jueves, 30 de junio de 2011

(continúa de Vía Appia)

Seguí camino por la Via Appia Antica que pasando la puerta de San Sebastian se convierte mágicamente en otra cosa. Antes es una calle tranquila, bordeada de arboles, patios, enredaderas y villas ancianas; a partir de la muralla una calle muy transitada la corta como un bisturí de la modernidad y pasa a ser transitada, ruidosa, apretada y rugosa. Atravesada por muchas otras calles que tambien estan vivas. Igualmente no importa mas que seguir avanzando. Porque si uno observa mientras camina puede ver detalles que valen el trayecto. Hay antiguas villas casi en ruinas, que parecen sostenidas por hilos invisibles, algunas deshabitadas pero la mayoría ocupadas por casas, negocios, talleres mecánicos y muchas cosas mas que uno no podría siquiera imaginar en el contraste que se respira. Hay algunos antiguos restos de tumbas y empotrada en una pared del camino como testimonio de lo que una vez fue, descubri la columna que marcaba la primera “milla” de la Via Appia, a partir de allí se contaban las distancias de Roma con todas las partes del imperio.
Casi llegando a las Catacumbas de San Calixto, a la izquierda del camino esta la iglesia de Quo Vadis construida en 1637 en el lugar donde se dice que San Pedro se encontró con Jesús a quien le pregunto: Domine? Quo vadis? (Señor donde vas?) a lo que Jesús le respondió “a Roma a ser crucificado”, motivo por el cual San Pedro volvió a la ciudad ,aun sabiendo lo que le esperaba. Una calle separa a la pequeña iglesia de las catacumbas de San Calixto.
El ingreso al lugar donde estan las catacumbas es otra vez un cambio total en el escenario. La calle se diluye por un costado y sigue su ruta mientras un camino atraviesa el portico y comienza a subir suavemente, acompañado por altos árboles, en un campo verde profundo.
A medida que sigo puedo ver hacia atrás como Roma sigue ahí, intacta e imaginar el mismo espacio, la misma tranquilidad, el sol y el mismo escenario que debe haber tenido este camino 2000 años atrás. En el lugar hay varios edificios de la curia (el vaticano es el propietario de las catacumbas y sus areas superiores), mayormente iglesias y lugares destinados a los sacerdotes. El mediodia acompaña y la gente almuerza en el césped, camina bajo la sombra de los arboles gigantes, lee, conversa y espera. Los chicos juegan al básquet, al futbol o simplemente corren en lo que ahora se convirtió en un campo profundo. Las flores se pavonean entre los pastos, algunas vacas miran sin poder creer. Pasando un área de servicios esta la boletería y el ingreso a las catacumbas propiamente dichas.

(continuará 2...)