pudo encontrar en el apuro fue una foto mía de las olimpiadas del 24 -hizo una pausa resignada como si esa imagen fuera mas importante que todo lo demás y siguió contando- demasiado hizo, siempre le voy a estar agradecido. &lt;br /&gt;Nos quedamos en silencio un rato mirándonos, pero otra vez no pude sostenerle la mirada. Mientras prendía un cigarrillo empezó a contarme para que me había convocado. Un amigo de Jorge Antonio le había contado que me conocía, que sabía de alguno de los trabajos que había hecho para la gente de Rafael Caldera en Venezuela y para Diaz Ordaz en México. Mis antecedentes me mostraban como una persona de confianza extrema y él sabía con seguridad que al ser totalmente ajeno al círculo que lo rodeaba eso me mantendría a salvo de las presiones y totalmente enfocado en hacer fracasar a sus mas íntimos colaboradores. Con el tiempo aprendí a conocer esa cara fascinante del General. (Dígame General, me pedía cuando yo insistía en llamarlo Presidente)Tenía la facilidad de decirles que "si" a todos y terminar operando para que todo resultara en "no". Estuvimos conversando largo rato aunque sistemáticamente interrumpidos por Lopez Rega que no soportaba quedarse afuera de la conversación y buscaba excusas estúpidas para entrar y pescar alguna idea. El jardinero pregunta por las rosas de la entrada. Esta noche come acá? Va a necesitar el auto? No se olvide de tomar las pastillas... y montones de otras pavadas que ya no recuerdo. Yo era la persona que él necesitaba para que lo dejaran de molestar, si tenía éxito Perón seguiría su exilio en Madrid simulando querer volver, hasta que la muerte por fín lo liberara. Después de todo yo había trabajado para Caldera y Diaz Ordaz, me dijo; como si mis credenciales fueran mas que suficientes. Pero solamente les escribí sus discursos, expliqué tímidamente tratando de no crear falsas expectativas pero buscando ,al mismo tiempo, mantener el trabajo que me estaban encomendando. Perón simuló no escucharme y siguió adelante con su exposición, cerrándola abruptamente con una frase que todavía escucho cuando cierro los ojos: Ya no quiero que me jodan más!&lt;br /&gt;El plan era que yo viajara a Argentina a obstaculizar uno a uno todos los intentos de su gente por traerlo de vuelta. Parecía fácil, pero a medida que me alejaba en el taxi empecé a entrar en pánico, comprendiendo que lo que me había pedido era casi imposible. Un hombre solo, un redactor de discursos y notas sueltas, intentando detener una inmensa ola de intereses y conveniencias. El fracaso esta asegurado. Perón lo sabe, pensé y eso me trajo por fín un alivio inmediato. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buenos Aires estaba desierta. La mezcla de frío intenso y trasnoche la hacían esquiva. Llegué de Madrid y me tomé un taxi a un hotel modesto de Constitución. En la mañana vería como empezar a moverme, por lo pronto el tema dinero estaba solucionado; el General se había encargado de que algunos de los fondos que se movían para repatriarlo se desviaran ,paradójicamente, a mi causa; la de mantenerlo alejado.&lt;br /&gt;El primer día en cumplimiento de la misión asignada por Perón me encontró sentado en el Tortoni garabateando ideas sin sentido, tratando de encontrar la punta de un ovillo esquivo. Cuando la tarde empezaba a caerse, imparable, sobre la Avenida de Mayo y el frío comenzaba a extenderse como una peste sin remedio, ya tenía un par de cosas en claro. Primero necesitaba asociarme con la gente que verdaderamente estaba resuelta a impedir que Perón volviera, después sería ideal que pudiera encontrar un espacio desde donde comunicar mis ideas, un espacio tan contrario a Perón que me aceptara sin condicionamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mediante los oficios ingeniosos de mi tío Jesús, anarquista a pesar de su cristiano bautismo ,me reuní con la mano derecha del General Lanusse con la idea de explicarle mi propósito; esperando que me ayudaran y al mismo tiempo yo pudiera colaborar con ellos. Si el plan de mi tío Jesús funcionaba, mi mensaje pasaría directo de Lanusse a Onganía, que en definitiva era el único que decidía. &lt;br /&gt;Nos reunimos en la estación de subte debajo del obelisco. Cuando Jesús me dijo adonde me habían citado supuse que era una broma pero como mientras pasaban los segundos y su cara no dejaba el gesto amargo que tenía siempre, no tuve más remedio que creerle. Esperaba que me citaran en Casa de Gobierno, en el Círculo de Oficiales, en algún lugar importante…no en una popular estación de subte. Le expliqué a Jesús. A mi no me digas nada, son militares y para colmo de males… argentinos. Me respondió y cortó el teléfono. Me quede con el tubo en la mano y la decepción en la cabeza. Esta misión, mi misión, no iba a resultar fácil.&lt;br /&gt;12.30 hs, el reloj marcando con precisión y yo parado en el cruce mismo de los tres niveles, inmóvil como una columna de la estación misma, esperando. Recuerdo como si fuera ayer que vi a quien sería mi primer contacto con el gobierno de Onganía subiendo las escaleras de la línea A tapado hasta los ojos con una bufanda a cuadros verde y azul. Aunque sin uniforme igualmente se podía intuir que su vida pasaba por los cuarteles. Avanzó hacia mi, resuelto, como si ya nos conociéramos de antes. Nos saludamos y le comenté con franqueza mi desconcierto por el lugar de nuestra reunión. Mejor así, es un tema de seguridad y de todas formas yo solo cumplo ordenes. Dió la explicación que podía darme y borró el tema de la lista de asuntos a conversar conmigo. Me puse a explicarle sintéticamente cual era mi objetivo y fundamentalmente a darle las razones por las cuales ellos, el Gobierno, debían apoyarme. Por más que exagerara las ideas y los gestos no lograba inmutarlo ni arrancarle al menos una pista de lo que estaba pensando mientras me escuchaba. Termine de contarle todo, incluso de inventar algunas cosas, como que Isabelita me había confiado personalmente que a Perón le quedaban apenas meses de vida y que lo mejor era hacerle pensar que estábamos actuando para que no volviera pero que ella igual quería traerlo a Buenos Aires y cosas por el estilo. Después de mis palabras sobrevino un silencio prolongado y sombrío hasta que el Capitán Zuviría, así se llamaba, me puso la mano en el hombro y me invitó a tomar un capuchino. &lt;br /&gt;Salimos a la superficie y caminamos unos metros hasta un bar de diagonal norte. Nos sentamos al lado de la vidriera, fue idea suya, y pidió dos capuchinos. No se molesto siquiera en preguntarme si era lo que yo quería tomar, tampoco me animé a decirle que prefería un té. Me trataba por mi apellido, remarcando con energía la “p”. Me parece interesante lo que me cuenta pero le voy a confesar algo como para que no se desanime ni se sienta defraudado. Lo escuché y sin poder superar la ansiedad le rogué que me explicara. Diga Capitán, diga. &lt;br /&gt;Zuviría tomó un sorbo del capuchino y se quemó los labios. Insultó bajo y mientras se limpiaba con la servilleta me dijo. No podemos ayudarlo. Si el gobierno actúa para que Perón no vuelva y la jugada nos sale bien estamos complicados, me entiende? Lo miré un instante y le aseguré que no comprendía. Tanta historia respecto a prohibirlo, tanta cosa con su imagen, su nombre y sus seguidores, tanto odio, ahora eso con sus palabras no tenía sentido.&lt;br /&gt;El Capitán Zuviría me miro fijo y cerró el tema diciendo. Si se sabe que Perón no vuelve, mejor dicho, si nos pasamos de rosca con la campaña nos quedamos sin enemigo, entiende? Y que hacemos con nuestra causa si no tenemos enemigo a quien combatir, enemigo a quien culpar por los defectos propios y ajenos?  Esos idiotas que lo quieren traer de vuelta nos hacen un favor con cada bomba que ponen, con cada panfleto que imprimen. Me sigue? Mientras nosotros controlemos a esos grupos y mientras ellos imaginen siempre a Perón con un pié en el avión de regreso, seguimos en carrera. Entiende? Mi cara no lo demostraba pero si había entendido. El tema era bastante mas complejo de lo que creía y la explicación que daba Zuviría me dejó sin ideas y sin fuerzas para seguir escuchando.&lt;br /&gt;Zuviría se levantó y antes de irse me dijo con el mismo tono marcial que, supongo, usaría con sus reclutas. No tocó el capuchino. Tómelo, hágame caso. Lo miré irse, desde la mesa junto a la vidriera, y aunque no me gustaba el capuchino no me animé a desobedecerlo y me lo tome de un solo trago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deambule por distintos despachos durante los días siguientes sin encontrar nada que me sirviera al propósito con que me había comprometido. Me entreviste con más gente de la que recordaba haber visto en todos mis años de vida anterior al encargo de Perón. Sin embargo a medida que los escuchaba se me hacía cada vez más claro que ya a nadie le interesaba el Perón Presidente, ya no habría plazas pidiendo su venida, ya no habría gente esperando su llegada. A todos les interesaba el Perón Personaje, a unos para que los validara ante los otros, a esos otros para que neutralizara a los primeros, a algunos mas para que les devolviera los negocios que habían perdido…al gobierno para que nadie abriera los ojos. Me di cuenta ,mientras tomaba un te con leche en un bar de mala muerte frente a tribunales, que sin haber empezado a hacer nada ya había fracasado. Se me escapó la azucarera que explotó en el piso y ,como si fuera una visión liberadora, la última ficha cayó en mi cabeza y completo el rompecabezas que venía armando. La puta madre dije, el mozo vino rápido con la escoba y barrió el desastre que había dejado. La puta madre repetí absorto en mis conclusiones mientras el tipo me miraba como diciendo “ya fue suficiente”.  Busque un lápiz del saco y sobre una servilleta arme la secuencia. &lt;br /&gt;-Perón no quiere volver pero no puede decirlo.&lt;br /&gt;-El Gobierno no quiere que Perón vuelva pero tampoco quiere que los peronistas se den por vencidos.&lt;br /&gt;-Los peronistas antiguos esperan que vuelva para devolverlos a los espacios que les arrebataron los militares.&lt;br /&gt;-Los peronistas mas jóvenes lo quieren de vuelta para que les de su bendición y la posta del poder.&lt;br /&gt;-Los peronistas fundamentalistas no saben realmente si quieren a Perón de vuelta, al menos no al Perón de hoy, pero tampoco quieren a los otros peronistas ni al gobierno de turno y el único que puede desalojarlos es el propio Perón.&lt;br /&gt;-Lopez Rega lo quiere de vuelta porque así podrá alcanzar sus objetivos mas oscuros.&lt;br /&gt;-Isabel quiere que vuelva porque Lopecito le tiró las cartas y la convenció de que sería la próxima Eva.&lt;br /&gt;-Perón sabía que si estiraba lo suficiente la locura, se saldría, una vez más, con la suya. No le quedaba mucho hilo en el carretel y ,según su punto de vista, los actores de esta comedia no estaban a la altura del director.&lt;br /&gt;La conclusión era desoladora, el viejo Perón estaba completamente solo en medio de una muchedumbre que tiraba de los piolines de su voluntad tratando de llevarlo para su lado. A nadie le importaba su opinión realmente y todos, en mayor o en menor medida, creían que tenían cerca el objetivo por el que venían trabajando. Sin embargo el mismo General administraba con dosis justas los éxitos y los fracasos de cada grupo, conciente de que en todos los que lo rodeaban tenía los virus asesinos de una enfermedad que lo estaba comiendo, una enfermedad  que se alimentaba de avaricia, de frustraciones, de odio y revancha.&lt;br /&gt;Esa noche me fui directo al hotel y en cuanto apoyé la cabeza en la almohada me dormí profundamente. Me despertó el murmullo de la Estación Constitución a las 6 de la mañana. Todavía estaba oscuro y en apenas unos segundos todas las ideas y conclusiones que había sacado la noche anterior se me cayeron encima otra vez. Salí a la calle, el frío de julio me acribillaba el pijama debajo del saco, busque un teléfono público y sin importarme la hora lo llamé. Me pareció que, misteriosamente, me atendía él y ante mi pregunta, buscando asegurarme si mi oído estaba en lo correcto, pronunció mi apellido remarcando con fuerza la “p”. Le explique todo de un solo tirón, me dejó hablar y cuando me quedé sin palabras me dijo: Antes que nada, muchas gracias amigo. Cuando venga por acá, otra vez, no deje de visitarme. Ahora bien, sobre estos problemas que usted me comenta, sobre este enjambre de moscas que me persiguen… ya lo sabía y lo sé todo; pero aunque estoy cansado no me queda otra que seguir jugando. Invente un juego, puse las reglas, dibuje el tablero, repartí las fichas y ahora, ahora… todos creen que aprendieron a jugar! …soy el General Juan Domingo Perón carajo!. Hizo una pausa larga, tomando aliento de nuevo y comenzó a despedirse con una frase de esas que hacían tan jugosas sus charlas. Vaya amigo, invente su propio juego y póngase a jugar, que la vida es eso y no mucho mas…porque de todas formas, nadie, nunca..., gana siempre. Cortó y me quede con el tubo en la mano. La gente que buscaba el tren de las 6.35 me esquivaba como podía. Caminé de nuevo al hotel con el viento helado cortándome la cara. Pensé en un te con leche y 2 mediaslunas con grasa. Pensé en que pronto sería de día. Pensé en mi destino y me tragué la sensación amarga de saber el final de la película y no poder escaparme del cine.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-3085829259019915423?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/3085829259019915423/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=3085829259019915423&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/3085829259019915423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/3085829259019915423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/05/jugado-y-sin-fichas.html' title='Jugado y sin fichas'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-7405725933214276423</id><published>2009-04-21T18:53:00.000-07:00</published><updated>2009-04-23T15:41:26.484-07:00</updated><title type='text'>El que avisa no traiciona</title><content type='html'>No podría hacerlo nunca, ni siquiera si me pagaran, no había ninguna posibilidad de que yo lo hiciera. No tenía miedo, no era porque no me atreviera ni siquiera se debía a una cuestión de principios. No podrían decir de mí que no lo íntentara, sería una absurda mentira si me señalaran como uno de los que abandonan. No señor!! eso nunca!! abandonar no figuraba en mi diccionario; sin embargo bien adentro lo sabía. Nunca podría. Por mas intentos que hiciera, por más intenso que fuera mi mundo, por mas hazañas que planeara, por más locuras que intentara; yo lo sabía. Nunca, y eso significaba jamás, podría hacerlo. Asi fué como seguí simulando que intentaba para los que esperaban algo de mi, continué con la farsa como si yo también estuviera convencido. Nadie, nunca, pareció notarlo. Sin embargo, para estar tranquilo con mi conciencia, deje un escueto testimonio en el reverso de la tapa dura de una edición de "Palmeras Salvajes" del gran Faulkner. Con mi letra de siempre me confesé, para que mi conciencia no me juzgara. "Nunca escribiré como Hemingway"&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-7405725933214276423?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/7405725933214276423/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=7405725933214276423&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7405725933214276423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7405725933214276423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/04/el-que-avisa-no-traiciona.html' title='El que avisa no traiciona'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-2235185023858756613</id><published>2009-04-17T19:54:00.000-07:00</published><updated>2009-04-27T16:29:39.520-07:00</updated><title type='text'>Un Animal</title><content type='html'>Podriamos haber discutido durante años pero nunca nos habríamos puesto de acuerdo. El mejor jugador que habiamos tenido no tenía nombre. no sabiamos quien era, simplemente porque no lograbamos coincidir en las opiniones. Para unos era el "Pocho" Garay, para otros el elegido era "Mosquito" Genera. Para nosotros (y nosotros eramos Fonseca y yo solamente) era "Borges". la discusión no tenía sentido porque segun nosotros (los mismos nosotros de antes) Borges habia marcado un antes y un despues en una cancha de rugby. Me puse como loco cuando el Negro intento explicarme porque "mosquito" había sido mejor. Hice a un lado los fernet, acomode a un costado las servilletas de papel y el maní y empecé a explicarle; pausada pero firmemente las razones de nuestra elección. Cuando apareció un martes a la noche en entrenamiento, haciamos memoria y comentabamos en la mesa, se presento al entrenador invocando su condicion de medio scrum frente a la clasica pregunta que recibia a los "nuevos". Vos de que jugás?. Recordabamos intervenciones fantasticas y extravagantes de tipos que habian respondido "de scrum" o el Tucumano que exhibia credenciales de apertura y tenía el mismo pase que cualquier jugador normal con ambos brazos atados firmemente al cuerpo con alambre. Aunque Borges se presento como medio scrum su respuesta no fue tenida nunca en cuenta. Era un clasico para un entrenador como el que teniamos pedir explicaciones que no escuchaba, respuestas que no le interesaban y opiniones que nunca consideraba. Asi fue que Borges siguio entrenando de tres cuartos y jugando de lo que lo pusieran...eso siempre que lo pusieran; cosa que no pasaba seguido. Una tarde de domingo, porque en esos años todavía se jugaba ese día, Borges se paso un partido entero de reserva jugando de centro y viendo como los rivales se le colaban por los costados y los gritos del entrenador le aniquilaban la autoestima lentamente. Al terminar el partido entendió claramente lo que ya sabia de antemano, que ese no era su puesto y que quizás, quien lo sabía, ese había sido su ultimo partido por mucho tiempo. Asi estaban las cosas cuando en la primera mitad del partido de primera el "perro" se golpea una mano. Por mas que se la vendaron y encintaron no la podía mover. Le costaba horrores tomar la pelota y no hablemos de tacklear o aunque mas no fuera agarrar. Si nunca lo habia hecho con el cuerpo al cien por ciento no había posibilidades que lo hiciera ahora que estaba lesionado. El "perro" termino afuera de la cancha y el equipo con un hueco que no podía llenar. el tiempo fue pasando y cada vez se complicaba mas el resultado. El equipo estaba partido en dos, no había conexion entre forwards y tres cuartos, no habia ideas, no habia pausa, no habia vertigo.&lt;br /&gt;Para el entretiempo las opciones que quedaban no eran potables y el entrenador masticando bronca y con los ojos inyectados de amenazas latentes lo llamo a Borges. Le explico lo que esperaba de él, que no era mucho mas que decoro. Lo amedrento y le quito la poca confianza que podía quedarle, fiel a su estilo.&lt;br /&gt;Si todo lo que conte lo consideramos el "antes" ahora empezaba el "después". silbato, patada a cargar de los rivales, buena recepcion de un primera linea, un par de metros hacia adelante y un ruck sólido, Borges que se acerca, levanta la vista para ambos lados, mitad de cancha. Levanta la pelota y entiende que no hay mas verguenza en el rectangulo de juego; un amague, dos amagues, un pique muy corto, freno y otra salida explosiva, la marca frente al fullback encimada y pase a la derecha al wing que venía acompañando. Try! Try!, gritos, locura medida pero locura al fin. Una nueva salida con un movimiento casi calcado pero ahora, en vez de correr, Borges decide jugar al apertura con un pase recto y veloz de mas de 20 metros; hay juego, avance, un salteo y Borges emerge hecho un rayo entre el segundo centro y el fullback. Carrera impresionante de 30 metros y el try mas simple que vi en mi vida. Este Borges era cosa seria. Tanto asi que el entrenador ya no insultaba, no hablaba. No conocía palabras de aliento ni estaba en su capacidad poder reconocer algún merito. Asi fueron pasando las jugadas y Borges las hacia todas. No había tackle que lo detuviera no había pase complicado para dar, ni amague que no pudiera hacer. Ese partido lo terminamos ganando por mucho, en realidad lo termino ganando Borges. Habíamos descubierto una nueva estrella, un diamante en bruto que en solo 40 minutos se había pulido hasta ser la joya mas preciada del equipo.&lt;br /&gt;Los días fueron pasando y la verdad fue que Borges siguió jugando bien pero alternando los partidos en que entraba de titular y los que lo veian empezar de suplente. El entrenador no podía superar la barrera de los códigos del deporte que dicen que cualquiera que venga de afuera no puede ganarse un espacio rapidamente en un equipo suyo. No importaba lo bueno, no interesaba que no hubiera reemplazo, Borges tenía que ver como, en algo similar a una tombola, se decidia quien se ponía la 9 en cada partido; una lotería donde nunca tenía número.&lt;br /&gt;Los partidos pasaban y Borges la seguía rompiendo. Sus acciones con el equipo crecian y los celos del entrenador se multiplicaban. Una tarde que recuerdo especialmente, estabamos precalentando para empezar un partido complicado con uno de esos equipos pesados que logran, inexplicablemente, que 80 minutos de empujar gente les proporcionen satisfacción. Esperabamos un juego aspero y horrible, teniamos depositada la confianza en tener algunas pelotas y poder movernos con velocidad para marcar la diferencia. Borges entraba de titular extrañamente y eso nos motivaba un poco mas. El partido se presento como pensabamos, espantoso, trabado, mezquino, lento, aburrido. Solamente dos veces en el primer tiempo logramos pasar la mitad de la cancha con una patada al fondo y una carrera veloz de Borges que termino en try. No mucho más para destacar. Para el comienzo del segundo tiempo no presentamos cambios, las palabras del entrenador apelaron a la idea consagrada de poner "huevos" y "pelearlas todas". Hicimos lo que nos pidió mientras pudimos, sostuvimos el scrum hasta que en un derrumbe el hooker, Jimmy, se lesionó un hombro. El entrenador nos sorprendió a todos poniendo al "perro" en la cancha, todavía con la mano vendada y recién haciendo su regreso lento a los entrenamientos. El hooker por el medio scrum. Y Borges? nos preguntamos todos. Pasa de hooker Borges! se escucho. Nos miramos sin entender pero Borges sabiendo que con el entrenador no se discute se puso al medio de los primeras líneas nuestros, enfrentando a dos gordos característicos de un equipo como nuestro rival de esa tarde. Cuando el arbitro hizo seguir el juego el scrum conectó y se llevó las costillas de Borges, en un acto de "contricción" casi religiosa logrando una posición casi fetal. Conclusión: perdimos una estrella en ascenso y el entrenador sonrió por segunda vez en un año. De Borges nunca supimos nada más. Del entrenador sabemos todo por mas que el se obstine en este preciso momento, en esta misma mesa, en tratar de convencernos de que Borges pidió voluntariamente suicidar sus huesos en ese scrum.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-2235185023858756613?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/2235185023858756613/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=2235185023858756613&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/2235185023858756613'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/2235185023858756613'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/04/un-animal.html' title='Un Animal'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-2844028074541550723</id><published>2009-04-15T19:15:00.001-07:00</published><updated>2009-04-28T18:03:26.446-07:00</updated><title type='text'>Presione Send</title><content type='html'>El sonido ronco del teléfono al vibrar me distrae por un segundo. No es aconsejable leer mensajes cuando se maneja y por eso no lo hago. En el semáforo siguiente no puedo contener el empuje arrollador de los mil caballos que arrastran mi curiosidad. Incomprensible otra vez el texto. Lo mismo, como cada lunes, miércoles y viernes. Las mismas palabras, el mismo número, el mismo remitente. Andrea dice que debe ser alguien conocido, porque no hay nadie capaz de equivocarse tanto y tan seguido, ni existe alguien capaz de insistir tanto sobre algo que nunca tiene respuesta; agrego.&lt;br /&gt;Estas seguro de que no sabes quien es? No, no, ni idea. Entonces llama a ese número y decile que termine ya con esta historia sin sentido; no sos quien cree que sos, explicaselo. Insiste Andrea, verdaderamente comprometida en que el misterio se termine. Es una presión extraña la que ejerce sobre mi. No parece importarle nada de lo que sucede conmigo o a mi alrededor, excepto esa espina de caracteres electrónicos que aterriza en mi celular lunes, miércoles y viernes. Si, tenes razón. Le contesto como para cerrar el tema y no seguir dando vueltas sobre algo que no tiene ningún sentido.&lt;br /&gt;Sinceramente, cuando estoy solo creo que sería capaz de llamar y demandar, con la vehemencia que me pide Andrea, que no me escriba más; sin embargo siempre, indefectiblemente, me arrepiento de mis pensamientos como en un acto de confesión religiosa. &lt;br /&gt;Así es que mejor escribo “como te llamas, quien sos, que necesitas?”. Escribo y dudo, como siempre. Borro todo, cierro el teléfono…como siempre. &lt;br /&gt;Sería mejor que Andrea supiera que no llamé, sería mejor que supiera que no quiero llamar. Ella es demasiado insistente en estos temas y cuando se lo digo explota. Mis palabras tienen la temperatura del hierro incandescente; sus nervios son como los vapores de la nafta. Mala combinación.&lt;br /&gt;Gonzalo me promete que no va a saberlo nadie. Hoy es lunes me recuerda. Ya lo sé. Sabés lo que es para mi un lunes, un miércoles o un viernes? Adrenalina pura.&lt;br /&gt;No tanto por los mensajes como por Andrea. Hay algo perverso en ver como se transforma, como se pone en guardia y su cara se llena de nubes de tormenta cuando llegan los mensajes. Con Gonzalo estamos seguros de que a cualquiera le daría miedo ver la forma en que Andrea se transforma y vive esos momentos. Es como si su vida dependiera de eso, es casi como una lucha, a matar o morir. &lt;br /&gt;Podría quitarme el teléfono y llamar ella, o escribir con furia una respuesta asesina; pero no. Eso significaría hacer evidente la locura, la preocupación que ella cree mantener oculta. Es tan mala actuando, se ríe Gonzalo. &lt;br /&gt;Gonzalo, este Gonzalo, es mi amigo desde antes de conocer a Andrea. Con él nos conocimos por medio de otro amigo y como pasa a veces, él y yo dejamos de vernos con el que nos había hecho de nexo para convertirnos, ahora sí, en amigos nosotros dos. Gonzalo es raro según Andrea. Extraño, sarcástico, desaforado cuando habla, agregaría yo. Inimputable dice él de sí mismo. Cualquiera es raro para Andrea, cualquiera que no sea como ella y sus amigos, que por cierto son muy pocos. Extraños son los que no ven lo que ella ve. No piensan lo que ella piensa, no creen lo que ella cree.&lt;br /&gt;Andrea es todo eso pero al mismo tiempo es suave, comprensiva, protectora. Incondicional diría ella de sí misma. &lt;br /&gt;Hay un extraño placer en ver las dos caras de Andrea, la de siempre, la que muestra minuto a minuto y la que pierde la compostura detrás de una máscara que se derrite al calor de sus nervios reprimidos.&lt;br /&gt;Hoy es lunes y llega un mensaje, como siempre, como esperábamos que sucediera. Suena el teléfono anunciándolo y no me muevo, con la vista alcanzo a ver a Andrea que deja a un costado su lapicera y las carpetas que esta corrigiendo. El celular esta en la mesa, a 2 o 3 pasos de distancia, en un punto equidistante de los dos. No me muevo esperando que ella reaccione. Andrea inmóvil, la lapicera en la mesa, las hojas quietas, la punta del pie derecho rítmicamente golpeteando el piso. La dejo esperar un poco más y cuando me inclino para levantarme de la silla ella se convierte en una pantera y salta sobre el aparato. Lo tiene entre las manos y sonríe maliciosa. Me lo muestra sin decir nada pero es como si hablara. Lo tengo, dice, te tengo, dice. No se lo pido porque no tendría sentido y hace tiempo deje de hacer y decir cosas que no tienen futuro.&lt;br /&gt;Lo abre, lo lee, lo marca. Esperamos juntos la respuesta. Yo no creo que se anime a seguir, ella no cree que yo puedo escaparme. El celular llama. Suena y suena, pausado y persistente. De pronto atienden y en el mismo acto nuestras caras se mudan. La mía es una mezcla de miedo y extrañeza. La de ella es pura victoria. Me queda ver si se anima pero casi no me quedan dudas. Llegó hasta el precipicio, ahora va a saltar. Me dedica una última mirada y acercándose el teléfono a los labios, casi sensualmente, le dice:…Gonzalo… no juego más. &lt;br /&gt;Andrea es así…igual a Gonzalo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-2844028074541550723?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/2844028074541550723/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=2844028074541550723&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/2844028074541550723'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/2844028074541550723'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/04/presione-send.html' title='Presione Send'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-1182260785859466373</id><published>2009-04-05T17:51:00.000-07:00</published><updated>2009-04-05T17:52:15.934-07:00</updated><title type='text'>Increible</title><content type='html'>No hay casualidad sino destino repetía una y otra vez. Debute escuchando esa frase un día de marzo, de esos que no se deciden a dejar de ser verano aunque el almanaque los acomode de prepo.&lt;br /&gt;En el tren, al lado de la ventana, mirando como esa nada que es la vida de los otros pasa acompasada al ritmo de los durmientes. Permiso, me corro, pasá, no es nada, no hay problema…así construimos un dialogo que muto en las mas variadas formas y temas, durante un rato que pareció estirarse estación tras estación.&lt;br /&gt;Estación Victoria, me dijo, hasta acá llego. Casualidad, conteste sonriendo, yo también. Viste, viste…no hay casualidad sino destino; me dijo imitando un tono solemne. Sonreímos, los ojos le brillaban repitiendo el sol mil veces. Parece que es así nomás…acepte.&lt;br /&gt;Bajamos en Victoria, caminamos afuera de la estación. Voy a la derecha, un par de cuadras, vos? También, también, pero un poco mas lejos le explique. Hicimos una pausa. Ya se…ya se…comente, hay destino!! Y nos reímos otra vez.&lt;br /&gt;Recorrimos la calle del costado de la estación y la deje en la puerta de la empresa. Cambiamos teléfonos, direcciones y promesas.&lt;br /&gt;Seguí hasta la esquina, doble a la izquierda y apure el paso; 10.45 decía mi reloj. Con el teléfono en la mano y esquivando autos llamé. Ramirez… como le va? Estoy un poco demorado sabe?, puede creer que me baje del tren una estación antes?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-1182260785859466373?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/1182260785859466373/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=1182260785859466373&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1182260785859466373'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1182260785859466373'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/04/increible.html' title='Increible'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-5596890633768346146</id><published>2009-03-13T10:41:00.000-07:00</published><updated>2009-03-16T10:55:04.883-07:00</updated><title type='text'>Esta vez no es lo mismo</title><content type='html'>La bicicleta rota, partida al medio con las dos ruedas deformadas por el golpe. Todos los pedazos sueltos que puede tener una bicicleta estaban flotando en el asfalto caliente y desde el piso podía ver, aún aturdido, el auto moribundo apoyado en la columna de la luz.&lt;br /&gt;No había dolor, el dolor siempre tarda en llegar. No sentía nada, quizás no tenia nada. En las manos sangre, finos granos de arena incrustados en la piel, raspones y un hombro que no se movía correctamente.&lt;br /&gt;Me pare como pude y empecé a ver la gente que salía de las casas y se acercaba a la calle.&lt;br /&gt;Me miraban, nos miraban. Se acercaban lentamente como si no estuvieran seguros de querer llegar.&lt;br /&gt;El auto perdía agua y con el vapor que soltaba era la imagen perfecta de una bestia con el corazón partido.&lt;br /&gt;Esa mujer se bajo del auto. Abrió la puerta que avisó el movimiento con un chirrido fatal y desesperado…muerte a ese pedazo de chapa! Se bajó y rodeo el cuerpo caliente de esa maquina que casi me mataba. Se tomó la cabeza esperando comprender que había pasado. Yo la miraba moverse desde el cordón de la vereda.&lt;br /&gt;La bicicleta rota era la imagen de un esqueleto partido, un montón de huesos flacos que no servían más, la cara de la muerte acostada en el piso, esperando nada.&lt;br /&gt;Ella caminaba de un lado a otro. Ahora hablaba desde su celular. Gesticulaba explicando como la desgracia la había rozado y como tanto daño no tenía dueño.&lt;br /&gt;Me acerque para hablarle, pensando en mi bicicleta y mis manos, en el hombro que me dolía y no podía mover. Cuando le toque el hombro se dio vuelta y dejó caer el celular. Estaba llorando. Las lágrimas se le caían débiles, minúsculas, apretadas de bronca y nervios.&lt;br /&gt;Estas bien? Disculpame…no se que me pasó. Seguía llorando mientras me hablaba, como si sus ojos tuvieran pequeñas gotas de pena asomando. Tu bici, mira como quedó…que desastre!. Estas bien…? Seguro? Le dije que si, que estaba todo bien. Que podía decirle? La silueta deforme de mi bicicleta, los raspones en las manos y los huesos descolocados de un hombro nunca tuvieron la fuerza suficiente para competir con un par de lagrimas asomando a los ojos de una mujer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-5596890633768346146?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/5596890633768346146/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=5596890633768346146&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5596890633768346146'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5596890633768346146'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/03/esta-vez-no-es-lo-mismo.html' title='Esta vez no es lo mismo'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-1865803831695007917</id><published>2009-02-27T11:53:00.000-08:00</published><updated>2009-02-27T11:54:03.733-08:00</updated><title type='text'>Ya no me preguntes</title><content type='html'>Sabes que? Le dije tratando de no herirlo con mi respuesta. Ya no me preguntes más. Sabes que pasa? Como le explicas a alguien que hay algo bueno en que te golpees, en que te pisen, que te peguen y que las rodillas se claven en el piso y los pies te duelan. Que haya tipos que quieran voltearte para que no te levantes más y a vos no te importe. Quien puede entenderte cuando el agua te hace arder las raspaduras cuando la cal te seca la boca y te irrita los ojos, cuando los dedos se sostienen solo con cinta, cuando las piernas te pesan pero igual tu cabeza te pide correr. De que forma puede entender alguien que después de caerte te levantes para volver a caerte un poco mas allá y así continuar sin final. De que forma se comprende que te dé lo mismo que haya sol o que este lloviendo, que sea de noche o de tarde, que haga tanto frío que no puedas calentarte o que no encuentres la forma de sacarte el calor de encima. Que la transpiración te tape los ojos y moje hasta los pies. Como podrán compartir el hecho de que  no te importa golpearte una vez más y que cuando ya no puedas caminar, con lo único que sueñes sea volver ahí.&lt;br /&gt;Entonces entendés porque no quiero que me preguntes más? No sabría como explicarte, no encontraría la forma de hacerte entender …ni vos podrías comprender… porque juego al rugby.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-1865803831695007917?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/1865803831695007917/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=1865803831695007917&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1865803831695007917'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1865803831695007917'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/02/ya-no-me-preguntes.html' title='Ya no me preguntes'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-7525191074642985390</id><published>2009-02-27T09:19:00.001-08:00</published><updated>2009-04-23T15:42:16.023-07:00</updated><title type='text'>Mujeres</title><content type='html'>Siempre tuvo la fantasía de que cuando saltaba del barco la podíamos abandonar. Era absurdo porque no teníamos una razón para hacerlo y no creo que hubiéramos podido convencer al marinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora cuando paso por ese lugar, camino a la isla, recuerdo la anécdota con una sonrisa.&lt;br /&gt;El viaje siempre es el mismo, salimos temprano desde la playa para dar vuelta la península, pasar por el frente de la ciudad y sus casas, brotando de las laderas verdes de las montañas. Desde ahí nos internamos mar adentro, serpenteando entre algunos islotes en el mar turquesa, para llegar a la isla un rato mas tarde. &lt;br /&gt;El sol siempre invita a saltar.&lt;br /&gt;Sabias que la ultima vez que se lanzó al agua nos fuimos? Ella sonríe sin creerme. &lt;br /&gt;Le sostengo la mirada y entonces su cara se pone más rígida, sus rasgos cambian, sus músculos se tensan porque ahora ya no sabe. Estoy mintiendo? &lt;br /&gt;Vas a saltar? Mi pregunta llega en un mal momento y la pongo en un aprieto. No tenías calor? Eso dijiste recién. Insisto. Me mira buscando que desista en mi propuesta pero no hay posibilidades de que cambie de opinión. Sonrío y me doy vuelta dejándola con sus pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella también tuvo siempre la fantasía de que cuando saltaba del barco la podíamos abandonar. Era absurdo porque no teníamos una razón para hacerlo y no creo que hubiéramos podido convencer al marinero. O… sí?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-7525191074642985390?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/7525191074642985390/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=7525191074642985390&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7525191074642985390'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7525191074642985390'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/02/mujeres.html' title='Mujeres'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-7969992776750586149</id><published>2009-02-25T14:30:00.001-08:00</published><updated>2009-05-17T18:58:43.897-07:00</updated><title type='text'>Vuelta Carnero</title><content type='html'>El arquitecto estaba parado en la puerta de la casa. Golpeaba la madera una y otra vez. Ya había dejado de lado el timbre pensando que no funcionaba. Los nudillos en la madera se escuchaban, de eso estaba seguro y era suficiente para él.&lt;br /&gt;Desde adentro no llegaban sonidos, solamente el eco huérfano de los golpes.&lt;br /&gt;En la S-10 gris, el cocinero esperaba. La música prendida, fuerte, muy fuerte. El ventilador de la camioneta andando le ponía en la cara solo aire caliente. El aire acondicionado era solo un deseo, otro deseo más incumplido.&lt;br /&gt;La llave arquitecto! Gritó desde la camioneta mientras veía al arquitecto dar vueltas a la casa, una y otra vez.&lt;br /&gt;No tengo llave, sino ya hubiera abierto. Explicó desde la puerta&lt;br /&gt;La llave de la camioneta, digo. Tiremela… así prendo el aire. Explicó honesto el cocinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuantas veces le dije que no se fuera sin avisar, pensó.&lt;br /&gt;Cambió nudillos por puntapiés y siguió insistiendo. El tiempo pasaba y ya no estaba llamando a la puerta, estaba descargando furia y frustraciones contra una placa vieja de 2 metros  por 70.&lt;br /&gt;Esta borracho, para mi esta, pero…borracho. Grito el cocinero desde la camioneta, bajando el vidrio el tiempo exacto para tirar la idea y esconderse del calor nuevamente.&lt;br /&gt;El arquitecto transpiraba la camisa y sentía como las gotas de sudor le recorrían el cuerpo en un viaje que lo iba poniendo cada vez mas incomodo, cada vez mas molesto.&lt;br /&gt;Si esta borracho cuando me abra le saco el pedo a patadas! Contestó mientras hacia el gesto de quien exprime un limón hasta la ultima de las semillas. Caminó para rodear la casa y encontrar alguna ventana abierta, alguna rendija por donde mirar y llegar más directamente al interior. Nada. Una sola ventana, celosías de chapa, trabadas desde adentro. Hacia mucho que no se abrían, con el dedo saco la telaraña que cubría el marco y subía hasta la hoja.&lt;br /&gt;Déjelo arquitecto, ya va a aparecer…total tiene que pasar por la obra para buscar la plata.&lt;br /&gt;Molina, déjeme de romper los huevos! Lo despierto o lo mato! La respuesta tenía bronca acumulada, tenía calor, tenía ganas de sacarse las botas, de tirar el pantalón, de dejar esa obra en el medio de la nada, de volver a la ciudad, de cambiar de trabajo, de cambiar de vida, de dinamitar su vida presente y empezar de nuevo. Fue hasta la camioneta y buscó en la caja, Molina ni siquiera giraba a mirarlo, sacó la escopeta de dos caños y se volvió hasta la casa. El cocinero lo vió pasar con el arma pero no logró entender que pasaba. Lo miraba desconcertado casi como no queriendo entender.&lt;br /&gt;El arquitecto se paró de frente a la puerta, la pierna izquierda adelante, la derecha atrás, cruzada para sostener el cuerpo cuando la escopeta diera el retroceso.&lt;br /&gt;Un tiro, otro tiro. Molina se quedo pálido mirando por el vidrio y entendió que la cosa venía mal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la comisaría ya habían avisado. Moreno, un gringo que vive como a 10 kilómetros de ahí llamó y aviso. Sentí unos ruidos como tiros, para el lado del cerro de los pajaritos, no era lejos, me parece.&lt;br /&gt;Martínez era el comisario hacia como diez años ya, el destacamento policial eran: él y Jesús Menendez. Un policía complicado Menendez, pocas palabras, siempre escondido detrás de unos ojos chiquitos en su cara inflada. El alcohol, la noche y las armas con licencia no son buenas consejeras. Para lo único que le habían servido a Menendez, fue para conseguirle un pasaje sin escalas desde la Ciudad a ese pueblo muerto en el medio de la sierras. Menendez era complicado, de pegarles a los sospechosos, a sus mujeres, a los que le ganaran a las cartas o a cualquiera que se cruzara. Pero con Martinez la cosa era distinta, con el había códigos, se podría decir que, extrañamente, lo respetaba.&lt;br /&gt;Moreno se volvió a su campo. Ni Martínez ni Menendez le dieron importancia al comentario. Cazadores, seguro. Dijeron. Después vas vos Menendez y cuando los encuentres les haces un poco de quilombo y los amenazas a ver si te largan unos pesos. La forma de trabajo de Martínez era siempre la misma. Las ideas suyas, las piñas de Menendez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El arquitecto se subió a la S-10 enfurecido. Cerró la puerta y ni siquiera miró a Molina, salieron disparados por el camino de tierra dejando una nube de polvo como único testimonio. Siguieron durante más de 150 minutos, los dos mirando al frente, sin decir nada, solamente sacudidos por el intenso golpeteo de las ruedas en el anoréxico camino. En una de esas ya esta por allá. Arriesgo Molina buscando encontrar un punto de fuga para tanta presión contenida. No tuvo respuesta. El arquitecto viajaba con el pero su cabeza estaba en otro lado. Un muñeco mudo se sentaba a su lado. El arquitecto se había ido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menendez estaba esperando debajo de un algarrobo viejo y deshilachado que Moreno tenia en la puerta de la casa. La siesta estaba marcada por el sol espeso. Los borcegos calientes eran la única cosa negativa que había en la fuerza. Eso había pensado siempre. Era un pensamiento raro, hasta se sonreía cuando la idea le volvía a la cabeza. Lo único malo del servicio eran los borcegos…y tanta gente que dice que es un laburo de mierda. Flojos, no entienden. &lt;br /&gt;Dibujaba círculos en la tierra suelta como talco con la punta del borceguí. No encontró cazadores en los alrededores, no al menos que se vieran o escucharan desde el auto. No había nada por la zona y ya que estaba podría preguntarle a Moreno porque andaba hablando giladas y haciéndolo perder el tiempo, como para que no se olvidara quien mandaba por ahí.&lt;br /&gt;Cuando llego el dueño de casa se sorprendió al verlo a Menendez, una visita que como las nubes negras nunca traía nada bueno.  Lo saludo a la distancia y cuando estuvo al lado le pregunto que necesitaba. Algo fresco. La respuesta. Moreno bajo la cabeza y le pidió que lo acompañara adentro. La casa estaba a medio terminar, le faltaban mosaicos sobre el contrapiso y las paredes nunca habían sido pintadas, pero estaba limpia y ordenada. El calor del exterior todavía no se había colado adentro. Le sirvió un vaso de vino blanco a Menendez, sin ofrecerle una silla ni nada, tratando inconcientemente de que se fuera lo antes posible.&lt;br /&gt;El policía entendió el mensaje y corrió una silla desde la mesa, se sentó regodeándose en los nervios de Moreno. &lt;br /&gt;Venga siéntese. -Invitó-. Sabía que hace como 25 años yo estaba en Córdoba? Si…en la 4ta – continuó Menendez- había mucho trabajo ahí, las cosas de siempre, mucho raterito, mucho quilombo de familia, borrachos y esas cosas…no como ahora, no!.... Este tema de la droga es complicado, como que se vuelven loquitos los pendejos y no queda mas remedio…a loquito, loquito y medio, ja! El policía pareció sorprenderse de su propia frase y sonrió satisfecho como el que sabe que anotó un punto en un partido importante. &lt;br /&gt;Pero mire… Moreno, lo que mas nos jodía en la 4ta era cuando venia algún gil a denunciar pavadas y tomarnos por boludos.. Esos tipos vea…- apretó fuerte el vaso y la mano oscura se lleno de pequeñas venas- esos siempre me cayeron mal porque siempre, siempre están en cosas jodidas.&lt;br /&gt;Moreno seguía parado y dudaba entre contestar o permanecer callado. Silencio. Fue la orden que llego desde su cabeza. No hables. No contestes. Mientras tanto el tiempo no se consumía. Los segundos se aferraban a las agujas del reloj colgado en la pared y no pasaban.&lt;br /&gt;Por fin, el agente se levanto, acomodó la silla y camino hacia la puerta. La silueta enorme de Menendez se recortaba negra en la puerta, a contraluz, como si fuera la figurita difícil de un álbum que nadie quiere completar.&lt;br /&gt;Chau Moreno. Saludo sin darse vuelta. Rico el vino, otro día paso y seguimos conversando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino se moría frente al portón de piedra de un campo. San Onofre decían como podían unas letras pintadas sobre lo que alguna vez había sido la puerta de una heladera Siam. Si la viera Di Tella!! Dije buscando la complicidad en la broma, pero ninguno de los que me acompañaba la entendió. Me llamé a silencio otra vez y acerque la trompa de la camioneta a la entrada. Paramos un instante hasta que Marquez logro sacar del bolsillo trasero de su pantalón el papel donde tenía anotado nuestro destino en ese viaje. Le costaba mucho moverse, una panza desproporcionada, la papada abultada, una flaccidez apenas contenida por sus ropas y un cinto parecía contenerle el cuerpo en un esfuerzo titánico, daba la impresipon de que si se quitaba el cinto todo su cuerpo terminaría desparramado por el piso. L os movimientos se le hacían difíciles y a mi me costaba mirarlo mucho tiempo, me faltaba el aire, me sentía por momentos habitando su cuerpo y me agobiaba el peso asfixiante de tanta gordura.&lt;br /&gt;Leyó. Es acá, metele nomás, entrá. Me dijo.&lt;br /&gt;Puse primera y entramos al campo. El camino seguía siendo de tierra pero ahora estaba un poco peor que antes. A los costados los olivos hacían lo que podían para pelearle a la sequía. Además de Marquez, me acompañaban, mudos, Marco y Massetti. Cuando me los presentaron, en ese orden verbal, me sonó a “Sacco y Vanzetti” lo comenté buscando aunque mas no fuera otra sonrisa pero solo obtuve una repetición mas pausada y deletreada de ambos apellidos, como si estuviera sordo, como si fuera duro para entender. &lt;br /&gt;“Sacco y Vanzetti” zarandeaban sus cabezas al compás de los pozos. Marquez se tomaba con las manos rechonchas del frente del tablero. Me habían contratado en Córdoba a través de un amigo que tenía la deferencia de buscarme pequeños encargos para suplir mi falta de ingresos estables. No conocía a ninguno de los tres pero venían recomendados así que no dude en tomar el trabajo, ida y vuelta manejando, los esperaba, los ayudaba con lo que necesitaran…y me quedaban 500 pesos.&lt;br /&gt;Nos íbamos acercando a las únicas estructuras que habíamos visto en los alrededores y Marquez volvió a mirar el papel, esta vez lo había dejado sobre sus piernas para evitarse el esfuerzo de recuperarlo debajo de toda su humanidad. Anda enfilando para el galpón ese. Me dijo, apuntando con su dedo a una estructura de ladrillos oscuros que estaba sobre la izquierda pasando una casa pequeña y un tanque australiano. Hice lo que me pidió, para eso me pagaban, tuve que bajar la velocidad para no atropellar unas gallinas que pretendían cruzarse en nuestro camino. Pasamos junto a la casa y pude ver que adentro dos hombres hablaban mientras un tercero se acercaba desde atrás a uno de ellos. Para! Para! Fue un gritó grueso pero mas que nada fue una orden. La violencia explosiva de Marquez tenía una razón de ser. En un reflejo perfecto pise el freno y evitamos de milagro voltear la puerta del galpón. Los de atrás me dedicaron un insulto por lo bajo y Marquez me sacudió la nuca de una cachetada. Sorprendido por el golpe pero mas que nada humillado, por no reaccionar a tiempo, lo miré como pidiéndole una disculpa por el reto, explicándole con los ojos que no éramos amigos y que esa no era una broma. Se bajó de la camioneta y paso caminando por el frente. Mientras iba hacia el otro lado volvió a mirarme con ojos que hablaban, con una mirada que decía lo que había que decir. &lt;br /&gt;Me quede solo en la camioneta, esperando y pensando. Nunca pude soportar ese tipo de cachetada, esa que se da con desprecio, esa cuya violencia no esta en la fuerza del golpe sino en la fuerza de lo que expresa. Estaba indignado, debo admitirlo. Hacia tiempo que no me sentía tan pelotudo, creo que la ultima vez fue cuando tocaba el portero de Gabriela y esperando que me atendiera la veo llegar de la mano de un tipo. Me miró como si fuera un letrero escrito en chino y me pregunto “que necesitas Martín?”. El tipo no le soltaba la mano y yo no sabía donde meterme. Mi novia, mi ex novia, me miraba como si fuera una plaga a erradicar y el tipo parado al lado. No, pensándolo bien, esa vez me sentí mas pelotudo que ahora, en realidad esa noche creo que sentí una combinación extrema de estupidez y desamparo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arquitecto. No estamos yendo muy fuerte? El cocinero preguntaba tímidamente tratando de no molestarlo aun más mientras se tomaba fuerte de la manija que tenia sobre la ventana. No quería molestarlo por las dudas fuera a exagerar aún más la velocidad y terminara de una vez con la vida de los dos. O peor aún, que el accidente lo dejara paralítico, inmóvil. La mamá de Molina siempre le repetía lo mismo “Si me quedará paralítica, me mataría”. Eran frases típicas de ella, con una innata capacidad para la tragedia producto de generaciones italianas dominadas por el fatalismo más extremo. Que otra explicación habría sino para pasarse la mayor parte de la vida previendo y esperando las mas horribles tragedias sin que estas llegaran nunca.&lt;br /&gt;El arquitecto desacelero, pareció volver a tener dominio de su cuerpo, se acomodó en el asiento y sin decir palabra, dobló a la derecha. El camino terminaba unos kilómetros mas adelante, ya lo habían recorrido cientos de veces. El cocinero en bicicleta, el arquitecto en la camioneta.&lt;br /&gt;Vos la pasas bien acá? Pregunto el arquitecto. Sorprendido por la pregunta y por la repentina locuacidad del conductor, el cocinero tardo unos segundos en volver de la modorra que lo había atrapado mirando por la ventana. Si, que se yo…si… diría que sí. Dijo como si estuviera reconfirmando sus propios pensamientos. Yo no!. Declaro el Arquitecto y siguió como si hubiera roto el dique que contenía toda esa frustración. La paso como la mierda – siguió- no me gusta lo que hago, no me gusta el lugar, no aguanto el calor, los obreros, los jefes, nada, nada…me iría a la mierda ya!! Golpeo el volante con las dos manos como para que no quedaran dudas.&lt;br /&gt;Preguntarle porque no se iba podía ser una obviedad pero era lo que correspondía, al menos por educación.&lt;br /&gt;Porque me pagan y necesito la plata. Así de simple, así de triste! Termino la frase y perdió sus pensamientos en la nada otra vez. La camioneta empezó a correr cada vez más rápido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moreno seguía temblando por dentro, ya había visto como terminaban los que se le cruzaban a Martínez o a Menendez, que para el caso era lo mismo. El resultado siempre era coincidente: mal.&lt;br /&gt;El había escuchado los tiros, de eso estaba seguro. Pero quien lo había mandado a decirle a la policía? para que? No sabía, no había razones. En realidad si, tenía una que cuando se le vino a la cabeza le pareció absurda. Era lo correcto! La puta madre, insistió, por hacer lo correcto terminaba embarrando todo. Salió otra vez afuera, al sol de la tarde que a esa hora parecía un soplete apuntado desde el cielo. Parado en la puerta de su casa miraba  las montañas y notó que el cielo tenía un color celeste tan claro y tan especial que por un momento sintió una inyección de optimismo que le llenaba cada hueco de su acongojado cuerpo.&lt;br /&gt;Subió a su caballo, lo palmeo en el cuello y salieron despacio por el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prendía la radio de la camioneta sabiendo de antemano que no tenía el más mínimo sentido. En esa parte de las sierras no había ninguna posibilidad de otra cosa que no fueran los sonidos propios de la naturaleza. La única forma de escuchar radio o ver televisión era con unas antenas desproporcionadas, que parecían agujas enormes desgarrando el viento y las nubes. Ahora había televisión por satélite, era cierto, pero solo algunos por la zona podían darse ese lujo.&lt;br /&gt;Prendí la radio y pase de una punta a la otra del dial sin encontrar nada más que descargas y frases entrecortadas. Apagué y repentinamente se empezaron a escuchar unos extraños ruidos secos, pequeñas estampidas que iban creciendo, una tras otra. Tiros! Eran tiros! Me di cuenta lentamente, como si a medida que sonaban los disparos mi cerebro hiciera una selección de sonidos similares y después de repasar la lista encontrara la coincidencia. Mire desesperado para todos lados y no vi nada. Nadie salía del galpón, nadie salía de la casa pero los disparos seguían. Giré la llave de la camioneta para escapar de esa locura. No encendió. Intenté otra vez y tuve la misma respuesta. En un acto inconciente abrí la puerta y salí corriendo hacia los olivos que estaban al costado del galpón, mientras corría desesperado alcance a ver que Marquez salía trastabillando y desde atrás lo seguía un tipo de bigotes, seguían a los tiros. Yo corrí con toda la velocidad que mis piernas podían darme. De pronto sentí un golpe seco en la pantorilla, calor primero y un dolor que se iba haciendo cada vez más intenso después. Me tire al suelo entre los olivos y vi que me habían dado un tiro en la pantorilla. La sangre salía espesa y tibia. Creo que después de verme la herida empezó a dolerme más aún. Me levante como pude sabiendo que si me quedaba a lamentarme me encontrarían y terminarían conmigo como habían hecho con Marquez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“tiros en san onofre.vengansen” leyó Martínez en su celular. El mensaje venía de Mitnik, un judío de Buenos Aires que se hacia el chacarero. Había llegado a la zona 3 o 4 años atrás, se veía que tenía plata porque había arreglado el campo donde vivía, le había puesto riego, arreglado lños caminos y tenía televisión por satélite!. No se metía con nadie pero de vez en cuando se acordaba de Martínez, y  de Menendez, claro.&lt;br /&gt;Menendez, mira lo que dice el judío! Gritó Martínez. Siempre era con mensajes la comunicación. No había buena señal como para hablar por celular pero extrañamente los mensajes siempre llegaban bien. Y Bueno, vamos a ver…no queda otra, no? se resigno Menendez. Buscaron la radio, las armas y subieron a la camioneta azul, prendieron la sirena , solamente para molestar a los que dormían la siesta, y salieron por la única calle asfaltada del pueblo.&lt;br /&gt;Doblaron a la derecha en la iglesia recortando la siesta seca y ardiente. Eran, podría decirse, los únicos seres vivientes que se manifestaban como tales, en esa tarde de 40 grados.&lt;br /&gt;El camino a San Onofre era un desastre, pozos y más pozos lo salpicaban, haciendo que la camioneta saltara caprichosa de un lado a otro. Menendez manejaba rápido, costumbre de la ciudad le gustaba decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corría como podía con la pierna sangrando y seguramente con algún hueso quebrado . El dolor era tolerable pero me preocupaba no saber a donde estaba yendo. Después de unos minutos me detuve jadeando. No se escuchaba nada raro, un viento suave, algunos pájaros que empecinados seguían cantando. Pero nada más. Quizás me habían dado por muerto, quizás no les importaba lo que me hubiera pasado. Estaba seguro que la segunda alternativa era la más probable, no por una cuestión de baja autoestima sino por  un caso extremo de honestidad brutal. Me sabía prescindible, no era importante para nadie, ni siquiera para unos delincuentes como esos, ni siquiera para Gabriela. Otra vez el mismo pensamiento absurdo se me cruzó por la cabeza. Por un momento me indigné conmigo mismo y pensé, resuelto a sobreponerme, en lo que me decía mi analista. Tenía que terminar con esa historia, tenía que poder empezar otra vez..&lt;br /&gt;Me puse a caminar de nuevo, siguiendo los olivos en dirección a la montaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el caballo, Moreno seguía pensando en Menendez, no podía sacárselo de la cabeza. Su gesto cruel, su cinismo, la forma en que lo miraba, nada de él le gustaba todo era tan difícil de soportar.&lt;br /&gt;Eligió ir por un sendero que se le peleaba el camino a un escuálido arroyo. El agua bajaba lenta jugando entre las piedras, el musgo en algunas de ellas era la muestra de que el cauce hacia mucho tiempo que no veía mas agua que esa. &lt;br /&gt;No sabía muy bien donde iba pero Moreno estaba seguro que la única forma de olvidarse de ese mal momento era seguir andando. Alejarse y dejar las malas ideas atrás.&lt;br /&gt; Más adelante el sendero se abría en dos, una rama caminaba paralela al arroyo y la otra se perdía entre los espinillos volviendo hacia el pueblo. Moreno siguió el arroyo. Mas adelante se veía un camino de tierra y el arroyo sucumbía a la garganta profunda de un grueso tubo de hormigón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por momentos arrastraba la pierna derecha, ya no podía moverla con facilidad. No era una cuestión de dolor, no era un problema de huesos, simplemente la tenía tan hinchada que no la dominaba. Me detuve un segundo debajo de un algarrobo para mirarla. Fui descubriendo de a poco la zona, casi tratando de no verla realmente. El espectáculo era nauseoso, un color violáceo invadía la pierna de la rodilla hacia abajo. Sangre ennegrecida pegada a la piel y un hueco negro a la altura de la pantorrilla que cuando lo tocaba dejaba salir pequeños hilo de sangre como si estuviera apretando una esponja.&lt;br /&gt;Me cubrí otra vez y seguí avanzando. Después de unos minutos note que mas adelante había un alambrado. Seguramente estaba llegando al final del campo. Apure el paso todo lo que pude (que no fue mucho pero a mi me pareció importante) y llegue hasta el alambre mismo. Estaba sobre un camino. Reconocí la unión entre ese camino y otro que venía desde el pueblo, por allí habíamos pasado. Si no me equivocaba 200 o 300 metros a la derecha encontraría la puerta de la heladera Siam con el nombre de San Onofre como testimonio. Entonces hacia la izquierda debía estar el pueblo. Mientras me agachaba para tratar de pasar entre medio de los alambres escuche un auto o una camioneta que venía desde el lado en que debía estar el pueblo. Me apuré, con la mano derecha me tome el pantalón de ese mismo lado tratando de que no se me enganchara la herida con el alambre de púas. Tenía que parar ese vehículo, era mi única salida. Compenetrado en el esfuerzo de mover mi pierna inútil no escuché el ruido intenso de la sirena de la policía, recién cuando estuve parado del otro lado del alambrado pude oírlo. Parecía encaminarse a la entrada del campo, me apuré para llegar y encontrarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El camino terminaba en San Onofre. Menendez traía la camioneta casi al límite de sus posibilidades físicas, no volaba pero parecía que pronto se desintegraría, era lo que faltaba para silenciar para siempre un concierto intenso de tuercas gastadas, soldaduras vencidas y chapas podridas. Martínez no estaba acostumbrado a ese estilo de manejo, pero nunca confesaría que conocía el miedo.&lt;br /&gt;La entrada del campo se veía cerca. Las características letras escritas con pintura negra sobre una puerta de heladera. Colgando. Desvencijada. &lt;br /&gt;Frená que le dás, frena!!! Martínez alcanzó a gritar desesperado cuando vió una camioneta que cortaba el aire desde la derecha. Se tomó de la puerta instintivamente y puso los brazos rectos y tensos sobre el tablero, esperando el impacto inevitable. Menendez giró el volante hacia la izquierda en un acto reflejo. El grito de Martínez lo hizo reaccionar. Piso el freno, volanteó de nuevo y vio como del lado de Martínez se incrustaba una camioneta roja. En una fracción de segundo pudo ver la cara del que manejaba, el terror y la desgracia unidas en un solo y fatídico gesto. Vio al acompañante golpearse contra el vidrio. Casi tuvo tiempo de sorprenderse en el milagro del tiempo estirándose. Sintió un ruido fuerte y sordo, una nube de tierra entró por las ventanas y empezaron a girar en un caos frenético. De pronto el silencio lo conquistó todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL arquitecto no pudo evitarlo, Molina no tuvo tiempo de preguntarse si lo había visto y no le importó o si sabiendo que venía otro vehículo decidió inmolarse y llevarlo con él. Sintió la explosión de las chapas perdiendo su forma, vio saltar los vidrios por todas partes y en un hilarante despliegue de morbo le pareció entender que estaban chocando contra la policía. Cuando la camioneta detuvo el paso escuchó levemente como la sirena se extinguía. En un mismo momento se disipó la nube de tierra que los envolvía y el dolor lo atacó enfurecido. Empezó a gritar mientras buscaba  entre los hierros al arquitecto. Lo encontró inmóvil aferrado al volante. Como antes, no estaba ahí, pero Molina entendió que ya no volvería. Había encontrado una forma extraña de cumplir su deseo, de escaparse e irse en un arrebato de muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminaba como podía que era casi una mueca deforme entre arrastrarse y estar parado, pero mientras avanzaba lentamente escuché el estruendo impactante de un choque, metales que se golpeaban entre sí y después el silencio que hace de epílogo a la muerte. No me apuré porque era inútil imaginarlo así es que seguí adelante hasta que pude ver en el cruce de los caminos la camioneta de la policía totalmente destruida, a unos 30 metros del camino. Por la ventana del acompañante se asomaba el brazo de alguien. Del otro lado y con las marcas de haberlo dejado todo en el choque, estaba parada aún otra camioneta. Esta era blanca y a diferencia de la otra el sol la trataba especialmente, haciéndola brillar en sus redondeces con destellos alucinados..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moreno también escuchó el choque. Estaba cerca. Instintivamente espoleo al caballo y salió al galope hasta el borde del camino. Cuando llego tiro de las riendas con fuerza y se detuvo a contemplar el escenario. Los actores estaban destruidos y humeantes. La camioneta blanca desde atrás parecía intacta. Vio que en el habitáculo blanco alguien se movía, despacio, lentamente, pero se movía como si no quisiera darle la mano a la muerte para que se lo llevara. Pero lo que le llamo la atención fue la camioneta de la policía. En cuanto la distinguió entre la tierra que flotaba en el aire llevo el caballo hasta ella. No había movimientos. La rodeo. Del lado del acompañante Martínez estaba tirado sobre la puerta en un estado deplorable. Le pareció que respiraba. Se acercó, le habló y percibió un sonido profundo que interpreto como una respuesta. Siguió girando a la camioneta y del lado del conductor estaba Menendez. Lo miró con asco. Sangraba por todos lados en la cara. Se acercó y notó que respiraba también. Lo observó un instante y le habló al oído. Menendez soy Moreno. Estas bien? No tuvo respuesta solo un murmullo distante pero vio que el policía movía los labios. Fue hasta el caballo y busco un pañuelo grande que llevaba en la silla y con la palma de la mano envuelta en el trapo le tapó la boca y la nariz a Menendez. El policía empezó a sentir la falta de aire. Los ojos se le saltaban preguntando que pasaba, no tenía fuerza ninguna para defenderse. Moreno apretaba con fuerza y venganza. La lucha era desigual y no duró demasiado. Menendez se terminó allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras llegaba vi un hombre a caballo que se acerco al lugar. Había estado auxiliando a la gente en el choque, pude verlo mientras arrastraba mi pierna endurecida por el camino de tierra. Se sorprendió bastante cuando me vio llegar, tanto que no se dio cuenta de mi renguera y la sangre que me manchaba toda la pierna. Antes de que pudiera decirle nada me hizo un escueto y crudo reporte. Hay uno muerto y uno vivo en cada camioneta, pero los que están vivos, están jodidos, eh…venga, suba, vamos a buscar ayuda. Me invitó. Le señale la pierna con un gesto que explicaba que no podía. El tipo siguió sin verla toda maltrecha como estaba… o no le importó. Se quedó parado a mi lado, arriba de su caballo esperando que hiciera lo que me había ordenado. Espere en vano otra idea, pero como no llegó, me resigné y subí como pude, en el primer intento creí que me desmayaba por el dolor pero como tampoco tuve su ayuda terminé arriba del caballo resoplando agitado y con nauseas, por tanto esfuerzo.&lt;br /&gt;Salimos despacio, en dirección al pueblo, me dijo. Era un viaje raro este que me estaba tocando en suerte; como si fuera el cierre merecido a un día coincidentemente extraño también. Iba a caballo con una pierna maltrecha y perdiendo sangre, a buscar ayuda para dos moribundos de un accidente, sin mencionar que la velocidad a la que nos desplazábamos era desesperante. Para colmo de males el hombre que me llevaba tenia una forma de comunicación unidireccionalmente extrema, no respondió jamás a ninguna de mis preguntas, no agrego nada a mis comentarios, ni siquiera los objetó o los descartó. El solo expresaba sus ideas, como si fueran flashes que se disparaban en su cerebro. Luego esperaba una reacción en consecuencia, sin importarle mi opinión al respecto o mi parecer y mucho menos aún mi voluntad. No parecía importarle mi insistencia respecto a que uno de los vehículos chocados era de la policía y que, precisamente, uno de los muertos también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me debo haber desmayado en el trayecto al pueblo porque cuando abrí los ojos de nuevo estábamos en la plaza y la poca gente que estaba en la calle nos miraba con desconfianza. El hombre que me había llevado hasta ahí se bajó del caballo y me pidió que hiciera lo mismo, intente hacerlo pero el dolor ahora era tremendo, se debe haber visto en mi cara el sufrimiento porque me hizo señas de que me tirara sobre él para bajarme. No le hice caso y preferí mantenerme en mi lugar, acomodado en la silla, esperando nada, porque el dolor no se iba y tampoco queria esperar a que se me pasara. Desde el costado del caballo el tipo me miraba con ganas de tirarme de una trompada, mis ojos seguian mirando la nada que se dibujaba entre la silueta de la iglesia y un par de casas bajas. La gente comenzó a acercarse al ver que eramos dos actores inmóviles que tiraban de una cuerda imaginaria, tensando el espacio entre nosotros. De pronto el caballo se asustó y salió disparado como si en eso se le fuera la vida, alcancé a tomarme como pude de las riendas y evite un par de veces lo que parecía una caída segura. El pueblo se hizo pequeño y desapareció en el monte. Finalmente el caballo entendió que la desgracia no lo había alcanzado y que el susto no valía la pena, despacio se fue parando y paso de galopar tratando de sacudirse mi presencia a elegir las hojas que iba a comer. Me alivió el ver que había sobrevivido pero en pocos segundos el dolor que llevaba adentro se hizo mas fuerte. Esta vez no tuve dudas y entable un dialogo vergonzoso con el caballo. Trate de explicarle que necesitaba que me llevara de vuelta al pueblo o a algun lugar donde pudieran ayudarme.¨Parecía no escucharme o que el tema que había elegido no fuera de su interés, siguió eligiendo hierbas mientras yo intentaba con todos los tonos posibles. Como si lo hubiera hartado de tanta perorata pero al mismo tiempo no quisiera darme la razón, giró su cuerpo marrón y empezó a caminar por el sendero de donde habíamos venido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;llegué al pueblo de noche, no había vestigios de presencia humana alguna, era casi como llegar a un set de filmación abandonado. El caballo encontró la calle principal, bordeo la plaza, paso frente a la iglesia y cuando pensé que iba a detenerse siguió caminando. Hice lo que ya una vez me había resultado, comencé a hablarle, como a un amigo, moderadamente, modulando con claridad, pidiendole que se detuviera, que el dolor que sentía era horrible y casi podría decir que de tan intenso tenía cuerpo. No hubo nada que hacer, el caballo siguió su camino, primero por la calle que llegaba al almacen, paso la carnicería, dobló en la segunda esquina y empezó a trepar el sendero que subía la montaña. No podía tirarme, no podía moverme, estaba prisionero en la silla de un caballo prestado. Seguramente me desmayé de nuevo porque el tiempo se hizo un suspiro y me desperté transpirado por la fiebre y todavía sentado en el caballo que ahora estaba parado, inmóvil en el frente de una casa que extrañamente no tenía puerta. No parecía haber nadie allí, todo era oscuridad y silencio. Lo palmee en el cuello y avanzó unos pasos más, los suficientes para dejarme ver en el interior de la casa como la luz de la luna dibujaba la silueta de alguien tirado en el suelo. Me asusté, como nunca antes, no grité por miedo a espantar el caballo y volver a una carrera enloquecida. No tenía nadie con quien comentarlo tampoco. Lo palmee otra vez y llegó hasta la puerta misma. Desde ahí era mas claro, un hombre caído, sin camisa, con la mitad del cuerpo lleno de agujeros. Había habido balas en este asunto, de seguro. Otra vez las ganas de escaparme y otra vez la obstinación de este caballo.&lt;br /&gt;Espere a que desistiera de quedarse ahi, pero sabiendo que los caballos son tanto o mas fieles que los perros y eso para mí, en esta situación era demasiado. Trate infructuosamente de tirar de las riendas, de hablarle, de palmearlo de nuevo, pero todo fue infructuoso. Mi amigo, el caballo, no estaba interesado en hacerme caso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amanecí otra vez, milagrosamente, sobre el lomo del caballo. Me desperté como pude, con un sinfín de dolores en todo el cuerpo y sintiendo que la cabeza estaba por explotarme, en cuanto tuve conciencia me puse a pensar como haría para salir de esa situación. Mientras estaba ensimismado tratando de encontrar una solución a semejante dilema escuché ruidos desde el monte, algunas ramas que se movían y rapidamente mi alegría se volvió preocupación. Era bueno o era malo que alguien me encontrará en ese lugar, con un muerto que no sabiamos quien había matado? Y si era el asesino que volvía? Estaba totalmente expuesto al viento helado del destino, allí arriba, sentado, inmóvil, golpeado, enfermo, exhausto; me deci´día a esperar lo que fuera. De entre los matorrales emergió el mismo hombre que me había sacado del accidente, estaba vestido como el dia anterior y por los ojos y el gesto podía adivinarse que nos había estado buscando toda la noche. No pronuncié palabra ni gesticule siquiera, mi cabeza seguía evaluando cuando de positivo había en esto, no lo conocía y preferí esperar a que diera el primer paso. Se acercó al caballo, lo tomo de las riendas, lo palmeo en el hocico y solo después mi miró. Bajó la vista y se acercó a la puerta de la casa, miró adentro y se volvió hacia mí. No había sorpresa en esos ojos. Nos miramos, traté de sostenerle la mirada y casi lo logro pero se acercó hasta mi y golpeandome en la pierna herida me dijo: Todo bien, no? grité como hacía mucho tiempo que no gritaba. Las lagrimas se me escaparon incontenibles y me doble de dolor en la silla. Tomó las riendas del caballo, dimos media vuelta y bajamos hasta el pueblo.&lt;br /&gt;En la sala de primeros auxilios me atendieron como pudieron y esperamos a que llegara la ambulancia desde la Ciudad. El médico tomaba mate y por primera vez llamó por su apellido a quien me había rescatado dos veces. Quiere Moreno? Antes de aceptar, se sorprendió de que lo llamaran por su nombre y como si se viera de pronto descubierto me miró desafiante. Baje la vista, explicando que no quería mas problemas, que todo estaba bien ahora, así como estaba.&lt;br /&gt;Cuando llegó la ambulancia, me subieron a la camilla y Moreno se me acercó desde un costado, me puso la mano en el hombro y apretando fuerte me dijo: Todo bien, no?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-7969992776750586149?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/7969992776750586149/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=7969992776750586149&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7969992776750586149'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7969992776750586149'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/02/se-viene.html' title='Vuelta Carnero'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-4069196480119536588</id><published>2009-02-01T06:23:00.000-08:00</published><updated>2009-02-01T06:24:21.728-08:00</updated><title type='text'>Aunque sea aisladora...</title><content type='html'>En el vestuario no había mas cinta. Son cosas que pasan, algunos confían en que los otros traen, otros se confían de que tienen y cuando la desenrollan son míseros centímetros de un plastico que ya no pega. Finalmente los que se confían no traen y los que traían ya no lo hacen; se cansaron de ser siempre los que se acuerdan…o los que se ocupan. &lt;br /&gt;En el rincón de la derecha, apoyado contra el banco largo y blanco estaba el Negro, si alguien podía tener cinta ese era el Negro. No porque fuera un ejemplo de responsabilidad y orden sino porque o tenía cinta o no jugaba, al menos eso pensábamos todos, jamás (y esto significa nunca) lo habíamos visto entrar a una cancha sin entregar esos dedos al ritual del encintado. Nadie le pedía porque sabíamos todos que era lo único que no podía dar. Hay gente que puede darte su tiempo, otros que pueden darte su dinero, están los que te darán su sacrificio pero entre nosotros estaba el Negro; que podía darte todo eso…pero no la cinta. &lt;br /&gt;Pablo ,como capitán del equipo, se la pidió. Al menos un poco para los primeras líneas y el 8 que era evidente tenían los dedos a la miseria. Mientras hablaba Pablo desde la otra esquina y exponía las razones por las cuales al menos esos 4 necesitaban su cinta, todos empezamos a mirarnos las manos. Todos necesitábamos algo, cinta si podía conseguirnos, o dedos para cambiar por los nuestros. &lt;br /&gt;El negro lo miró fijo a Pablo y después nos miró a los demás, se miró las manos que seguían limpias esperando la cinta. Abriendo el bolso buscó entre sus cosas y sacó la cinta que tenia perfectamente conservada. La ofreció a quien quisiera, la dejo sobre el banco, se dio vuelta y siguió atándose los cordones de sus botines. Todo sin decir una palabra.&lt;br /&gt;Nadie busco la cinta del Negro. Ni siquiera él. &lt;br /&gt;Salimos a la cancha con las manos como estaban pero con la seguridad de que nos acompañaban tipos que lo daban todo por el otro. &lt;br /&gt;La cinta …y hasta los dedos, si hacia falta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-4069196480119536588?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/4069196480119536588/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=4069196480119536588&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4069196480119536588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4069196480119536588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/02/aunque-sea-aisladora.html' title='Aunque sea aisladora...'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-8741065234086840401</id><published>2009-01-21T13:56:00.001-08:00</published><updated>2009-01-21T13:56:29.371-08:00</updated><title type='text'>Ludovica</title><content type='html'>Ella hojeaba un libro de paginas gruesas, muy blancas, que parecían haber sufrido el efecto de la humedad porque estaban onduladas como esos papeles viejos secados al sol. Desde mi mesa, justo detrás de ella, solo podía verle la espalda y la pagina izquierda del libro. Montones de letras en procesión de hormiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vos la del horóscopo chino! Si, vos. Te estoy viendo, desde mi mesa, atrás tuyo…&lt;br /&gt;Cerrá esa página de la rata, de la relación entre el mono y el tigre y lo que espera al chancho este año…&lt;br /&gt;Casi le grito. Pero nó&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La miré un rato largo y pareció darse cuenta. Giró la cabeza hacia la izquierda y casi me encuentra la mirada. Preferí seguir mirando mi vaso un rato más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora se reía. Seguramente era por un mensaje de texto porque ese libro no podía ayudarla en eso. De pronto se levanto y marco el libro con un sobre de azúcar. Se paro delante de mi mesa y me pregunto cual era el problema. Problema? Ninguno. Porque? Le dije. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se fue. Giró como un relámpago y salio por el pasillo del bar. Arriba de la mesa el libro marcado con el azúcar. Espere un rato para ver si volvía, no quería que me interpretara mal otra vez, no quería darle motivos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No volvió. Antes de irme me acerque a la mesa y abrí el libro en el capítulo que estaba marcado. CERDO, decía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay pensamientos y pensadores. Los primeros vuelan porque los otros les dan alas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-8741065234086840401?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/8741065234086840401/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=8741065234086840401&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/8741065234086840401'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/8741065234086840401'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/01/ludovica.html' title='Ludovica'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-7420369144428167930</id><published>2009-01-21T13:55:00.001-08:00</published><updated>2009-04-04T12:10:07.905-07:00</updated><title type='text'>Hijo de Puta</title><content type='html'>En la pared de la estación estaba claro que nadie me quería en el barrio. Morite! Traidor! Hijo de puta! Y otras cosas que no me detenía a leer ya. Era una decisión que había tomado y ahora tenia que cargar con las consecuencias. Después de todo, lo importante era saber si podría soportarlo. Solo eso. Mi vieja me decía unos días antes. Estas seguro? Es la gente que vemos todos los días, son nuestros vecinos…&lt;br /&gt;No quise pelearme con ella, pobre vieja, por eso no le conteste nunca. Ella cumplía con decirme sus temores y al mismo tiempo sabía que yo iba a hacer lo que quisiera. Su conciencia estaría tranquila. &lt;br /&gt;En la calle las cosas no eran mejores, la mayoría me negaba los ojos para el encuentro casual y alguno se atrevía a gritarme. Escuché “basura”, “Cagador”, “muerto” y hasta algún desubicado que me trato de “puto”.&lt;br /&gt;Unos días antes, por las noches, no podía parar de dar vueltas en la cama. La cabeza pensando y pensando, estaba seguro de que no podría llevar el peso de esa decisión. Sin embargo anteayer me levante resuelto a hacer lo que hice. &lt;br /&gt;Los que escribían las paredes, los que me insultaban, los que me quitaban el saludo o me negaban la mirada que sabían de mi? Nada. Creían que sabían! Y ellos que me dieron? Me dieron nada, me dieron palmadas, gracias, saludos, palabras…me dieron nada.&lt;br /&gt;Llegando a casa me habían puesto un pasacalles enorme de vereda a vereda. “Gimenes Hijo de Puta – Tus amigos” estaba lindo, aunque un poquito flojo en arte y en el hecho de que mi apellido estaba escrito con S. la vieja estaba como loca. Viste eso? A vos te parece? Hace 20 años que vivimos acá, nunca tuvimos problemas con nadie…a tu papá, que en paz descanse, lo querían todos acá. Yo te dije, yo te dije!&lt;br /&gt;A papá, que en paz descanse, lo querían todos porque no existía, daba todo y no pedía nada. Lo querían todos como te pueden querer en un barrio como el mío, en una ciudad como la mía, te quieren por lo que te pueden sacar.Le contesté.&lt;br /&gt;Me fui hasta la pieza y cerré la puerta con llave. Abrí el bolso, saque la ropa sucia, transpirada y la puse a un costado. Busque mas abajo la bolsa que había guardado entre las medias. &lt;br /&gt;Del otro lado de la puerta mi vieja seguía con el discurso, el barrio, los vecinos, ella, papá.&lt;br /&gt;Abrí despacio y me la encontré de frente. Tomá, agarrá. Abrió las manos, le di la bolsa y mientras me miraba, sus manos desataban el nudo. Sacó 10 fajos de billetes, eran 100.000 mangos. Los tenía en las manos pero se las miraba como si no fueran de ella.&lt;br /&gt;No la dejé emitir sonido y así shockeada como estaba la arrebaté con palabras.Cambié el cheque del pase. Ahora que me decís? Hice bien en cambiarme de club?... Vamosnos a la mierda de acá, que estos boludos sigan escribiendo las paredes de esta mugre que los vamos a ver en los noticieros cuando salgan matándose entre ellos.&lt;br /&gt;Pedimos un remis, de otro barrio claro. La vieja juntó sus cosas, un par de bolsos; yo lo mío, otro tanto. El tele chiquito, algunas fotos. La de papa, descanse en paz, también y esperamos a que llegara el auto. En silencio, casi a oscuras.&lt;br /&gt;Guardamos todo y subimos al remis que arrancó hacia la autopista. No había hecho mas de una cuadra cuando mi vieja le pidió al chofer que parara un minuto. Detuvo el auto en la esquina y mi vieja bajo el vidrio de su lado. Asomó la cabeza y tomando fuerza gritó “muertos de hambre!!!!!”.&lt;br /&gt;El auto siguió camino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-7420369144428167930?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/7420369144428167930/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=7420369144428167930&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7420369144428167930'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7420369144428167930'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/01/hijo-de-puta.html' title='Hijo de Puta'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-5762601063072450012</id><published>2009-01-19T17:57:00.000-08:00</published><updated>2009-01-19T17:59:18.501-08:00</updated><title type='text'>Cuarta Fase</title><content type='html'>La cara contra el piso, los hombros sobre el pasto, la cadera arriba como tratando de empujar el cuerpo para que se lleve la tierra por delante; las piernas flexionadas, esperando. Adelante, también en el piso, caídos, 3 o 4 compañeros. Casi abajo, amontonados. Las manos libres, las mías, para eso la cabeza en el piso, por eso los hombros apoyados. 5 o 6 metros faltan. &lt;br /&gt;Pongo una mano en el suelo para poder ver más allá del barro. Todo se mueve, los otros se mueven. Me gritan de la derecha, miro como puedo y siento que el tiempo se agota. 5 o 6 metros faltan. Escucho esa misma derecha y veo que tengo compañía. Me despego del piso hacia adelante y las piernas entienden que tienen que empujar o morir. Salgo hacia el frente por ese costado,  apenas separado de los que están caídos, 5 o 6 metros faltan. En cuanto me despego unos centímetros me enderezo lo suficiente para no estar parado y sin embargo correr y avanzar. Se ve la línea, entre algunos cuerpos que se acercan y no alcanzo a distinguir, son colores, son obstáculos. 2 o 3 metros se mueren bajo mis pies, la cabeza calcula y me devuelve la idea de que si acelero mas, si empujo mas, si salto hacia adelante entre esos dos obstáculos azules habremos llegado. Corro, me chocan en la cadera, o por ahí, pero alcanzo a mantener el rumbo, la mirada fija, los ojos no ven más, intento seguir para saltar ese metro infame y mi hombro se sacude con la humanidad frustrante de un tipo de azul. De atrás siento que me empujan y avanzamos multiplicados para terminar desparramados en el suelo pero detrás de la línea esa que 5 o 6 metros antes estaba al otro lado del mundo. La pelota sigue entre mis manos, debajo de mi pecho, apretada contra el piso; try escucho. Try!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-5762601063072450012?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/5762601063072450012/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=5762601063072450012&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5762601063072450012'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5762601063072450012'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/01/cuarta-fase.html' title='Cuarta Fase'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-5416243698036016783</id><published>2009-01-05T13:17:00.000-08:00</published><updated>2009-01-12T16:40:23.716-08:00</updated><title type='text'>5</title><content type='html'>Esperaba que llegara el avion. Mientras, mataba minutos con los ojos, mirando por la ventana. Afuera el viento sacudia el pasto aun sin cortar. asfalto, pasto, asfalto, pasto y unas pequeñas luces azules que marcaban el comienzo del fin de cualquier viaje. O el principio de todos segun se viera.&lt;br /&gt;Esperaba que llegara el avión. El pasaporte en la mano, un ticket en el bolsillo, un bolso en el piso, una mochila en la silla, mil razones para seguir esperando en la cabeza.&lt;br /&gt;Esperaba que llegara el avión. Siempre se atrasan, es así. No esta atrasado? estoy demasiado ansioso? Esta bien...me siento de nuevo y espero. Gracias. 20 minutos me dijo? Gracias, queria estar seguro.&lt;br /&gt;Esperaba que llegara el avión. No me gusta esperar, nunca me gusto. &lt;br /&gt;Esperaba que llegara el avión. Llegó? es ese? Fantastico!!...fila 16 tengo. Primero suben las familias con niños? Ok, espero, claro. Puedo esperar acá? Gracias. Ya está, ahora si? Perfecto. Perfecto. La manga es larga, de acá saldría un buen chiste...pero no importa, sigo porque tengo que subir al avión. Fila 16...B. Acá es. Permiso, permiso. Listo, abrocho cinturón. Todo listo...&lt;br /&gt;Ahora si. Espero que llegue... mi avión.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-5416243698036016783?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/5416243698036016783/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=5416243698036016783&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5416243698036016783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5416243698036016783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2009/01/5.html' title='5'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-3008625476005372067</id><published>2008-12-18T13:09:00.000-08:00</published><updated>2011-03-25T13:25:11.338-07:00</updated><title type='text'>Porque gritas?</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Porque gritas?! Le grite yo también. Calláte, no ves que nos pueden escuchar? Quien nos va a oir en esta cueva de mierda, me dijo ella con un tono mas bajo pero igualmente enceguecida. &lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;La furia se le veía en la cara y le recorría el cuerpo enrojeciéndole la piel y exaltándole las venas del cuello hasta parecer que iban a explotarle.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Esta cueva de mierda fue idea tuya, en todo caso gritate vos misma…o callate.Cuando le dije esa frase vi sus ojos desorbitados y su boca abierta esperando, alerta, a que el cerebro le tirara una idea; esperando que una neurona le diera la respuesta hiriente y final que subiría la apuesta de esa discusión nocturna. Se quedo así, inmóvil por un instante, los ojos amplios, la boca abierta, la respuesta que no llegaba. De pronto movio los labios como en un chispazo para no dejarme la ultima palabra. Hijo de puta!!!. Sentenció. Se dio cuenta que no era un buen argumento pero que de todas maneras le permitía mantener la tensión. La mirada desafiante, el mentón altivo, el hombro derecho un poco mas adelante que el izquierdo, la respiración rápida pero no demasiado. Hijo de puta!!. Repitió. La mire despectivamente, tratando de explicarle con los ojos que ese no era insulto para mi. No entendes nada, sos una idiota sin solución. Le tiré, buscando que sin recurrir a palabras gastadas, la estocada fuera mas profunda. La corrí del paso con una mano y con la otra abrí la puerta. Ya vuelvo, trata de no meter mas la pata. Cerré.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Esta mina era una idiota, así con todas las letras, una idiota. Me la había presentado un amigo hacia unos meses. Era la ex novia de un ex amigo de el. El ex amigo, un pobre tipo que vendía artesanías. Esta mina, la ex novia, una rubia de peluquería, con pechos de cirujano y cerebro de cartón, me enredo con una serie de mentiras respecto a su trabajo, a sus gustos, a sus delirios y a sus amigos. Fui descubriendo que cada una de sus palabras eran mentiras, claro que no necesite mucho tiempo para eso porque como ya conté, ella no era capaz de sostener una mentira mas allá de la segunda conversación sobre el tema. Se pisaba, se desdecía, se corregía. Al principio hasta me resultaba gracioso, después simplemente paso a ser algo molesto. Empece a verla cada vez menos, era eso o directamente golpearla cada vez que la tenía enfrente, ya me había cansado de escucharla contándome cosas sin sentido. Me había hartado que no tuviera otro tema de conversación mas que las revistas, el horóscopo y los chimentos de la televisión. Un día, mientras manejaba por la ruta, me llego un dato a la cabeza; una de esas ideas que como una pieza de rompecabezas nos rondan el cerebro en busca del espacio donde encajar exactamente, a veces giran por mucho tiempo, a veces no encajan nunca. Me di cuenta que inconscientemente tenia un dato de mis conversaciones con ella, había algo que se repetía siempre, había algo de lo que no se desdecía. Algo en lo que nunca se equivocaba. Seguramente eso era cierto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Se te paso la locura? Empecé la pregunta mientras abría la puerta de la habitación y la cerré sin prestar atención a la respuesta. La busque con la vista y no la encontré. Escuche la ducha en el baño y entendí que se estaba bañando. Prendí el televisor y espere.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Salio del baño envuelta en una toalla, con otra puesta como un turbante blanco en la cabeza. Repetí la pregunta con la mirada fija en el televisor. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Sí, pero igual tengo razón, me contestó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Bueno me alegro porque si nos ponemos locos los dos, perdemos... los dos. Me entendes Mónica? Supuse que entendía porque no dijo nada. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Se vistió con lo mismo que tenia puesto un rato antes y se sentó en la cama, del otro lado, intentando no mirar el televisor. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Cuantas veces te dije que no tenias que aparecer vos? Abrí de nuevo la conversación, con un tono mas calmado pero sin despegar la vista del televisor. No tuve respuesta. En la televisión una persecución de autos en el noticiero llenaba la habitación de sirenas y relatos policiales. Si me hubieras hecho caso todo sería distinto. Sume mi idea a los sonidos que poblaban la habitación. De pronto se levanto de la cama y me enfrento. Con el pelo mojado y la cara lavada se paro delante mio y bajo la vista hasta encontrarse con mis ojos. Subiéndose el bretel del vestido me miro fijo y escupió algo que seguramente venia pensando desde la ducha.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Me había hablado montones de veces de una prima que vivía en Buenos Aires, de lo amiga que eran cuando chicas, de lo importante que había sido en su vida, de las vacaciones juntas, de los novios, los amigos…pero fundamentalmente del marido de la prima. El tipo era empresario, fabricaba autos, en realidad por lo que me contó Mónica hacia autopartes. Eso lo deduje yo, porque ella no lograba entender cual era la diferencia entre fabricar autos y hacer sus partes. El marido de la prima tenía mucha plata, muchos autos, muchos viajes, muchos departamentos, algunas amantes y ahora también una posibilidad muy próxima de ser Diputado . Eso lo averiguo Mónica y lo corroboré yo, lo de las amantes digo. Al parecer el tipo tenía debilidad por las chicas jóvenes, mientras mas jóvencitas mejor. Sacamos unas fotos, lo seguimos un par de veces y le mandamos las muestras de lo que habíamos conseguido a su oficina. Un sobre prolijito, llevado por un cadete desconocido, con la etiqueta impresa…un trabajo profesional. Lo llamamos al rato, hable yo, directamente a su celular. 500.000 dólares o salís en los diarios. De esa forma se podría resumirse la conversación. Me insulto, lo deje que se descargara, lo espere al teléfono y después entendió la situación. Quería pagar menos. Como todo tipo de guita era una rata, mientras mas tienen menos quieren entregar. Cerramos en 300, decidimos donde se haría la entrega y pusimos la hora.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Llegue un rato antes para asegurarme de que nadie nos estuviera esperando. La plaza estaba desierta, eran más de las 12 de la noche y mas allá de que fuera invierno era una noche especialmente fría. La llovizna invadía cada espacio, inclusive debajo de mi sobretodo, se colaba gélida. Me baje del auto ,que había alquilado, apenas lo vi aparecer y acercarse a la calesita que le había marcado como lugar de reunión. Llame su atención desde lejos para cambiar el lugar hacia el otro lado de la plaza, justo al lado de la estatua del oso. Se acerco y antes de darme el bolso con la plata intento verme la cara. El pasamontañas es un artículo de primera necesidad para un tipo como yo en una situación como esta. Abrí el bolso, mire, revise lo mejor que pude, luego tendría tiempo de contar; igualmente confié, porque al final de cuentas, estábamos haciendo un negocio entre caballeros. Le di sus fotos, la tarjeta de memoria con las imágenes y los datos suyos que tenia. Estiró la mano fuera del saco, guardo todo y me miró de nuevo. Seguramente pensaba en vengarse pero todavía no sabia como. En la despedida estábamos cuando me sorprendió la forma en que miraba de costado ,sobre mi hombro, tratando de creer que era cierto lo que veía. Mónica? Grito preguntando. Mónica, sos vos?. Siguió gritando. Me di vuelta porque no entendía, aunque en realidad sabía que no quería entender. Ahí estaba Mónica tratando de subir el vidrio del auto para que el marido de su prima no se diera cuenta de que ella estaba detrás de todo esto. Inútil el intento, inútil Mónica. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Corrí hacia el auto, me subí desesperado y salimos disparados por la autopista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Si yo no te hubiera dado el dato de Rubén, no tendrías esa plata ahora, seguirías robándole a los borrachos, seguirías siendo el mismo fracasado!! Me gritó casi llorando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;La miré desde abajo, sentado en la cama, y no pude evitar hablarle pausadamente. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Escuchame idiota, si no te hubieras asomado por la ventana para ver que pasaba, nadie sabría que tengo esa plata, nadie sabría quien soy, con quien estoy, quien sos vos...no te das cuenta que ahora van a llegar a vos y después a mi?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Me levante y la hice a un lado con la mano, seguí caminando y levante el volumen del televisor. Seguramente no sabe quien soy, Rubén es un boludo. Se justifico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;No podía creer que ella aún después de escuchar como el tipo la llamaba por su nombre estuviera convencida de que él, Rubén, no sabia quien era. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Metí la mano en el bolso buscando los cigarrillos que había dejado dentro. Hacia tiempo que ya no fumaba pero me tranquilizaba saber que estaban ahí. Movía la mano buscando mientras le explicaba que si el tipo grito su nombre era porque la había visto, no porque soñara con ella. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;La mano no podía encontrar los cigarrillos. La puta madre. Con los dedos toque la 9 mm. Y me di cuenta instantáneamente de que la solución estaba ahí. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Que haces? Estas loco? Deja eso ahí…tampoco es para tanto. Dijo Mónica Temblando&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Subí el volumen del tele, dale, movete. Le ordené mientras la amenazaba con la pistola. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Ya casi no podíamos escucharnos, había puesto el televisor a su máxima potencia. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Le apunte al pecho. Me miro con los ojos escapándose de su cara. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Que vas a hacer? Pregunto temblando. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Sos tan bruta que ni de esto te das cuenta…le dije riéndome. Ya se que fue excesivo, más aún en un momento así, pero las palabras me brotaron desde el alma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Sabes una cosa?. Le dije, aunque no pudiera escucharme por los gritos del televisor. Ahora si queres gritar, gritá...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Uno, dos, tres... tiros. Se cayo lentamente sobre la cama. Los ojos abiertos, una mano que por un segundo se negaba a morirse del todo. Levante el bolso, baje el volumen del televisor y abrí la ducha. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;Voy a devolver el auto y vengo!! Grité fuerte desde la puerta abierta del departamento para que los vecinos escucharan. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" &gt;No le abras a nadie, cuidate.!!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-3008625476005372067?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/3008625476005372067/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=3008625476005372067&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/3008625476005372067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/3008625476005372067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2008/12/porque-gritas.html' title='Porque gritas?'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-6960601527878970672</id><published>2008-12-10T07:54:00.000-08:00</published><updated>2008-12-18T07:56:44.328-08:00</updated><title type='text'>Habeas Corpus</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Todos los días recibía esa familia con problemas, todos los días venia la madre y me contaba, con lujo de detalles, algo que yo casi nunca escuchaba. Casi todos los días venia esta madre con sus problemas y con su hija mayor. Una chica estrenando los veinte, que pasaba el tiempo frente a mi escritorio acariciándose el pelo y cambiando de posición con los movimientos aterciopelados de una pantera. La mujer hablaba pero de un tiempo a esta parte me pasaba siempre lo mismo. A la mujer no la escuchaba, por mas que le prestaba la cara, pero se me hacia inevitable mirar a la hija, en realidad mirarle las tetas que se escondían (no mucho) detrás de la musculosa o la remerita ajustada de ocasión.&lt;br /&gt;La madre hablaba y yo no escuchaba, en cambio podría haber descripto de memoria y con rigor científico el valle apretado que se formaba entre los pechos de la hija. Así pasaba el rato. Mientras la mujer hablaba de sus problemas, recorria milimétricamente las fronteras del escote, recostando mis ojos en su piel suave y dorada o simplemente viendo como se insinuaban sus formas desde abajo de la ropa con cada brisa fresca que entraba desde la ventana que da a la calle Olmos.&lt;br /&gt;Sabe que señora? La verdad no me interesa lo que me esta comentando, seguramente habrá otros abogados que puedan escucharla… escucharla e interesarse en lo suyo. Es un tema importante lo reconozco, hay que actuar con urgencia, hay que ser muy profesional también…pero sabe que? Con las tetas de su hija no hay mas nada que hablar, con esos pechos…rebotando apenas en cada movimiento, desafiándome a mí y a la gravedad del otro lado del escritorio…la verdad lo suyo me importa un carajo !!&lt;br /&gt;Se lo habría dicho, de verdad lo pensé. Se lo habría dicho si no fuera porque corría el riesgo de que la mujer se enojara (seguramente) y me dejara como abogado, que perdiera un cliente, que me insultara, que le dijera al dueño del estudio y todo eso.&lt;br /&gt;Me quede callado, esperando la oportunidad.&lt;br /&gt;Me quede callado, esperando los jueves a las 16.30 para verle de nuevo las tetas a la hija.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-6960601527878970672?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/6960601527878970672/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=6960601527878970672&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/6960601527878970672'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/6960601527878970672'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2008/12/habeas-corpus.html' title='Habeas Corpus'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-4513141480565582400</id><published>2008-10-25T14:32:00.001-07:00</published><updated>2008-10-25T14:32:38.731-07:00</updated><title type='text'>Maracana</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Unos tipos se jugaban la vida detrás de una pelota en un ballet espontáneo y a la vez gracioso. Yo los miraba porque mi auto estaba parado justo en el semáforo al lado del pedazo de plaza que hacia de cancha. Un par de piedras, un pelota, unas bicicletas desparramadas en el suelo y mucho amor propio en cada jugada. Eran obreros de alguna fábrica cercana porque el uniforme marrón los delataba, algunos tenían la camisa puesta y otros pertenecían al equipo de los descamisados. No era un partido cualquiera, no para ellos supongo, tenia la magia particular que transmite la pelota cuando se pone en movimiento. Cada giro de uno de sus cascos, cada vuelta de su cuerpo esférico, cada impulso que recibe construye de la nada estadios enormes, públicos entusiastas, jugadas espectaculares y equipos millonarios aunque los que no jugamos sigamos viendo pisos gastados en una plaza de ciudad.&lt;br /&gt;Los tipos jugaban y jugaban, sin importar que la ciudad no estuviera enterada, que los diarios no dijeran nada y que mañana no se comentara en la radio.&lt;br /&gt;Verde. Las bocinas empezaron a empujarme y tuve que ceder al movimiento de los demás autos. Los dejé jugando y mi cabeza se quedo con ellos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-4513141480565582400?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/4513141480565582400/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=4513141480565582400&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4513141480565582400'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/4513141480565582400'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2008/10/maracana.html' title='Maracana'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-7524793071602447281</id><published>2008-10-25T14:14:00.001-07:00</published><updated>2008-10-25T14:36:03.732-07:00</updated><title type='text'>BIg Bang</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Quien puede negarme que los 60 centímetros cuadrados de una mesa de bar son la entrada a un mundo paralelo? Quien puede decirme que un bar no es un universo en si mismo? La barra, un sol que reparte vida. Cada mesa un planeta y las sillas satélites errantes. Para asomarme al espacio de ese universo en que las palabras son cometas, pago mi tributo. Pido mi café y espero.&lt;br /&gt;La cuchara gira, en movimientos cíclicos perfectos ,desde la derecha a la izquierda con la suficiente fuerza para generar un remolino preciso en ese cuerpo negro; hasta el punto en que cambia el giro de izquierda a derecha, solo para ver como colapsan las corrientes internas del pocillo unas contra otras.&lt;br /&gt;Así será ser Dios?.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-7524793071602447281?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/7524793071602447281/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=7524793071602447281&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7524793071602447281'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7524793071602447281'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2008/10/big-bang.html' title='BIg Bang'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-8335322795517099359</id><published>2008-10-25T14:10:00.000-07:00</published><updated>2008-10-25T14:11:49.608-07:00</updated><title type='text'>0 a 0</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El 9 estaba esperando el centro en el medio del área, se empujaban fuerte con el defensor que intentaba marcarlo y no dejar que cabeceara. En la esquina uno de los jugadores esperaba el momento exacto para patear el corner que llevara el embrujo de conectar una trayectoria incierta con la cabeza de un compañero, para cambiar la trayectoria y el destino de esa pelota. Claro que ese destino podía tener dos finales, el fracaso indecente de la pelota que se va afuera o la gloria y el recuerdo perenne del gol convertido. Así estaban las cosas en medio de ese partido tan peleado. El 0 a 0 era un hecho pero al mismo tiempo todos sabíamos que el final de ese equilibrio frágil estaba escrito. &lt;br /&gt;En el área los empujones seguían siendo los protagonistas, el arquero esperaba en la línea e imaginaba los trayectos posibles del corner por venir.&lt;br /&gt;Desde la esquina salió disparada al corazón del área esa flecha convertida en pelota, subiendo primero en un arco perfecto para caer precisa sobre el campo de batalla que estaba frente a los tres palos. El arquero de ellos salió a cortar el centro pero no pudo evitar que la pelota lo pasara. Sus ojos mostraban que el error estaba cometido y que la inercia de su salto hacia imposible volver atrás sus movimientos, hacían predecir con claridad que vendrían movimientos espasmódicos de sus brazos y un insulto último antes de caer al piso sin nada entre las manos. La predicción que vi al asomarme a sus ojos se cumplió certera y desde atrás de la defensa rival pude llegar corriendo y cambiar el rumbo inexpresivo de ese corner decadente por la gloria de un gol convertido. Después vinieron los gritos, los abrazos y el reconocimiento de los míos. Las miradas vengativas y los insultos por lo bajo de los otros.&lt;br /&gt;Puse la pelota de nuevo en el medio, como un gesto de buena voluntad pero mas como una señal clara de que ya nada cambiaria el rumbo que había tomado ese partido.Otra vez rodó la pelota de pie en pie hasta que sucedió lo impensado. El cielo dejo claro que no tenía sentido seguir jugando cuando ya estaba decidido quien ganaría esa tarde. Soltó de una vez el festejo húmedo de millones de gotas enormes y de un momento a otro la cancha desapareció bajo el agua. Levante la vista agradeciendo el gesto y cerré los ojos para ver de nuevo el gol que había convertido. La lluvia seguía cayendo y estaba casi solo ya. Baje la vista buscando la salida y escuche los gritos de mi mama que me llamaba desde abajo del paraguas al otro lado de la calle.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-8335322795517099359?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/8335322795517099359/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=8335322795517099359&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/8335322795517099359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/8335322795517099359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2008/10/0-0.html' title='0 a 0'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-7891041915714080674</id><published>2008-10-12T14:11:00.000-07:00</published><updated>2008-10-12T14:12:05.616-07:00</updated><title type='text'>VISTE?</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Caminando por las calles de Buenos Aires me di cuenta  de que existe otro mundo. Raro, incierto, alienado, bizarro y particular. Un mundo de gente que habla sola, de gente que viaja y no llega nunca.&lt;br /&gt;Caminando por las calles de Buenos Aires me di cuenta de era el único que aún podía ver.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-7891041915714080674?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/7891041915714080674/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=7891041915714080674&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7891041915714080674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7891041915714080674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2008/10/viste.html' title='VISTE?'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-9221411426019591837</id><published>2008-10-12T14:09:00.000-07:00</published><updated>2008-10-12T14:11:04.922-07:00</updated><title type='text'>SUEGRA</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Nunca había dicho tanto sin decir nada. Nunca.&lt;br /&gt;El silencio tiene un poder especial para hacer que ella entienda que debe callarse.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-9221411426019591837?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/9221411426019591837/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=9221411426019591837&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/9221411426019591837'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/9221411426019591837'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2008/10/suegra.html' title='SUEGRA'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-1988713177489726280</id><published>2008-10-12T14:08:00.000-07:00</published><updated>2008-10-12T14:13:02.566-07:00</updated><title type='text'>EL ASUNTO DEL PANCHO</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Cuando me asome por la ventana del tren vi como el puesto de panchos se caía lentamente. No desde una perspectiva visual ni una construcción poética, ni una forma de imaginar la escena. El carro de panchos se desmoronaba despacio, literalmente, pero no pude por mi posición seguir mirando.&lt;br /&gt;El nene de la remera roja pasó corriendo, detrás la madre lo seguía en un trote agitado golpeando con las rodillas las bolsas que llevaba en las manos; tratando que el cinto del vestido siguiera donde ella declaraba que alguna vez había tenido la cintura. El delante, corriendo. Ella, detrás gritando. Me contó un vecino, cuando llegue a casa, que desde el vagón donde viajaba él, pudo verlo todo. El chico pasó corriendo, la mamá pasa junto al carro de panchos y pega con la frente en la sombrilla del panchero. Ella suelta las bolsas para tomarse la frente pero sin dejar de moverse tratando de parar a su hijo. El panchero, sorprendido, no atina a moverse porque en una mano tiene un pancho y en la otra mostaza. Así, inmóvil, ve como el carro se balancea. El frasco de los ajíes vuela por el aire y salpica a dos clientes, los mismos que esperan el pancho que tiene entre manos el dueño del carro. La situación lo decide, suelta pancho y mostaza tratando de sostener las gaseosas que se balancean. No puede. Caen y explotan. En un instinto natural el panchero salta hacia atrás y sin quererlo con el pie golpea una rueda del carro que se cae sobre el lado izquierdo; en una catarata de sabores se caen las papas, el ketchup, la mayonesa, el tomate, las servilletas, el agua caliente y las salchichas pendientes. Seguramente la presión sobre la otra rueda era enorme- supone mi vecino que sigue contando- porque inmediatamente se sale y el carro otra vez se va de costado apoyando con fuerza su estructura en el piso. La sombrilla se cierra inexplicablemente, los dos clientes que esperaban, antes manchados con ajíes ahora reciben la caída de los alambres y la lona. Se agachan, se mueven, resbalan. Un policía se acerca, la gente se detiene y mira. Dos perros se roban las salchichas del piso.&lt;br /&gt;La señora, la mama, finalmente alcanzo al nene de rojo. Caminan juntos por el anden. Ella lo lleva del brazo casi suspendido en el aire, retándolo, gesticulando. Pasan por el costado del carro de panchos y los restos de batalla contra el equilibrio. El panchero la mira esperando una respuesta, una explicación, una disculpa aunque mas no sea. Ella no parece verlo. Pasan sin inmutarse metidos en sus propios temas.&lt;br /&gt;El tren empezó a moverse- agrega mi vecino, buscando explicar el fin abrupto del relato- y ya no pude ver mucho mas, solamente te digo que tu hijo y tu señora hicieron un hermoso desastre en esa estación.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-1988713177489726280?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/1988713177489726280/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=1988713177489726280&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1988713177489726280'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/1988713177489726280'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2008/10/el-asunto-del-pancho.html' title='EL ASUNTO DEL PANCHO'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-7745856112912008361</id><published>2008-08-28T12:56:00.000-07:00</published><updated>2008-09-02T18:40:19.209-07:00</updated><title type='text'>No se puede todo al mismo tiempo</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Seguía vivo pero parecía muerto. La clave? El secreto? La idea justa para permanecer vivo un rato mas? Confiando, tal vez, en vivir haciéndose el muerto?&lt;br /&gt;La escalera terminaba ahí. Arriba la casa continuaba. Afuera había una ciudad que no quería volver a verlo…vivo.&lt;br /&gt;Lo dejaron un rato. Sigo vivo…pensó, haciéndose el muerto.&lt;br /&gt;Sigue vivo, se dijeron los otros. Los escuchó y ahora sí empezó a morirse de verdad.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-7745856112912008361?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/7745856112912008361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=7745856112912008361&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7745856112912008361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7745856112912008361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2008/08/no-se-puede-todo-al-mismo-tiempo.html' title='No se puede todo al mismo tiempo'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-7710209716693799657</id><published>2008-08-23T15:04:00.000-07:00</published><updated>2008-08-23T15:05:29.291-07:00</updated><title type='text'>Abrir los ojos para poder volar</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Un Fuerte viento sacude  y desparrama las almas aferradas a enormes edificios construidos al filo de una montaña de sueños. Es imposible ocultarse del viento que todo lo acaba.&lt;br /&gt;Esta vez el viento las arrastra. Las almas se  vuelan, sus gritos casi ni se oyen en el fragor intenso del viento rugiendo.&lt;br /&gt;El viento que todo lo acaba esta siempre soplando, pero las almas se vuelan cuando abren los ojos y se enteran.&lt;br /&gt;Este viento intenso tiene muchos nombres pero todos significan lo mismo.&lt;br /&gt;Realidad.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-7710209716693799657?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/7710209716693799657/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=7710209716693799657&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7710209716693799657'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7710209716693799657'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2008/08/abrir-los-ojos-para-poder-volar.html' title='Abrir los ojos para poder volar'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-890233543880548070</id><published>2008-08-20T18:05:00.000-07:00</published><updated>2008-08-20T18:07:27.021-07:00</updated><title type='text'>PH</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;“Mis pensamiento son solo míos” fue el grito que escuché a través de la puerta de mi departamento. Había una discusión en el ascensor. “ Mis pensamientos son solo míos“, se escuchó otra vez.&lt;br /&gt;Solamente tuyos pensé y subí el volumen del televisor.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-890233543880548070?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/890233543880548070/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=890233543880548070&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/890233543880548070'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/890233543880548070'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2008/08/ph.html' title='PH'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-7865881867643670077</id><published>2008-08-17T15:19:00.000-07:00</published><updated>2008-08-17T15:20:27.173-07:00</updated><title type='text'>LO QUE PASO CON MARIA</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Detenidamente podía observarse que esos árboles no estaban bien. Si uno se paraba con la suficiente perspectiva podía darse cuenta de que los troncos se tocaban, se buscaban, y si uno cambiaba un poco el ángulo de la mirada y se recostaba sobre el piso podía entonces notar como los troncos se anudaban, se atrapaban unos a otros, casi obscenamente.&lt;br /&gt;Sin embargo vistos desde la ventana del piso 8, que era desde el lugar donde yo miraba habitualmente, los árboles parecían no tener nada especial, eran simples, intrascendentes, solitarios. Claro…eso era precisamente, solitarios, independientes a su pesar, indefectiblemente uno y otro.&lt;br /&gt;Cuando llego Matías lo lleve directamente a la ventana y le mostré los árboles. Ves? Fijate en los troncos, te das cuenta? No? Como “no”? fijate bien, ves que se curvan…ahí….ves, ahí. Bueno ahora vamos hasta abajo y te muestro como se ve desde allá.&lt;br /&gt;Matías me miró y entendí que cuestionaba mi cordura. Se sentó en la mesa y amago con servirse un mate. Lo interrumpí. Que, no me vas a acompañar abajo? Dale, vení que te muestro!. Me miró de nuevo. Negro…estás loco? Son dos árboles, ya los ví. Estas contento? Ahora dejame de joder un rato. Vení, sentate y contame que pasó con María.&lt;br /&gt;Me senté como me pidió y lo escuche monologar sobre el futuro, las mujeres, el clima, el calentamiento global, los autos convertibles y la pizza a la parrilla.&lt;br /&gt;Matías hablaba y explicaba las razones por las cuales uno debe estar atento a no se que cosas que plantean las mujeres y me explicaba, con ganas, porque&lt;br /&gt;la pizza a la parrilla no se debe dar vuelta cuando se cocina. Lo escuche un rato pero sin prestarle atención. Es que no podía entender como no estaba interesado en el tema de los árboles. Estaba ciego? No tenía capacidad de asombrarse? Había perdido el interés por las cosas únicas que presenta este mundo? Donde estaba su curiosidad y el compromiso con mi amistad?&lt;br /&gt;Matías seguía y disertaba. Lo interrumpí. Matí –traté de sonar un poco mas amigable- vamos hasta abajo y te explico lo de los árboles? Dale…no me mires así…en serio te digo. Es un minuto, por el ascensor es un minuto, miras, te explico, subimos y me seguís contando…querés ?&lt;br /&gt;No esperé que me insultara pero ese fue el resultado así que me quede callado de nuevo y seguí escuchando. Ahora el tema era como afectaba el sol a las mujeres que no usaban maquillaje y como actuaba en las que se pintaban como una puerta. Parece que la teoría médica defendía a las “puertas” pero la práctica estética las defenestraba. Y ya se sabe, la belleza no tiene precio aunque se vaya la vida en eso.&lt;br /&gt;Y que pasó con María? Me preguntó.&lt;br /&gt;Mi cabeza seguía en el tema de los árboles y la pregunta me tomo de sorpresa. Que? Que paso? Ahhhh…vos te referís a “que paso”…bueno, nada paso.&lt;br /&gt;Matías me dejo seguir y cuando vio que el silencio era el único habitante de esa mesa, avanzo de nuevo. Pero como nada? Según ella se pudrió todo…&lt;br /&gt;Y vos le crees a ella? Creeme a mí que soy tu amigo!! Le dije. Mati vamos abajo y te muestro…nos cruzamos al frente y vas a ver…te juro que es increíble. Continué.&lt;br /&gt;Negro… dejame de hinchar las pelotas con los árboles. Tomaste algo antes que llegara? Estas bien? Te juro que me preocupa que estés así.&lt;br /&gt;No tome nada…es que no se como explicarte…o sea…lo tenés que ver. Bajamos?&lt;br /&gt;Matías no me contesto, ya no quería contestarme, empezó a tomar mate y a ignorarme; tratando seguramente de que yo no volviera a mencionarle el tema de los árboles.&lt;br /&gt;El espacio entre los dos se iba haciendo cada vez mas tenso y no quedaban muchas excusas para no hablarnos. Le pase el azúcar como me pidió y me limite a decirle que yo los prefería amargos. No tuve respuesta.&lt;br /&gt;Cuando había pasado mas de media hora de nuestras últimas palabras y ya no quedaba deporte digno para ver por televisión Matías anuncio que se iba, no se que tramite tenía que hacer y no se quien lo estaba esperando después. Asentí, le dije que dejara el mate y las demás cosas en la mesa que ya las acomodaba yo; no me gusta que nadie invada el perfecto orden de mi cocina.&lt;br /&gt;Chau, Mati, nos vemos mañana entonces, le dije a modo de inicio de una despedida. Lo acompañe hasta el ascensor y antes de que pudiera apretar PB me colé con el. Bajo con vos, creo que me deje las llaves del auto puestas, expliqué.&lt;br /&gt;Llegamos abajo y salimos juntos a la calle, lo deje pasar primero, porque no estaban abiertas las dos hojas de la puerta. El portero había echado agua en la vereda, como todas las tardes, inútilmente, como todos los días.&lt;br /&gt;Chau, Negro, me dijo. Levante la mano y lo guié con el dedo índice hasta el punto exacto  desde donde se apreciaban los dos árboles.&lt;br /&gt;No miró mi dedo, solo empezó a mirarme con una mezcla de enojo y cansancio, enloqueció por un segundo y soltó una catarata de palabras inconexas e insultos sin sentido. Entendí que se había cansado y que era inútil seguir pidiéndole que me prestara su atención un rato más, al menos para el tema de los árboles.&lt;br /&gt;Todavía agitado por la desenfrenada carrera de su lengua en contra de mi persona, casi jadeando, pero con una sonrisa que se podía adivinar escondida detrás de su cara en ese momento; lo despedí. Suerte, nos vemos, dale…! Agregué. Lo que había pasado en ese instante no había sucedido nunca, eso quise decir con mi actitud. Lo dejamos pasar.&lt;br /&gt;Me saludo como siempre, le respondí como se debía. Salió caminando hacia la esquina. Me pareció que se había equivocado de dirección, el vive para el lado del bajo, sin embargo no dije nada. Hizo 10 o 15 metros y se volvió, pasó a mi lado y sonriéndose quiso evitar cualquier comentario. Ahora sí iba para su casa.&lt;br /&gt;Después que lo perdí de vista volví a mirar los árboles de la discordia.&lt;br /&gt;Flores!!, Flores, venga. Le muestro una cosa!. Ahí estaba el portero, sacando unas cajas a la calle. Flores se me acercó, se paró a mi lado y espero que le dijera que era lo que iba a mostrarle.&lt;br /&gt;Con la mano lo fui guiando, lo hice agacharse, casi recostarse en el suelo, con la palma de la mano invertida le pedí que levantara la vista y con el índice y el pulgar le guié la vista hacia los árboles; tal como venia pidiéndole a Matías.&lt;br /&gt;Que le parece Flores? Le pregunté. Se da cuenta?&lt;br /&gt;El tipo me miró y volvió a observar los árboles. Los troncos, fíjese en los troncos. Agregué.&lt;br /&gt;Flores se levanto despacio y se sacudió la tierra del pantalón a la altura de las rodillas, volvió hasta la puerta, entro y cerró.&lt;br /&gt;Yo esperé a quien quisiera ver lo que yo veía pero no hubo caso. La esperé a María para mostrarle, seguramente ella me entendería. Ella no vino, nunca llegó.&lt;br /&gt;Me levante despacio, pretendiendo que nadie me veía. Me acomodé la camisa, me enderecé el cinto, hice un ademán nervioso con la mano buscando peinarme y fuí hasta la puerta.&lt;br /&gt;Flores…me… abre?,ehh… me deje la llave adentro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Agosto 2008&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-7865881867643670077?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/7865881867643670077/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=7865881867643670077&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7865881867643670077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7865881867643670077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2008/08/lo-que-paso-con-maria.html' title='LO QUE PASO CON MARIA'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-5518391388537914340</id><published>2008-08-17T15:16:00.000-07:00</published><updated>2008-08-17T15:18:01.376-07:00</updated><title type='text'>AVIONES</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Los aviones pasaban por encima nuestro, en un viaje siempre  parejo y uniforme, al menos así se veía todas las mañanas desde abajo. En un instante fugaz se escapaban de la vista sin que supiéramos a donde iban. Podíamos entonces imaginar cientos de destinos posibles: Montañas escarpadas y brotadas de miles de verdes diferentes, lugares en donde siempre llueve y en los que cuando no llueve, igualmente el agua se las arregla para estar presente. Desiertos. Desiertos de esos que se ven en las películas, esos que tienen arenas doradas con dunas que vagan por el aire caliente, montadas al lomo de vientos caprichosos, gente con turbantes y telas etéreas colgando de los hombros y rifles en sus manos. Islas. Salpicadas sin sentido en el cuerpo salado de mares distantes. Islas que están solas y esperan en el medio de la nada. Islas valientes, islas de esas en las que uno cree estar parado en el centro del mundo. Ciudades enormes, siempre apuradas, vertiginosas por el simple hecho de que alguien, algún día, las hecho a andar y ya nunca mas pudieron detenerse. Ciudades con monumentos, con gente que pasa sin saberlo, con calles que acompañan la locura, con autos que no saben de demoras;  con risas, con lágrimas y sueños atascados.&lt;br /&gt;Otra vez los aviones pasaron alto, vinieron determinados en su destino. En un camino rectilíneo y previsible, desde un extremo del cielo conocido para perderse en el final de la cúpula celeste que teníamos encima.&lt;br /&gt;Los aviones pasaron hoy, como cada día que recuerdo. Y entonces, cuando eso sucede, me subo a ese vuelo. Primero los observo venir. Yo no se de horarios, no consulto ningún reloj.  Porque tener un  horario seria tener una certeza, y las certezas es sabido, matan a las sorpresas…y cuando la sorpresa se muere es casi seguro que las esperanzas se enferman y entristecen, para después morirse también, inevitablemente.&lt;br /&gt;Los veo, vienen ahora. Corro casi a la misma velocidad que llevan en el cielo, hasta llegar al punto donde ellos arriba, yo abajo; empezamos a viajar fundidos en una misma sensación. Corro yo, vuelan ellos. Corro y llego al límite de mis piernas que es el momento exacto en donde me subo y me acomodo para el viaje. Ese viaje que puede ser a cualquier lado, no importa, no consulto mapas ni rutas, no pregunto al Capitán, es sabido por todos, que el conocimiento aniquila los sueños y el día en que eso me suceda prometo que dejare de volar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Julio 2008&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-5518391388537914340?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/5518391388537914340/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=5518391388537914340&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5518391388537914340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/5518391388537914340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2008/08/aviones.html' title='AVIONES'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7464711061341493029.post-7927203121077369120</id><published>2008-08-17T15:13:00.000-07:00</published><updated>2008-08-17T15:16:18.707-07:00</updated><title type='text'>LA CHICA DEL ZAPATO QUE NO QUERIA MORIR</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Debía ser mucho más alta de lo que parecía, porque tenía la particularidad de vestirse de una manera que no llamaría fea pero que si creo, podría encajar en lo que todos comúnmente denominamos “horrible”. No es que fuera importante la forma en que vestía ni como se peinaba ni la forma en que se movía o siquiera la manera en que se pintaba; no. Yo diría que una combinación tan atroz en los colores y los estilos hacia inevitable el expresarse y restregarse los ojos para saber si era cierto…si eso era posible.&lt;br /&gt;La primera vez que la vi (fue la única vez), cruzaba la calle con cierto desgano, casi impulsada por la inercia que tomó al resbalarse en el cordón de la vereda. Yo venia de frente, ensimismado en mis cosas y percibí a un costado un movimiento extraño, fortuito, entrecortado. Era ella que se resbalaba antes de poder bajar a la calle y en una serie de movimientos quebrados se desplazaba entre caerse y no caerse. Me detuve un instante y dude entre ayudarla o reírme; afortunadamente opté por reírme y eso fue lo que nos salvo a los dos de la embestida de un colectivo de la línea 54.&lt;br /&gt;La miré, me miró, miramos juntos el taco que se había quebrado y yacía muerto en el suelo junto a una moneda de 25 centavos y un volante de 6 panchos por 2 pesos.&lt;br /&gt;La magia del momento se rompió otra vez cuando un taxi apenas hizo un esfuerzo por esquivarnos y nos cortó la respiración por un instante.&lt;br /&gt;Mi primera reacción fue irme, continuar mi camino. Tenía muchas cosas que hacer, los minutos pasaban y mi vida corría riesgo de terminarse en esa misma esquina. Pero algo me detuvo, la mire de nuevo; ahora estaba otra vez en la vereda. Intentaba inútilmente poner el taco en su lugar. El taco había muerto, pero ella obstinadamente no quería saberlo. Me miró buscando ayuda con los ojos. La miré y me sentí culpable. Culpable de que? Pensé. Si gracias a mi seguía entera. Le hice señas, con las manos, “el taco esta chau”, me miró nuevamente, miró el taco y después el zapato. Levantó la vista casi implorando al cielo y en un movimiento rápido lo tiró con fuerza al infinito. Alcancé a esquivarlo agachándome instintivamente pero el taco pegó con fuerza en la frente de un delivery de pizza que esperaba para cruzar.&lt;br /&gt;Nos paramos los dos, intentando no reírnos del delivery golpeado. Por la forma en que ella me miraba estaba seguro de que pensaba algo que tenía que ver conmigo y por esa misma razón yo estaba pensando en ella. Que mal se vestía, que combinaciones horrorosas y al mismo tiempo que difícil poder esquivar su mirada.&lt;br /&gt;Me hizo señas para que nos corriéramos porque el barrendero tenía que pasar y podía convertirme instantáneamente en un pedazo más de la basura que arrastraba. Me corrí y quedamos los dos otra vez en la vereda, pero esta vez la compartíamos, estábamos del mismo lado. Le dije “chau” con la mano, me dijo nos vemos con los ojos, se dio vuelta y siguió caminando en la misma dirección que llevaba antes del accidente. Me quede parado mirando como caminaba y se alejaba, sin uno de sus tacos. La miré bambolearse y me sentí culpable. Culpable de que?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;Julio 2008&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7464711061341493029-7927203121077369120?l=leeloqueestabueno.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/feeds/7927203121077369120/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7464711061341493029&amp;postID=7927203121077369120&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7927203121077369120'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7464711061341493029/posts/default/7927203121077369120'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://leeloqueestabueno.blogspot.com/2008/08/la-chica-del-zapato-que-no-queria-morir.html' title='LA CHICA DEL ZAPATO QUE NO QUERIA MORIR'/><author><name>Marcelo Lopez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14989541693567048970</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/-pWv-WE6lYUc/TyBRFMaPJVI/AAAAAAAAAKU/hV9LVVWFYbA/s220/foto_m_lopez.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
